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El alcohol sólo es un pretexto

Por: Ricardo Hernández El Día Lunes 11 de Septiembre del 2017 a las 08:56

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TIEMPO PRESENTE

Al momento de estar de pie frente a un gran número de personas hablé a través del micrófono “este es un sueño más que cumplo, pues cuando salí de la Universidad llegué a pensar que si algún día volvía a poner los pies nuevamente aquí, en esta Facultad, sería con buenas propuestas para los universitarios como para la sociedad”. Y finalmente regresé después de casi veinte años, lo hice contento, con una carpeta bajo el brazo.

Estaba profundamente emocionado, esta vez era distinto porque me había preparado mental e intelectualmente para hablar en público. En ocasiones anteriores había titubeado en otros auditorios, el sudor en mis manos era una prueba; ahora tenía que ser diferente, fue diferente.

Esta vez hablé suelto, relajado, mi estado de ánimo era locuaz. Estoy casi seguro que nadie se dio tiempo para reflexionar en mis palabras, incluso, creo que a nadie le pasó por su mente a qué me refería con aquello de “cumplir un sueño más”.

Mientras hacía uso de la palabra miré la línea de la primera fila donde se encontraban sentados mis invitados especiales quienes me veían y escuchaban atentos, enseguida alcé la vista para ver todo el auditorio; había jóvenes, hombres y mujeres, quienes concentrados en su trabajo grababan el segundo programa de Perfiles, Rostros y Encuentros, el tema era “COMO APRENDÍ A HABLAR EN PÚBLICO”. Motivado por la audiencia hablé mucho mejor; intenté disimular los nervios, aunque la verdad, no sentí pánico escénico, por eso festejé al final, me dije “¡Lo lograste!, ¡lo conseguiste!”

TIEMPO PASADO

Los primeros días en que había dejado de beber alcohol se volvieron una pesadilla luego de que mi cuerpo comenzó a sufrir un desgaste físico. Años de estar tomando casi a diario, no podía estar muy lejos de una enfermedad o de un posible infarto; mi peso sobrepasaba el límite, la ansiedad comenzaba a causarme estragos, y la aparición de la presión alta  fue razón suficiente para pensar enserio en mi vida.

Cuando mi madre y mis hermanas se enteraron de que fui a parar con unos médicos especialistas, pegaron el grito en el cielo, eso ya me lo había imaginado, que así reaccionarían; llegaron a comunicarse entre ellas que mi hora había llegado, que tarde o temprano esto iba a suceder y que más le valía a mi madre estar preparada para cualquier cosa, como dándole a entender que a ver cómo le hacía para lo de la compra de la caja y el terreno de panteón.

Yo también consideré que debería pensar muy seriamente en despedirme tanto de mi familia como de mis amistades, pues mi salud empeoraba cada vez más, principalmente por la cuestión gastrointestinal.

Era la primera vez que andaba preocupado visitando los hospitales de forma personal y de manera urgente, sobre todo porque nosotros los hombres no tenemos la cultura de andar frecuentando médicos, en especial cuando somos unos bebedores compulsivos, ya que comparamos la cantidad de gastos de medicina con la cantidad de cerveza que nos pudiéramos consumir con el dinero.  

Cuando llegué a la casa de mi madre después de salir del estudio clínico, ya se encontraban ahí mis dos hermanas en cuyos rostros tenían dibujado un signote de interrogación. Del silencio fúnebre se pasaron a la gran curiosidad. ¿Cuál fue el resultado? –preguntó mi madre. En eso mis hermanas alargaron la carota para escuchar claramente la respuesta.  No dije nada, pero me les quedé viendo a los ojos. ¿Qué te dijeron los médicos? –preguntaron mis hermanas al mismo tiempo.

–De perdido despístenle un poquito, ¿no? -Respondí y continué -De acuerdo con los resultados del estudio y con advertencias de los médicos,  tengo pequeñas ulcerillas que se sanan dejando de consumir alcohol, dejando de tomar café, dejando de comer chile, dejando de tomar coca, dejando de comer irritantes, y se comenzarán a sanar las cositas esas si consumo suficiente agua.

TIEMPO FUTURO

Mi deseo era cambiar mi modo de vivir, siempre creí que eso era posible, que mi salud mejoraría en un cien por ciento, porque el sólo hecho de dejar de beber desintoxicaría mi cuerpo. Yo como miles de personas tengo mi propia historia en el alcohol, y ahora desde mi perspectiva pienso que cada día debo aprovecharlo al máximo.

Por cierto, que cada mañana al momento de abrir los ojos sé que es una oportunidad que me da la vida para demostrar lo mucho que valgo, es una oportunidad para enseñar a las personas que dejar de beber alcohol es posible siempre y cuando exista un propósito para ello, una razón suficiente para vivir la vida con sentido y pasión, que vivir con pasión hace la diferencia entre vivir porque respiras, y el vivir por una lucha, por una entrega hacia algo definido.

Dar un consejo a un bebedor en cómo debe de hacerle para dejar el alcohol sería de mi parte arriesgado, más bien mi invitación abierta para que lean mis textos donde comparto mi experiencia con el alcohol, o si alguien lo prefiere permíteme contarte mi historia de manera personal, me va a dar gusto poder conocerte y saber que deseas un cambio para tu vida.

Las palabras mágicas llegan en su momento, pero no han de venir de un hada madrina, sino de tu conciencia que te indica que ya es hora de cambiar, que sólo es cuestión de intentarlo. Yo soñaba con verme del otro lado de la raya, con ideas nuevas, como un hombre emprendedor, soñaba verme como un héroe, soñaba con verme de pie ante un gran auditorio.

El día de hoy lo he conseguido, por ello me siento contento, creo en Dios cuando hace algunos años lo ignoraba. Mi propósito en la Tierra es servir, es enseñar, es ayudar a mis camaradas bebedores advirtiéndoles que el alcohol destruye familias, la economía, sobre todo que lo destruye a uno mismo, más siempre habrá una esperanza en cada persona, una velita que aunque con débil llama, nunca deja de alumbrar. Recuerda: el alcohol sólo es un pretexto. ¡Hasta pronto!

Ricardo Hdz. PORQUE PUEDES DEJAR DE BEBER ALCOHOL. Asesoría individual o en grupo. Correo electrónico: saritahdz73@hotmail.com Teléfono: 834-125-26-42.

Ricardo Hernández Hernández
Poeta y columnista

Colaborador del portal:” Hoy Tamaulipas” hasta la fecha.
Actualmente estoy cursando un “Diplomado en Creación literaria” en la Biblioteca del Centro Cultural Tamaulipas, con el maestro José Luis Velarde.

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