El camino correcto es solo uno
En una era con grandes retos, verdaderamente debemos detenernos a pensar sobre los diversos escenarios que se van presentando. Siempre se aplaudirán las acciones relevantes de parte de los gobiernos, no es el tratar de ser solo complacientes o aplaudidores ya que es su responsabilidad como autoridades electas que administran los recursos de los demás, es el hacer las cosas bien.
Aquel que no entienda que los discursos y/o narrativas discursivas por muy bien escritas o por mucho positivismo que le impriman, ya no alcanzan para apaciguar a una sociedad cada día más demandante, en verdad sigue viviendo en el pasado. No es lo mismo ser un verdadero analista o aun duradero anacrónico.
Pintar un mundo de color de rosa ya ni la mismísima pantera rosa es capaz de hacerlo, defender lo indefendible será causa de más rechazo social, no ser honesto en las apreciaciones sociales reales, solo exacerbará más la situación. No se puede decir que todo está bien, cuando existen grandes pendientes así como no se pueda tratar de desacreditar al adversario cuando los resultados buenos son evidentes.
Enfrascarse en una férrea guerra de ideologías políticas solo culminará con posturas tan polarizadas que harán que el llegar a consensos sea más difícil. Y eso es precisamente lo que está sucediendo y parece que nadie quiere ceder. Tenemos que comprender que somos un país tan diverso que por eso mismo debe ser más que suficiente para mantener una mente abierta y plural.
No es el querer tener el poder por el poder en mismo, es el poder entender que existen vías conciliatorias y de sana competencia con las que definitivamente se puede coexistir. México es un país con decenas de millones de mexicanos como para salir a decir que todos piensan de una u otra manera o que todos apoyan X o Y causa.
No se equivoquen, lo que precisamente hace especial y hermoso a nuestro país es su diversidad en sus diversas facetas y rubros. El camino correcto para una verdadera reconciliación nacional es primeramente comprender esto. Ni acaparamientos de poder, como ni uso excesivo del mismo, ni imperialismos de las derechas pero tampoco dictaduras de las izquierdas.
A su manera de conducirse, cada cual buscan feudos y no reales parajes democráticos que representen a todos.
El tiempo contará sin duda la historia.
Paz y Justicia Social parra Tamaulipas
Muy bien que el gobierno de Tamaulipas impulse la interacción y cohesión social vía consejos que busquen la unificación de criterios. Todos aquellos que los impulsen pero sobre todo den genuino seguimiento y atención a lo que de esto surja, va por el camino correcto.
El otro lado de la moneda
Muy mal que al momento de dar con información que compromete a figuras gubernamentales, las acciones siguientes sean las de correr y reubicar a aquellos que hacen su trabajo en detectarlas y reportarlas; Y no corregir o actuar en contra de los que las perpetraron. Así deben de estar hasta las manitas los jovenazos funcionarios a los que les brotó más pus que una grande herida infectada.
Mientras uno se baña impunemente tras su despido reciente en su alberca semi olímpica, el otro que aún está en la estructura gubernamental, olímpica y cínicamente mantiene que es un una nueva esperanza para el pueblo. ¿Y así aspira ser alcalde? Que mugrero, con razón no quiso seguir el Doctor, al momento que detectó lo mismo.
¿Acaso para eso no está la ASE?
Reflexión
“Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos.”
-Cicerón-
Jorge Alonso Infante Alarcón
Carrera Licenciado en Relaciones Internacionales.
Maestría en Administración Pública en la U.A.M. Francisco Hernández García (U.A.T.)
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