Las autoridades de salud y de educación a nivel nacional simplemente quedaron en evidencia y en entredicho, al no saber qué hacer con la disposición que tiene como finalidad la prohibición de la venta de productos chatarra dentro de las escuelas...
Por: Leticia Santoyo17/08/2010 | Actualizada a las 18:41h
La Nota se ha leído 1828 Veces
Las
autoridades de salud y de educación a nivel nacional simplemente quedaron en
evidencia y en entredicho, al no saber qué hacer con la disposición que tiene
como finalidad la prohibición de la venta de productos chatarra dentro de las
escuelas, que tanto daño hacen y sólo engordan sin que signifique una buena
alimentación para los menores. Al parecer son pocos los que se han involucrado
en el tema ya que ante la apatía de Directores, docentes y padres de familia,
los más “vivos” se niegan a perder sus ganancias a costa de lo que sea.
El problema empieza desde el momento en que las autoridades de salud no pueden
definir cuales o que son los “productos chatarra”, y prohibir su venta dentro
de las instituciones. Por ello han optado sólo en evitar la venta defrituras y golosinas, pero se permitirá la
venta de bebidas gaseosas. El resultado de los compromisos son insuficientes.
A las autoridades se les olvida que lo más común en venta en las escuelas son
precisamente los productos como las papas fritas, los refrescos gaseosos, las
golosinas, son productos de bajo costo, que rápido se pueden surtir y aunque no
alimentan quitan el hambre.
Son las escuelasprimarias y las
secundarias, las que tienen a la venta este tipo de productos y es por ello que
se debe de considerar por parte de las autoridades tanto educativas como de
salud este procedimiento que se supone deberá de ponerse en marcha en este
próximo ciclo escolar.
En Tamaulipas las Secretarías de Salud y de Educación han puesto en marcha diferentes
programas para abatir y reducir los índices de obesidad, pero, hay que ser
claros… pocos resultados se han obtenido y si en muchos años no se ha logrado
hacer nada, menos se podrá hacer cuando se anuncia una prohibición y después se
dice que si se permitirá vender comida
chatarra, “pero nomás poquito”.
Se tiene que hacer un verdadero análisis del significado de la palabra “comida
chatarra” para las autoridades, y por lo tanto también lo que significauna comida saludable. A partir de ahí, se
puede “vender” a la población el significado de “un plan de nutrición”. Para
llegar a resultados deseables el cliente -en este caso, los alumnos- deben
aceptar el valor significativo de la comida chatarra, porque de nada vale
prohibir dentro de la institución, cuando en la puerta de las escuelas a
escasos metros hay decenas de puestos ambulantes, taquerías y más comida
chatarra abarrotadas de “clientes”.
Los lineamientos del Acuerdo Nacional para la Salud Alimenticia en el que se
establece los productos que pueden ser comercializados en las escuelas de
educación básica, aún no llegan a las escuelas y según se sabe en dos semanas
más se darán a conocer a los directores de las instituciones, lo cual a pena es
un inicio de todo este programa…nadie dejará de ser obeso por decreto.
En Tamaulipas como en el resto del país existe una real confusión; mientras se
dice que los productos con altos niveles de azúcar dejarán de venderse en las instituciones educativas,
hay tolerancia de las mismas autoridades para permitir otros productos chatarra
y eso, no es más que la consecuencia de la presión que ejercen las grandes
compañías sobre la autoridades - no es que quiera llamarlos “maiceados” lo hizo
el Cardenal Iñiguez con los jueces-, pero el peso que los inversionistas de
toda esa comida chatarra tienen en la economía nacional, hace dudar a cualquiera.
En éste, como en otros temas, mientras las autoridades de salud y educación se
ponen de acuerdo en que son comidas chatarra, que si se puede vender o que no.
La población en general y los padres de familia particularmente debemos de
procurar la buena alimentación de nuestros hijos y sobre todo asumir la responsabilidad
de alimentarlos bien y de manera nutritiva. De lo contrario en esta con fusión
y falta de un lineamiento adecuado somos los que salimos perdiendo, por la
errática manera de trabajar de nuestras autoridades.
Comentarios mlsantoyo@hotmail.com
Lety Santoyo
Doctora en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela.
Profesora de Tiempo Completo e investigadora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Miembro de La Asociación de Ciencias Políticas.
Ha trabajado para medios impresos y radio, desempeñando cargos como reportera, jefa de redacción y columnista. También participó como Directora de Comunicación Social en la administración actual.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas