¡Comienza la carrera!
Después de la publicación de acceso del proyecto de ley para el presupuesto 2027, hay varios rubros que tienen que verse con lupa. Primeramente, la obra pública tendrá una reducción de 120 mil millones de pesos, y el sector económico, unos 200 mil millones de pesos; educación y seguridad también serán recortados. De ahí saldrán los 450 mil millones de aumento al gasto social, llámese apoyos y obras complementarias que dejen votos, muchos votos.
El 2027 tiene como propósito ganar una elección para la consolidación del segundo piso de la 4T; sin embargo, la pérdida de la narrativa en redes sociales y la confrontación con los Estados Unidos han dado a la oposición la plataforma para emparejar la pelea por 2027.
Sin embargo, el secretario de Finanzas de la Federación, Edgar Amador —secretario de Hacienda—, debería saber que su antecesor renunció al cargo precisamente porque se opuso a seguir endeudando al país con dinero que no tiene rentabilidad alguna, como son los casos de los apoyos sociales, cuyos montos son los que tienen una deuda pública impagable.
Pero el secretario recibe órdenes de una doctora en física, que es buena para esa materia, pero las finanzas son otro tema distinto, donde es necesario conocer el mundo y cómo se mueven los mercados globales para poder entender la economía de una nación que también cohabita en una aldea global.
Los resultados de la prueba PISA nos dejan a los mexicanos en el justo lugar después de despedazar y hacer trizas un sistema educativo que, si bien tenía deficiencias, daba hasta hace pocos años buenos resultados. Por un capricho de Andrés Manuel, la reforma educativa de Peña Nieto se derogó y se regresaron los privilegios al sindicato de maestros.
Las consecuencias se pagan en corto plazo, como lo vemos en el presupuesto 2027. La educación, donde peor estamos, es donde de manera discreta se reduce su gasto, y la investigación y desarrollo de la ciencia están a punto de morir. Al segundo piso de la 4T poco le importa la preparación académica, porque con inteligencia nadie votó por la izquierda.
Estos son sólo los puntos de referencia para saber que, en 2027, se pretende endeudar más al país para seguir manteniendo el gasto social, que, como reconocen expertos internacionales, no es la mejor manera de combatir la pobreza y reducir la brecha de las clases sociales en México.
En México, la pobreza, para beneficio político, se mide de muchas maneras. No es lo mismo situar a un pobre en Dinamarca que a un pobre en nuestro país. Aquí tenemos clase baja, clase media baja, clase media, clase media alta y clase alta, y en los países considerados de primer mundo esta métrica se reduce a tres grupos: baja, media y alta; pero en nuestra nación los números se acomodan, de esa manera se miente al decir que la pobreza se redujo. Sin embargo, la clase baja y media baja pagan las consecuencias que los números y las estadísticas no reflejan.
Con esta narrativa, con ánimos electoreros, es entregado el presupuesto 2027, donde el endeudamiento está creciendo. Ya las opciones de crecimiento se ven paupérrimas; sólo cabe la alegría en los miembros distinguidos de la 4T y sus paleros. Los mexicanos, por lo pronto, aún no alcanzamos a ver la luz al final del túnel.
La narrativa ya no alcanza, la deuda pública crece y crece. Culpar al pasado ya no es una opción, mucho menos empezar a repartir culpas a los maestros por la pésima educación y el sistema de la Nueva Escuela Mexicana, culpar a los padres por los sistemas educativos deficientes y acusar de traidores a los beneficiarios de los apoyos sociales cuando el voto no les favorece.
Ya Ruffo Appel salió de prisión, así es que el formato de narrativa de acusar a la oposición de todos los males ha terminado. La oportunidad de ser un antes y un después de la presidenta ha perdido su encanto. Con el nuevo presupuesto para 2027, claro está que primero son los votos; luego se verá si sobra para la economía y beneficio de todos los mexicanos.
P.D. Si el dinero de los apoyos sociales no sale de los impuestos o cobros de servicios públicos, ¿de dónde sale, pues?
Es cuánto.
De Aquello y lo demás…
Ha quedado en Matamoros un grato sabor de boca con el último informe del alcalde Beto Granados, en un centro de convenciones abarrotado, con más de 3 mil personas. Con la presencia del Ejecutivo estatal, Américo Villarreal, las cosas suelen tener otro sentido político y económico.
Es Matamoros la cuna de muchos gobernantes, la cuna de lo que hoy se conoce como estructuras políticas. Un servidor fue partícipe de esa creación que hasta hoy funciona y ha sido modificada con nuevas tecnologías, pero cuyas bases siguen siendo las mismas.
En este sentido, el edil Granados Fávila mantiene sus redes en colonias, ejidos y comunidades del mar al pie y a la orden. El segundo informe fue un claro ejemplo, cuando esta población acudió al evento, donde se ve una organización que funciona como reloj suizo.
Aún faltan algunos meses, pero la carrera ya comenzó. Beto Granados lleva mano, y de ahí las filas que se pueden adelgazar o ensanchar dependiendo de las decisiones de quien lidera Tamaulipas.
Feliciano (Chano) Rangel Montoya
Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Matamoros. Productor General y Creador del Programa de Radio “La noticia Tal y como es”, conducido por Fructuoso Sáenz.
Actualmente es director general de Alfa Producción Digital, gerente de Creatividad, Marketing y Ventas de Publicidad y Mas, fue coordinador de Comunicación del Diputado Local por el Distrito XVIII
Ingeniero Alfonso Sánchez Garza.
Ha sido coordinador de medios electrónicos en campañas políticas y de la Universidad Tecnológica de Matamoros, entre otros cargos.
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