|
Sección: Editoriales / La Ley de Herodes
Amnesia política
Dice el adagio popular que “los caballeros no tienen memoria”. Es una frase que se utiliza muy comúnmente para justificar los deslices amatorios de ciertos donjuanes de barriada, cuando alguna de sus dulcineas le pretende endosar cuitas de su pasado...
Por: Miguel Ángel Isidro
07/10/2010 | Actualizada a las 19:51h
|
La Nota se ha leído 2050 Veces
Dice
el adagio popular que “los caballeros no tienen memoria”. Es una frase que se
utiliza muy comúnmente para justificar los deslices amatorios de ciertos
donjuanes de barriada, cuando alguna de sus dulcineas le pretende endosar
cuitas de su pasado.
Casualmente, la falta o pérdida de la memoria es una práctica o condición
demasiado común en el terreno de la política. Claro que muchos de los
personajes de la política podrían tratar de recurrir a la frase anteriormente
citada para justificar sus yerros y abiertos desplantes de cinismo. Lo chistoso
es que entre la fauna política, a muchos de sus actores se les puede calificar
de variadas formas, muchas de ellas impronunciables, pero de caballeros…. Quién
sabe.
Acudimos al diccionario de la ligereza, que es Wikipedia. La definición de
“amnesia” que nos ofrece el tumbaburros cibernético es la siguiente: “La amnesia
es un trastorno del funcionamiento de la memoria,
durante el cual el individuo es incapaz de conservar o recuperar información
almacenada con anterioridad. Las causas de la amnesia son orgánicas o funcionales. Las orgánicas incluyen daño
al cerebro,
causado por enfermedades
o traumas,
o por uso de ciertas drogas (generalmente sedantes)”.
Habría que pensar que en tiempos como los actuales, se
requeriría de una definición específica de la “amnesia política”. Y
particularmente, de la modalidad mexicana de este trastorno. Creo que podríamos
sintetizarla de esta manera: “La amnesia política es un trastorno del
comportamiento de dirigentes y gobernantes, durante la cual estos sujetos son
capaces de faltar a sus promesas, desconocer a sus amigos o aliados en aras de
su subsistencia en el mundo de la grilla. Por lo general se presenta en
candidatos, gobernantes y líderes carentes de moral, y que incluso llegan a
carecer de progenitora”.
Leyendo la información de los días recientes, me
encuentro por todos lados con casos graves de amnesia política. Vamos a
mencionar algunos:
1.--El presidente Calderón refiriéndose nuevamente a
López Obrador como “un peligro para México”. ¿Y dónde lo dejamos a él, con los
28 mil muertos de su inútil guerra contra la delincuencia organizada? ¿Y su
promesa de ser el Presidente del Empleo? ¿O acaso quiere que todos seamos
soldados, marinos o peritos del Semefo?
2.- López Obrador lloriqueando como nena porque el
Presidente Calderón “le faltó al respeto” al calificarlo como “un peligro para
México”. ¿Y no ha sido él el que lo ha calificado como “pelele”, “espurio” o
“chapelén” (¡!)? ¿Y no ha sido el Peje el que le ha faltado al respeto a los
que no pensamos como él, aún y cuando no seamos partidarios de la “mafia” del
PAN, PRI y Televisa?
3.- ¿Qué podemos decir de ese auténtico monumento humano
a la amnesia política llamado Vicente Fox Quesada? Creo innecesario agregar
algo más. Su nombre ya es marca registrada en este terreno…
4.- Hay otro tipo de políticos amnésicos. Los que vuelven
del pasado y se niegan a morir.
Desde los anales del jurásico priista, en el estado de Morelos reapareció el ex
gobernador Antonio Riva Palacio López. En la suriana entidad, el PRI está
iniciando un proceso interno para elegir a su dirigente estatal, y desde esa
trinchera buscará recuperar la gubernatura que le arrebató el PAN hace diez
años. Y resulta que Don Antonio emerge del precámbrico para advertir a sus
correligionarios que existe el riesgo de que el proceso priista se contamine
con dinero mal habido. Cosas curiosas de la amnesia política: Riva Palacio
quiere cuidar al PRI de los malosos, cuando como gobernador, no fue capaz de
cuidar a Morelos de la voracidad de sus amigotes…
5.- En Tamaulipas no cantan mal las rancheras. Por los
espacios de la blogósfera reapareció el ex gobernador Tomás Yarrington
Ruvalcaba. Un hombre hábil al que se le han querido colgar muchos milagritos,
pero que ha sabido seguir operando desde la tenebra. El ex gobernador
tamaulipeco ha emprendido una campaña para juzgar a vivos y muertos desde la
comodidad del ciberespacio. Claro que el político matamorense tiene derecho
como todos a la libertad de expresión. Pero también parece sufrir un ataque de
amnesia política.
¿No es el mismo político que años atrás rompió lazos con los que calificó como
emisarios del pasado? ¿No combatió hasta la abyección cualquier vestigio de sus
antecesores? En fin…
Lo más conveniente es no espantarnos por la desfachatez de estos personajes.
Probablemente su proclividad a la amnesia política sea parte del tenebroso
encanto que generan en sus seguidores. Sin embargo, sería muy justo que los
ciudadanos no nos permitamos el lujo de contagiarnos de la amnesia política al
momento de calificarlos a ellos y a sus partidos en la intimidad de las urnas
electorales. Ese es espacio idóneo para hacerles notar a nuestros políticos que
aunque ellos no lo crean, los ciudadanos no olvidamos sus desplantes…
DE BOTEPRONTO: Hablando de amnesia: ¿se acuerda usted de
sus diputados federales y senadores? Está en puerta la discusión del
Presupuesto Federal para el 2011. ¿Se acordarán de usted? Es pregunta, que
conste….
Por el momento es todo. Le espero de lunes a viernes en
los espacios informativos de Grupo Fórmula Tamaulipas (89.5 de FM), Tele
Fórmula (canal 60 de Comunicable en Matamoros) y Libertas TV (www.libertas.tv). Y por supuesto, agradezco
sus comentarios a mi correo electrónico: miguelisidro@vanguardiamorelos.com
. O si prefiere, sígame en Twitter: @miguelisidro
|
|
|
Ultimas Columnas del Autor
|