Hoy es Miercoles 30 de Septiembre del 2026


El diseño de las campañas

Por: Alberto Rivera El Día Martes 29 de Septiembre del 2026 a las 18:06

La Nota se ha leido 792 veces. 182 en este Día.

Una de las premisas fundamentales de la estrategia electoral es comprender el escenario para tomar mejores decisiones. Cada elección configura un tablero particular en el que convergen el contexto político, las condiciones del territorio, las preferencias del electorado, la posición de los actores, los temas presentes en la conversación pública y las emociones sociales. Interpretar estas variables permite determinar dónde concentrar los esfuerzos, qué segmentos representan oportunidades de crecimiento, qué atributos fortalecer y qué narrativa puede conectar con las expectativas ciudadanas.

Los datos constituyen un insumo fundamental para esta lectura. Una investigación electoral permite conocer mucho más que la intención de voto: aporta información sobre preocupaciones, expectativas, percepción de los actores, identificación política, atributos, rechazo y emociones. Su valor estratégico radica en su capacidad para convertir esa información en conocimiento útil para la toma de decisiones. Los datos permiten conocer el tablero; la estrategia define cómo actuar en él.

El diagnóstico permite establecer dónde se encuentra un proyecto político, reconocer sus fortalezas y posibilidades de crecimiento e identificar dónde está el electorado con el que puede construirse una mayoría. De ahí la importancia de la segmentación. Existen electores con preferencias consolidadas, otros cercanos a un determinado proyecto y segmentos abiertos a escuchar, comparar y decidir. Cada uno requiere objetivos diferentes: fortalecer y movilizar la base propia, ampliar los respaldos entre el electorado disponible y comprender la correlación de fuerzas frente a las demás alternativas.

Esta lectura también tiene una dimensión territorial. Los resultados históricos, la participación electoral, las características sociodemográficas y los estudios de opinión permiten identificar territorios con bases consolidadas, oportunidades de crecimiento y distintos niveles de competitividad. Al cruzar estas variables, el mapa electoral se convierte en un tablero estratégico para la toma de decisiones.

Otra de las premisas fundamentales consiste en definir el terreno político sobre el cual se desarrollará la competencia. Cambio, continuidad, resultados, seguridad, renovación, cercanía, experiencia, confianza o futuro pueden convertirse en temas centrales de una elección. El posicionamiento surge de la convergencia entre aquello que resulta relevante para el electorado, los temas y atributos en los que un proyecto tiene credibilidad y los espacios en los que puede construir una diferencia reconocible.

A partir del posicionamiento se construye la narrativa, entendida como la estructura que proporciona sentido y coherencia a los mensajes, las propuestas, los discursos y las acciones. Por ello, una pregunta resulta particularmente útil: ¿de qué queremos que trate esta elección? Su respuesta ayuda a establecer el marco desde el cual se busca que el electorado interprete la competencia.

La narrativa también debe considerar la dimensión emocional. Esperanza, confianza, orgullo, entusiasmo, tranquilidad, curiosidad, deseo de renovación o inconformidad forman parte de la manera en que las personas interpretan su realidad y proyectan sus expectativas. Comprender estas emociones permite conectar el proyecto político con el momento social que vive el electorado.

Los datos permiten comprender dónde estamos; la estrategia define hacia dónde queremos avanzar y la narrativa construye el sentido que conecta ambos puntos. La ejecución convierte esa definición en territorio, comunicación, agenda, organización, movilización y alianzas, mientras que la medición permite observar la evolución del posicionamiento, de los segmentos prioritarios, del comportamiento territorial y de la conversación pública para orientar nuevas decisiones.

Diagnóstico, segmentación, posicionamiento, narrativa, ejecución y medición forman parte de una misma arquitectura estratégica. Su valor radica en la relación entre estos elementos y en su capacidad de mantener una dirección coherente durante la competencia.

En este sentido, la estrategia electoral puede sintetizarse en tres preguntas: ¿dónde estamos?, ¿dónde queremos estar? y ¿qué decisiones necesitamos tomar para llegar hasta ahí?

Los datos permiten comprender la realidad. La estrategia adquiere sentido cuando esa información se transforma en conocimiento; el conocimiento orienta las decisiones y estas construyen una ruta para alcanzar el objetivo.

Alberto Rivera

Construyo procesos de comunicación siendo y haciendo cosas diferentes, provocando emociones y moviendo conciencias hacia la participación social y política.

Ayudo a potenciar marcas de proyectos políticos y gubernamentales a través del descubrimiento de insights, arquetipos de marca y estrategias de comunicación política.

Soy consultor, catedrático y speaker en Estrategias de Campaña Política y de Gobierno. Director General de Visión Global Estrategias.

Soy originario de Tampico, Tamaulipas y cuento con una Maestría en Educación, Maestría en Política y Gobierno y Doctorado en Filosofía; además de tener diversas especializaciones en Comunicación Política, Consultoría Política e Imagen.

DONA AHORA

Para que HOYTamaulipas siga ofreciendo información gratuita, te necesitamos. Te elegimos a TI. Contribuye con nosotros. DA CLIC AQUÍ

Reels



HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326