|
Sección: Editoriales / Confidencial
Libertad sin libertad
Nunca como ahora, los tamaulipecos y los mexicanos en general, habíamos tenido la oportunidad de aquilatar y valorar la importancia que tiene en toda comunidad la paz social…
Por: Rogelio Rodríguez Mendoza
27/09/2010 | Actualizada a las 11:47h
|
La Nota se ha leído 1485 Veces
Nunca como ahora,
los tamaulipecos y los mexicanos en general, habíamos tenido la oportunidad de
aquilatar y valorar la importancia que tiene en toda comunidad la paz social…
Justo cuando se
cumplen 200 y 100 años de los episodios más importantes en la historia de
nuestro país, que nos dieron independencia y libertad, estamos atrapados por un
fenómeno imparable de inseguridad pública, violencia y terror generado por la
delincuencia, que nos ha hecho perder esas conquistas…
Porque no me
diga que bajo las circunstancias actuales de extorsiones, secuestros y
ejecuciones, y en general de miedo social, se siente usted libre para gozar de
todas esas garantías plasmadas en nuestra Constitución…
La verdad es que
usted y yo estamos impedidos para salir a divertirnos con la familia, o
simplemente para dar un paseo nocturno en nuestra ciudad…
Porque no
tenemos paz social estamos obligados a encerrarnos en nuestras casas apenas anochece…
Por esa misma
razón hemos dejado de salir a cenar a un restaurante, y por supuesto que
quienes tenemos hijos adolescentes les hemos restringido los horarios de llegada
a casa, lo cual no evita que nos mantengamos con el “Jesús en la boca” mientras
regresan…
Vaya, hasta para
permitirles ir al cine les fijamos horarios…
Si el esfuerzo
de muchos años le ha permitido adquirir un vehículo más o menos decente, de
seguro usted como yo, estamos prefiriendo dejarlo en la cochera por miedo a que
nos lo quiten…
De nada nos
sirve tener a Mc Allen o Brownsville a menos de tres horas de recorrido, si no
podemos visitarlos porque tenemos miedo a lo que nos pueda ocurrir en las
carreteras…
Si no es usted,
muy seguramente tiene un familiar o conoce a un amigo, que ha tenido que
cambiar su número telefónico a la modalidad de privado para evitar la intimidación de los
delincuentes, que amenazan con “levantarlo” o ejecutarlo, si no les “apoya” con
unos diez mil pesitos.
Por eso decía al
principio, que nunca como antes estamos aquilatando y valorando la importancia
que tenia la paz social que, aunque a medias, disfrutábamos apenas hace unos
cuantos meses…
¿Y sabe qué es
lo peor? Que no se aprecia la mínima esperanza de que haya alguien que nos la devuelva
…
Ojalá y pronto
nuestros Gobiernos encuentren la fórmula para regresarle a la sociedad, la
tranquilidad y la seguridad pública que tanto anhela…
Ojalá y también,
que aquellos que liderean los grupos delincuenciales, entiendan que la
población no tiene culpa en sus pugnas…
Así andan las cosas
roger_rogelio@hotmail.com
|
|
|
Ultimas Columnas del Autor
|