Tamaulipas inédito: alcanzó el 5.º lugar nacional en crecimiento económico
Tengo el privilegio de no visitar panteones el día 2 de noviembre, cuando, de acuerdo con la Iglesia católica y otras confesiones cristianas, se conmemora el Día de los Fieles Difuntos. Es un día de oración por las personas que han fallecido y por las almas que se encuentran en proceso de purificación en el purgatorio.
Ese día, los vivos ofrecen misas, oraciones y sufragios para ayudar a las almas a alcanzar la vida eterna y la unión con Dios.
La tradición y la costumbre indican que los dolientes acuden a las tumbas de sus seres queridos para limpiarlas, adornarlas con flores y encender velas. También se montan altares con comida, fotografías y elementos simbólicos.
Conmemorar a tus muertos me hizo reflexionar sobre cómo extrañar a quienes se fueron puede hacerte consciente de la importancia de cuidar a tus vivos.
Que el dolor por quienes se fueron te enseñe a abrazar más fuerte a quienes todavía están contigo.
Que cada lágrima derramada por una ausencia te recuerde que hoy tienes personas a las que puedes llamar, visitar, escuchar y decirles cuánto las amas.
Porque cuando alguien muere, comprendemos demasiado tarde el valor de las cosas sencillas, como una conversación en la cocina, una llamada inesperada, un abrazo a tus padres o una visita compartida sin necesidad de hacer nada extraordinario.
A veces esperamos una fecha especial para demostrar cariño, dejamos las palabras bonitas para después y creemos que siempre habrá otra oportunidad.
Pero la vida no hace promesas.
Un día alguien está sentado a nuestra mesa y, al siguiente, solo queda su recuerdo, una fotografía y ese silencio que ninguna palabra consigue llenar.
Por eso, no esperes a que tus padres se conviertan en recuerdos para valorar sus consejos. No esperes un funeral para reconciliarte, ni una despedida para decir «te quiero».
Abraza hoy, perdona cuando puedas, llama a quienes extrañas y dedica tiempo a quienes te aman.
No permitas que las preocupaciones, el orgullo o las discusiones absurdas te roben los momentos que mañana desearás recuperar.
Extrañar o recordar a quienes partieron es una forma de seguir amándolos. Honrar su memoria también significa aprender a cuidar a quienes todavía caminan a nuestro lado.
El tiempo que hoy parece cotidiano mañana puede convertirse en el recuerdo más valioso de nuestra vida.
Que la ausencia de tus muertos no solo te enseñe a llorar, sino también a agradecer, proteger y amar profundamente a tus vivos.
No lo digo yo.
Tamaulipas tiene algo que presumir.
El gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA tiene a Tamaulipas en el lugar que se merece, en una posición destacada que, a mi juicio, no se veía desde los tiempos de EUGENIO HERNÁNDEZ.
Ni Egidio ni Francisco, con letras chiquitas, como lo fueron sus seis años de gobierno. Una docena de años perdidos en los que, desde mi perspectiva, la negligencia y los señalamientos de corrupción marcaron sus administraciones.
La aprobación de la sociedad, según las mediciones difundidas, se ubica en un 56%, por encima de la media nacional, ocupando el 13.º lugar nacional, muy cerca del top ten, a solo tres puntos porcentuales.
No es casual este reconocimiento social. Tamaulipas ocupa, de acuerdo con los indicadores citados, el quinto lugar en crecimiento económico, en un entorno internacional de parálisis económica, tensiones comerciales con China y guerras.
El gobernador tiene un equipo de secretarios: los de Economía, Energía, Finanzas, Desarrollo Agropecuario y Turismo, responsables, bajo su guía, de cuidar y atender a los sectores productivos.
Por eso, a nadie le debe extrañar su desempeño económico y el quehacer político de AMÉRICO.
Su virtud es llevarse bien con los presidentes, no como los otros dos, que me da flojera mencionarlos.
Y, por si fuera poco, durante la segunda entrega de resultados por parte de la Auditoría Superior de la Federación ante la Cámara de Diputados, se determinó un monto por aclarar de solo 3.1 millones de pesos, lo que representa una mejora en el manejo del gasto público en comparación con administraciones pasadas que llegaron a recibir observaciones por más de mil millones de pesos, informó la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, NORMA ANGÉLICA PEDRAZA MELO.
Eso se llama pulcritud en el manejo financiero y transparencia en la rendición de cuentas ante la Federación.
La UAT, Campus Victoria, realizó el tradicional concurso de altares con el propósito de preservar y difundir una de las tradiciones más representativas de México: el Día de Muertos.
El evento se llevó a cabo en el lobby del Gimnasio Multidisciplinario del Campus Victoria, en un ambiente de fiesta y color que reunió a estudiantes, docentes y personal administrativo de las facultades y unidades académicas.
Hubo exposiciones, ofrendas y presentaciones culturales, reflejando el compromiso de la Universidad por mantener viva una de las expresiones culturales más importantes del país.
Se otorgó el primer lugar a la Facultad de Ingeniería y Ciencias; el segundo sitio fue para la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades, y el tercer lugar, para la Facultad de Comercio y Administración Victoria.
Todos los altares seguirán en exhibición durante una semana.
AGENDA FRONTERIZA es una colaboración sobre temas relacionados con el desarrollo económico y político del estado de Tamaulipas y sus municipios. Se distribuye a través de la Agencia Información y Análisis Estadístico.
Mi correo: humbertografico@yahoo.com.mx
Humberto Gutiérrez
Victorense.
Contador Público.
Escribe en varios medios de comunicación de Tamaulipas.
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