Hoy es Sabado 08 de Agosto del 2026


El empresario no es el enemigo: es el que produce

Por: Jorge Lera Mejía El Día Viernes 07 de Agosto del 2026 a las 21:34

La Nota se ha leido 333 veces. 42 en este Día.

Durante demasiado tiempo, en América Latina se ha querido presentar al empresario como adversario del pueblo, como si quien invierte, produce, arriesga su patrimonio y genera empleos formara parte de una élite ajena a las necesidades sociales.

Esa visión ha alimentado un viejo paradigma: el Estado como supuesto gran empresario, capaz de sustituir a la iniciativa privada mediante empresas públicas, subsidios permanentes y estructuras burocráticas que terminan siendo más costosas que productivas.

Pero la realidad está abriendo una discusión diferente.

En buena parte de América Latina, los electores están votando por gobiernos que prometen recuperar la seguridad, reducir el tamaño del Estado, estimular la inversión y devolver protagonismo a la iniciativa privada.

No es una tendencia uniforme ni significa que la izquierda haya desaparecido: Uruguay, Brasil y México muestran que existen gobiernos de izquierda o centroizquierda con respaldo ciudadano, no necesariamente buenos administradores.

Sin embargo, el péndulo político sí se ha desplazado con fuerza hacia posiciones conservadoras o liberales en países estratégicos.

Argentina representa quizá el ejemplo más contundente. Javier Milei llegó a la Presidencia en 2023 con una propuesta abiertamente liberal y, posteriormente, impulsó privatizaciones y una reducción de la participación empresarial del Estado. En 2025 avanzó la privatización de Intercargo y Belgrano Cargas, mientras en 2026 continuaron procesos como la venta de AySA.

Paralelamente, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones busca atraer capital y generar empleo, producción y exportaciones.

Perú ofrece otra señal. En 2026, Keiko Fujimori ganó la Presidencia con apenas 50.135% frente al 49.865% de Roberto Sánchez. Fue una elección prácticamente dividida en dos mitades, pero significó el retorno de una opción conservadora después de años de inestabilidad política.

Chile fue todavía más contundente. José Antonio Kast ganó las elecciones presidenciales de diciembre de 2025 con aproximadamente 58% de los votos frente a 42% de Jeannette Jara, convirtiéndose en el presidente más identificado con la derecha en décadas.

Y este 7 de agosto de 2026, Colombia acaba de inaugurar un nuevo ciclo político con Abelardo de la Espriella, empresario y abogado conservador, quien derrotó estrechamente al izquierdista Iván Cepeda y asumió la Presidencia. Su llegada representa un giro respecto al proyecto de Gustavo Petro.

¿Qué explica estos movimientos?

No solamente la ideología. También el cansancio ciudadano frente a la inseguridad, el bajo crecimiento, la inflación, el desempleo y la percepción de que gobiernos demasiado intervencionistas prometieron mucho y produjeron poco.

Porque hay una verdad que no debería ser de izquierda ni de derecha:

Los empresarios no son el enemigo del pueblo. Son las entidades que respaldan la producción, de acuerdo o no, son los encargados de invertir, trabajar, arriesgar, y ofrecer empleos.

Cada nómina que se paga representa familias que subsisten y reproducen el llamado "flujo circular de la renta".

Cada empresa productiva representa oportunidades para jóvenes que pueden encontrar un proyecto de vida en lugar de emigrar o caer en las redes de criminales.

La verdadera política social no consiste solamente en repartir subsidios. También consiste en crear las condiciones para que existan empresas capaces de pagar salarios dignos, generar empleos formales y producir riqueza.

El Estado tiene una responsabilidad fundamental: garantizar seguridad, justicia, infraestructura, educación, salud y reglas claras.

Pero cuando pretende convertirse en empresario sustituyendo al ciudadano que produce, puede terminar creando burocracias obesas, empresas deficitarias y subsidios que finalmente pagan todos.

El desafío del nuevo ciclo latinoamericano no debería ser elegir entre Estado o empresa.

Debe ser construir un Estado que regule, garantice y acompañe, y un sector privado que invierta, produzca, innove y genere empleos.

Porque cuando la empresa crece, también crece la posibilidad de que una familia salga adelante.

Y cuando una sociedad vuelve a creer en el trabajo productivo, comienza a recuperar algo todavía más importante: la esperanza en su propio futuro.

Jorge Alfredo Lera Mejía

Tampiqueño, Economista (ITAM), LAE, Maestro en Economía y Doctor en Administración Pública (UAT).

Asociado del INAP, Subsecretario del Exterior de la Federación del Colegio Nacional de Economistas y Vicepresidente zona noreste de la LER. Inicia su carrera en 1977 y ha desempeñado diversos cargos en la Administración Pública Federal, en Michoacán y en Tamaulipas.

Catedrático en la UNAM, ITAM, ULSA y actualmente profesor-investigador por la UAT e Instructor de la Auditoría Superior de la Federación.

DONA AHORA

Para que HOYTamaulipas siga ofreciendo información gratuita, te necesitamos. Te elegimos a TI. Contribuye con nosotros. DA CLIC AQUÍ


DEJA UN COMENTARIO

HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326