Por: Alejandro de Anda09/05/2013 | Actualizada a las 09:45h
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La vida, nos premia con la sabia virtud que da la
experiencia. De mis brutales pasos por la infancia, me ha marcado un hecho primordial,
que transmito sin escatimar a las siguientes generaciones: “Nunca vayas a la
primera llamada ‘¡Hijo! ¡La cena está lista!’… Es una trampa para poner la
mesa”.
“El empleo y la seguridad, es el principal reclamo de los ciudadanos. Y con el
apoyo del Presidente Enrique Peña Nieto, aunado a los proyectos y el impulso
del gobernador Egidio Torre Cantú, Tamaulipas seguirá por el rumbo del cambio”.
Es la puntual referencia de Ramiro Ramos, presidente estatal del PRI de
Tamaulipas; en la sana cercanía de su partido y los resultados como gobierno
emanado de sus filas.
Recién propalábamos en los medios, la muy visible posibilidad que otro tamaulipeco
de raigambre posicionara al Estado de la esquina noreste en las pantallas
nacionales, tras ser considerado desde hace tiempo como el mejor prospecto para
dirigir la ANUIES, organismo que aglutina al menos a 150 universidades públicas
y privadas de prestigio del país.
Sin embargo, José María Leal Gutiérrez ataja los comentarios y agradece la
deferencia por ser considerado al cargo. Establece que su compromiso primordial
es seguir al frente de su encargo como rector de la máxima casa de estudios
tamaulipeca (la UAT) por el tiempo de su período y ratifica a la vez su
respaldo a quien seguramente buscará la dirección de la ANUIES, en la persona
del doctor Enrique Fernández Fassnacht.
Lástima, es el reynosense Leal Gutiérrez una pieza probada en el desarrollo de
grandes empresas.
¿Recuerda cómo empezamos la charla de hoy? Aprendí otra más… Nunca digas “No
tengo nada qué hacer” cerca de tu mamá… ¡Nunca!
En el siglo XVII se celebraba en Inglaterra, el “domingo de servir a la madre”.
Y es hasta 1905, que en los Estados Unidos una joven llamada Ana Jarvis,
motivada por la reciente desaparición física de su progenitora, buscaba el
apoyo para rendirle homenaje el segundo domingo de cada mayo.
En México, se promueve por la iniciativa de Rafael Alducín, un periodista del
‘Excélsior’ hace 90 años, precisamente un 10 de mayo.
Hoy les damos ‘menos lata’ a las jóvenes madres que procrean, pues la tasa de
fecundidad disminuyó notablemente (aunque somos más) de 1960 a la fecha. El
promedio en las casas mexicanas, decía que una madre procreaba 7 hijos. Hoy,
son 2.4 mexicanos nuevos por cada madre.
Sigue siendo la preeclampsia una de las principales complicaciones de
emergencias obstétricas. Y las hemorragias repuntan como la primera causa de
muerte en el alumbramiento.
Aún y cuando persiste un importante número –muy grande- de madres adolescentes,
de 15 años primordialmente, las mujeres han optado en gran medida por la
atención a la educación sexual.
La preparación y competitividad en el mercado laboral, han sido otros factores
que se atañen al cuidado de evitar embarazos.
Al parecer, la televisión y los medios en general, han contribuido de gran forma
a desestimular y prevenir los embarazos, como en los años 70s. El uso de
preservativos y otros medios, han dejado de ser tabúes y son las mismas mujeres
quienes acceden a estos medios.
El índice de alumbramientos, se encuentra principalmente entre la población de
escasos recursos y de alta marginación de pobreza.
Pero es también sabido el grado de apego a los hijos, que la mujer mexicana
tiene, aún siendo púber o adolescente. La gran unión familiar que existe en
torno a las familias mexicanas, arraiga de manera sobreestimada el apego que
tenemos por honrar a nuestras queridas madres.
Finalmente, madre… sólo hay una. ¡Felicidades a todas! Me retiro… voy a poner
la mesa. Segunda llamada.