La disciplina que a sus cuadros tanto reclaman las cúpulas partidistas, de ningún modo podría detener los conflictos...
Por: Juan Sánchez-Mendoza13/01/2010 | Actualizada a las 21:56h
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Nadie acata formalmente el llamado de sus
cúpulas
Ocurre igual en las siete organizaciones
registradas
Partidos no practican la democracia que
presumen
Canje de matrículas reordenaría el padrón
vehicular
La disciplina que a sus cuadros tanto reclaman las
cúpulas partidistas, de ningún modo podría detener los conflictos internos
porque son los mismos aspirantes a las 43 presidencias municipales y al
Congreso del Estado, precisamente, quienes se autopromueven en los medios de
comunicación masiva en busca de notoriedad. Unos lo hacen de manera abierta y otros con cautela
–usted ya lo habrá notado--, mas lo cierto es que andan alborotados. Esos aceleres, incluso, podrían subir de intensidad una
vez abierto el registro de los precandidatos, por lo que a partir de entonces
arreciarían las zancadillas, los golpes bajos y todo lo inherente al juego
sucio de la política. Es normal. Incluso resulta sano que quienes aspiran
acceder a los ayuntamientos y a la legislatura que viene sean mentados y
analizados por la opinión pública, pues se dice y se ha confirmado que el
pueblo siempre tiene la razón. De ahí, entonces, que en los membretes políticos no haya
motivo para mortificarse. Más bien los espantados deben aceptar que la grilla
es algo natural en toda víspera de procesos comiciales, como bien lo confirma
el hecho de que en los últimos días se hayan dado “destapes” a granel (o
intentos de madruguete). Algunos motivados por los mismos aspirantes y el resto
surgidos por obra y gracia de los panegiristas de éstos, pero al final de
cuentas todos y cada uno han aceptado, en público o en lo oscurito, su anhelo
de convertirse en alcaldes o diputados locales. A las listas primarias se han agregado otros nombres que
antes también habían sido mencionados, pero la falsa disciplina obligaba a esos
personajes a no manifestar abiertamente su aspiración. Sin embargo, repito, a estas alturas todo mundo está
atrapado por la fiebre comicial. Encuestas recurrentes En esta justa pre-electoral nadie podrá evitar la
manipulación de las encuestas que tanto acostumbran los saltimbanquis de la
política, por aquello de que vayan a necesitarse; y ya han comenzado a torcer
las preferencias a favor de ellos mismos pagando a empresas no tan serias o desconocidas,
cuyos estudios de opinión les resultan favorables. Los medios de comunicación masiva, por su parte, han
abierto sus espacios a todos los aspirantes; y han dado cuenta de las
inconformidades de la población (en edad de votar) que una vez más es utilizada
con el rollo de ahora sí, en verdad, se hará una selección democrática de los
candidatos, cuando estamos viendo que algunas de las viejas prácticas de la
imposición amenazan con volver a manifestarse. Aspirantes ensoberbecidos En lo que toca al Partido Revolucionario Institucional
(PRI), se mueven aspirantes cuya soberbia los hace creer que sólo ellos, nadie
más, poseen cualidades y méritos suficientes para alcanzar la nominación. De otra forma ya hubiesen atendido los exhortos para no
lastimarse y pugnar, pujar y empujar para que los candidatos resulten de unidad
y así impedir, por supuesto, que el divisionismo acelere su propia agonía en
menoscabo del mismísimo tricolor. Muestra de ello es que esos acelerados lanzan buscapiés
sin saber, a ciencia cierta, en qué términos será emitida la convocatoria para
llevar a cabo la selección de los candidatos; y hasta se dan el lujo de jugar
con los tiempos y formas como si de ellos dependiera la decisión. “Los madrugadores” En las encubiertas campañas proselitistas que algunos
aspirantes realizan por la geografía estatal, día tras día se comprometen a
respetar las formas y los tiempos de cada organización política para
seleccionar candidatos. También firman no andar buscando ninguna promoción
política y estar entregados de tiempo completo a su trabajo en la
administración pública o en sus feudos; y con toda desfachatez recurren a la
trillada frase de que son simples soldados de las organizaciones. De dientes para afuera, claro está, porque en la práctica
andan más calenturientos que los propios candidatos naturales. Es más, hasta se dan el lujo de adelantar que las
nominaciones programadas para surgir de consultas a las bases serían finalmente
de unidad –siempre y cuando resulten favorecidos--, pero en el caso de éstas,
habrán de definirse allá por el mes de abril. No antes, ni a capricho de los acelerados. Partidos demócratas Por otro lado, permítame decirle que toda organización
política que ostente como bandera la democracia debe obtener fuerza de su
pluralismo; reunir a las diversas corrientes en torno de su interés
estructural, y dar el mismo trato a todos los que de una u otra forma se
involucran con ella. Esto se logra mediante una comunicación abierta, a través
del diálogo, y anteponiendo la estabilidad del organismo a los intereses de
grupo, a los intereses de quienes sólo participan (en él) cuando de
beneficiarse personalmente se trata. Refiero lo anterior porque ahora son las fuerzas vivas
del PRI, PAN y PRD, precisamente, quienes enfrentan conflictos internos a todas
luces convulsionados. Por eso no me extraña que algunos políticos involucrados
en este rejuego pre-electoral hablen de prietitos en el arroz, cuando todavía
no existe, siquiera, el grano sobre la mesa. Y estamos a poquito menos de seis meses de los comicios. Canje de placas El canje de placas, fuera del gasto que representa para
la economía familiar, es necesario porque en la entidad más del 25 por ciento
de los automotores (dados de alta) circulan irregularmente, ya que sus
propietarios no han cubierto la tenencia ni (en las unidades) portan las placas
y engomados actuales; transitan miles de vehículos de procedencia extranjera
que no han sido regularizados, y, lo peor, hay unidades que exhiben “láminas”
robadas. Usted, seguramente, en alguna ocasión ha vivido
momentos amargos ante la impericia de quienes conducen automóviles o camionetas
que en la ciudad y el campo circulan de manera ilegal; sabe de las colisiones
provocadas por conductores que tras un accidente huyen del lugar de los hechos
abandonado el vehículo, o ha sido víctima de un choque provocado con un
automotor inexistente en el padrón vehicular del estado. Ya por tratarse de un
“mueble” ilegal o, simple y llanamente, porque a su propietario no le ha dado
la gana de cubrir los derechos enmarcados en la reglamentación oficial. Cierto es que el canje de placas significa erogar
recursos (hasta hoy inclusive) no contemplados, pero igual es cierto que con la
renovación de las matrículas podría darse un reordenamiento del padrón
vehicular, para en un futuro inmediato la autoridad impedir que en las calles
de toda la geografía tamaulipeca siguieran circulando unidades de manera
ilegal. En otras latitudes, con el simple hecho de conducir un
automotor dado de alta en la localidad que no exhiba placas y engomados
reglamentarios, el conductor es apercibido de cumplir con el ordenamiento vial
y el automotor resguardado en corralones hasta que su propietario demuestre
estar al corriente con el pago de impuestos, pero aquí, hasta hoy, no ocurre lo
mismo. De ahí que me parezca acertado procurar el ordenamiento
de las unidades, aunque de antemano sé que algunos políticos populacheros
rehúsan el canje de matrículas porque así buscan ganar adeptos con miras al
proceso electoral del año en curso. Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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