Después de conocer quiénes fueron seleccionados para formar parte del los Consejo Electoral y realizarán las tareas del IETAM en las elecciones del 2010...
Por: Leticia Santoyo18/02/2010 | Actualizada a las 13:36h
La Nota se ha leído 3329 Veces
Después
de conocer quiénes fueron seleccionados para formar parte del los Consejo
Electoral y realizarán las tareas del IETAM en las elecciones del 2010, en
donde se renovarán dos de los tres Poderes del Estado de Tamaulipas y 43
alcaldías, llegamos a la misma conclusión, todo estaba arreglado, el mismo sohw
de siempre para quedar igual, así era la consigna desde un inicio.
Aunque
si hemos de ser justos con la política y los políticos, congruentes con los códigos
de ética y con nosotros mismos, hay que hacer señalamientos claros y precisos,
debido a que vemos cada vez con mayor frecuencia la participación de
periodistas destacados en distintos ámbitos públicos que contaminan la
objetividad, eje motor de esta noble tarea, es por ello, que quienes aspiran a
un puesto sea por voto ciudadano, por designación de un órgano o por invitación
directa a participar en la vida del gobierno, los periodistas deben retirarse
también de sus actividades periodísticas.
Hay
que dejar constancia que antes la participación de un periodista en la política
era una distinción, un reconocimiento o simplemente la complacencia del
gobierno con el periodista. La historia de Tamaulipas señala que Amalia
Caballero de Castillo Ledón, fue periodista antes de política. Jorge Bladimir
Joch González se lanzó como alcalde de Victoria en; Ambrosio López Gutiérrez,
regidor; Anibal Martínez también regidor; Fernando Acuña Piñeiro, asesor del
Gobernador; Martha Olivia López Medellín, Consejera Electoral, además de una
decena de periodistas en tareas de comunicación social en la administración
pública.
Aquí
no es el caso como el de los políticos que aspiran a llegar a otro puesto, en
donde la ley los obliga a renunciar a sus cargos. Para llegar a ese punto fue
necesario legislar y poner candados en la participación de los funcionarios
públicos. En el caso de los periodistas es diferente, hasta este momento su
participación y su tarea periodística son jurídicamente compatibles, pero no
ético. El periodismo está fuera de cualquier categoría establecida como
actividad prohibida en la normatividad, por lo que no es ilegal continuar ejerciendo
como reportero, columnista o puesto directivo en cualquier medio, pero el entredicho
es cuestión ética.
El
problema no es la pasión de servir, tener aspiraciones o vocación para ejercer
tareas en la administración pública, o simple y llanamente querer tener un
salario más digno para mejorar el nivel de vida; el dilema es, ser juez y parte
a la vez, y continuar utilizando la tribuna como instrumento de presión para
mantener esas aspiraciones personales, de ahí deriva que los medios sean
considerados un Cuarto Poder.
Los periodistas gozan de poder, precisamente
por estar en los medios informativos de trascendencia masiva y reflejan su
fuerza dependiendo de su penetración e influencia social, por lo que es
inevitable suponer la tentación de querer resolver algunas cosas a través del
ejercicio mediático y no por la razón.
Continuar
frente a un medio coloca en una posición de ventaja sobre los demás, y como no
se puede limitar las aspiraciones personales, como derecho constitucional
ciudadano, se hacen observaciones que como está…si desde los medios de
comunicación exigimos transparencia, apego a la legalidad, rendición de cuentas,
hay que ser congruentes, es por justicia social que los periodistas dejen sus
tribunas. Nadie quiere entrarle al tema jurídico por no tener problemas con los
periodistas. Pero la mayoría de los políticos no considera un sector
conflictivo y de riesgo.
La
democracia es un ejercicio en el que estamos ensayando, pero no puede ser sólo
para unos cuantos…el buen juez, por su casa empieza. Resulta difícil renunciar
al poder y al gusto de escribir, no obstante, Periodistas exigimos a los
políticos “que renuncien a su cargo”, entonces ¿Por qué solo ellos?.
No
se debe manejar una doble moral periodística y si las cosas se han ido dando de
esta manera, es tiempo de corregirlas: Algún costo debe tener ser político y
pasar de criticar a ser criticado. Debemos estar conscientes que si nos subimos
al foro político, tenemos que bailar al son que nos toquen. También hay que
dejar constancia, los periodistas que han llegado, no ha sido por sus méritos
periodísticos o como una posición del gremio, sino por su cercanía con el Poder
público.
La
prueba de fuego, fue la nutrida participación de varios periodistas que
aspiraban a ser consejeros, olvidando “jugar” con las reglas de la
política…nadie entra sin la unción “divina”, sin ser palomeado por quien tiene
el control político y quita y pone a capricho.
Lo
dicho el poder ensoberbece, marea y enloquece…
Comentarios:
mlsantoyo@hotmail.com
Lety Santoyo
Doctora en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela.
Profesora de Tiempo Completo e investigadora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Miembro de La Asociación de Ciencias Políticas.
Ha trabajado para medios impresos y radio, desempeñando cargos como reportera, jefa de redacción y columnista. También participó como Directora de Comunicación Social en la administración actual.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas