Por: Alma Niger26/12/2011 | Actualizada a las 22:32h
La Nota se ha leído 1474 Veces
De niño en la
Nochebuena mi madre me mandaba a dormir temprano, y por la mañana al despertar
tenía un regalo sobre la cama. Un solo regalo, comprado con mucho esfuerzo por
mi progenitora, quien me decía que mientras yo dormía había llegado Santa Claus
y me lo había dejado ahí en la cama. Un juguete que bien podía ser un tráiler
con carritos de plástico de solo dos colores, verde y anaranjado; o un ring con
luchadores que no movían los brazos y las “cuerdas” del cuadrilátero eran simples
ligas; o un caballo de palo; o la bolsa repleta de soldaditos de color verde,
sin faltar el chipote chillón y el Chapulín Colorado con su clásica postura a
caballo. JODIDOS PERO
CONTENTOS Juguetes cien por
ciento mexicanos, comprados en el desaparecido mercado Juárez o en los puestos
ambulantes de los alrededores. Regalos simples, pero gratificantes, sobre todo
tomando en cuenta que de niño no tuve muchos juguetes, pues éramos pobres, muy
pobres y nuestros juegos se basaban más que nada en actividades físicas, como
“el voto”, “la cazadora”, “los cinco pocitos”, “el pin-pon”, y cuando había una
pelota de tenis “las veras”, y si acaso un balón, el clásico fútbol. Y es que
cuando yo era niño jugábamos en la calle, sin riesgos ni peligros, incluso
hasta corríamos descalzos en tiempo de frío, y ni nos enfermábamos. Estábamos
jodidos, pero a la vez estábamos contentos, sin nunca ponernos a pensar porque
éramos pobres, ni mucho menos renegar de nuestra miseria. La aceptábamos tal
cual era, y si se nos daba la oportunidad de tener un juguete, lo recibíamos
con gusto y lo cuidábamos como un tesoro. LOS TIEMPOS HAN
CAMBIADO Rememoro todo
esto porque hoy en día los niños no se duermen temprano en Nochebuena, no, se
quedan hasta las 12 de la noche para recibir sus regalos, y ya no creen para
nada que se los trae Santa Claus, pues saben a ciencia cierta que fueron sus
padres quienes se los compraron, previas exigencias que para tal efecto
hicieron. Y no esperan solo un regalo, no, quieren tres o cuatro, y entre más sean
mejor para ellos. Y ya no les interesan
tanto los juguetes de plástico, ni mucho menos inamovibles, no, quieren
juguetes electrónicos y eléctricos, y sobre todo videojuegos de Wii, Play
Station, X-Box, Nintendo, y ni que decir de computadoras, o bien los clásicos
gadgetscomo son los ipods, iphones,
tabletas electrónicas y demás aparatejos que nos han inundado últimamente, y
que mantienen a nuestros hijos idiotizados frente a sus pantallas, sin hacer
ejercicio y por ende engordando día a día, de ahí el problema de la obesidad en
nuestro país. Pero a la vez aceptamos que estén así, pues cuando menos sabemos
que están en casa, y no andan en la calle, corriendo los riesgos que conlleva
la inseguridad prevaleciente en nuestra ciudad, nuestro estado, y nuestro país
en general. TODO TIEMPO
PASADO, FUE MEJOR Hoy nuestros
hijos entre más regalos reciben en Navidad, y entre mejores son dichos
obsequios, más presumen con sus amigos, y tratan de demostrar su buen estatus
económico, pues ahora les avergüenza ser pobres, de ahí que quienes lo son
buscan el camino fácil, con tal de tener dinero que también es fácil de obtener
y así conseguir lo que quieren, sin ponerse a pensar que están echando a perder
sus vidas, pero no les importa. Si no les importa a sus padres el evitarles que
caigan en la mala vida, menos les interesa a ellos, que solo buscan renegar de
su pobreza, y no cuidan su principal tesoro, que es su propia vida. Por eso no cabe
duda que las Nochebuenas de antes, son muy diferentes a las Nochebuenas de ahora,
tal y como todo ha cambiado en los últimos 20 años. Nos hemos ido perdiendo
como sociedad, y lo peor del caso es que seguimos sin hacer nada para evitarlo.
Del tiempo de antes lo único que nos queda es que nos vamos a dormir temprano,
pero eso con tal de enterarnos menos de los problemas de nuestro diario vivir. Comentarios,
chismes, cumpleaños y mentadas de mami en almaniger@hotmail.com
Juan Rodríguez Contreras (Alma Niger). Ha sido presidente de la Asociación de Periodistas de Nuevo Laredo. Es columnista del periódico Última Hora de Nuevo Laredo. Colabora para el portal de noticias Hoy Tamaulipas y para El Gráfico de Ciudad Victoria, además de otros medios. Es editor del portal www.revistalaneta.com.mx y además es comentarista político del noticiero nocturno de La Raza del 95.7 de FM en Nuevo Laredo. Es periodista desde hace 27 años y ha colaborado para los periódicos Laredo Ahora y El Diario de Nuevo Laredo.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas