La competencia de altura, propositiva y de respeto, es lo que marca la diferencia entre Rodolfo Torre Cantú y sus contendientes, como Usted seguramente ya ...
Por: Juan Sánchez-Mendoza09/05/2010 | Actualizada a las 23:08h
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Torre Cantú exhibe proyecto y propuesta claros +
Sacramento promete lo que Calderón no puede +
Almanza Armas recurre a frase de pertenencia +
Victoria no tiene riesgo, pero preocupa a ‘Migue’ La competencia
de altura, propositiva y de respeto, es lo que marca la diferencia entre
Rodolfo Torre Cantú y sus contendientes, como Usted seguramente ya lo habrá
observado en los primeros días de campaña.
Igual los
distingue su discurso –al menos el de los tres candidatos que ya iniciaron
formalmente toda actividad proselitista--, pues mientras el abanderado de la
coalición “Todos Tamaulipas” (PRI-PVEM-Panal) exhibe organización y proyecto,
sus pares del membrete albiceleste y del partido del Sol Azteca recurren a la
frivolidad y emisión de frases huecas.
Claro ejemplo
de ello se vio en Reynosa, donde el candidato del Partido Acción Nacional
(PAN), José Julián Sacramento Garza, dio arranque a su campaña con una oferta
tendiente a restablecer la seguridad pública en el estado.
Como un
recurso para atrapar la atención pública es válido el pronunciamiento, pero
éste suena demagogo cuando allá en la frontera, aquí en el centro y por
supuesto en el sur de la entidad, los tamaulipecos (nativos o avecindados)
sabemos que ésta no es una asignatura del Gobierno estatal, sino
responsabilidad del Gobierno Federal –por cierto, integrado en su mayoría por
militantes albicelestes--, y que el régimen presidido por Felipe Calderón
Hinojosa ha sido incapaz de diezmar a la delincuencia organizada pese al
presupuesto millonario asignado para esa tarea, el apoyo del Ejército Mexicano,
la ayuda estadounidense y la colaboración irrestricta de toda la sociedad. Entonces,
¿cómo creerle?
Por otro lado,
en Matamoros hubo un pronunciamiento frívolo por parte del candidato del
Partido de la Revolución Democrática (PRD), Julio César Almanza Armas, al
iniciar su campaña proselitista. Dijo:
“Tamaulipas, soy tuyo”
¿Y acaso no
son de Tamaulipas los más de tres millones de habitantes que pueblan este
hermoso estado?
Para él, ser
mandatario significa “devolverle el poder a las personas (¿a quiénes?), ver de
frente a los ciudadanos y escuchar a las mujeres y los hombres que piden ayuda,
a fin de que el estado crezca y sea más grande en valores, en empleos y en
seguridad”
Pero no dijo
cómo ni en qué fundamenta su oferta.
Caso contrario
ocurre con el doctor Rodolfo Torre Cantú, quien sí tiene definido su proyecto
de Gobierno.
Tan es así que
al inicio de su campaña y en los actos subsecuentes lo ha referido–denominado
“El Tamaulipas que todos queremos”--, y lo sustenta en cuatro ejes
fundamentales: 1) seguridad, 2) progreso social, 3) empleo, y 4) ciudades
desarrolladas.
Es lo que la
diferencia marca entre los candidatos.
Y quizá es lo
que desde ahora induzca el voto.
Sobre todo
cuando en cada rubro de los aquí consignados Rodolfo cuenta ya con información,
diagnósticos, gente que le sabe al tema y alternativas de solución.
Por eso no
ofrece todavía acciones de Gobierno. Y menos cuando ha decidido consultar a la
sociedad en su conjunto, durante su campaña, para antes de cerrar el ciclo
permitido por la autoridad electoral elaborar un programa tangible de Gobierno,
donde queden plasmadas todas y cada una de sus acciones, derivadas de la
inquietud popular.
Por eso y más
le reitero: entre Torre Cantú y sus pares en este hándicap, hay un mar de
diferencia. Oferta esperada Hoy es un buen
día para comentar que toda campaña político-electoral que persiga el éxito debe
ser planeada en cada una de sus etapas, a fin de que el candidato mantenga
contacto permanente con la ciudadanía que una vez frente a las urnas, a solas,
habrá de decidir su voto.
Normalmente el
proceso consta de un periodo de posicionamiento, otro en el que se plantean las
propuestas y, finalmente, el llamado a sufragar.
En la
actualidad somos testigos del recorrido que tres de los cinco candidatos a la
gubernatura ya realizan por la geografía tamaulipeca, dando a conocer sus
planteamientos de manera directa o a través de los medios de comunicación
masiva.
Es de esperar,
por tanto, que Rodolfo Torre Cantú, José Julián Sacramento Garza, Julio César
Almanza Armas, Armando Vera García y Alfonso de León Perales expresen claramente
su oferta encaminada a solucionar la problemática que existe en la entidad,
pues por lo que se ve la mayor parte de la sociedad, en esta contienda, sí está
dispuesta a acudir a las urnas. Propuestas Generación de
empleos, seguridad pública, apoyo al campo, desarrollo sustentable, ecología y
medio ambiente, salud, combate a la marginación, equidad, administración y buen
gobierno, entre otros temas, significan el punto central de lo que hablarían
los candidatos.
Los cinco
tienen algo qué decir al respecto, pero no siempre su expresión correspondería
al trabajo serio basado en un diagnóstico que recoja el sentir de la gente.
Estos, huelga
decirlo, deben ser los ejes centrales en los gire la actividad proselitista de
los candidatos a gobernador.
Sin embargo
pocas veces se logra el propósito, en virtud a que existen marcados desniveles
en cuanto a la seriedad y responsabilidad de parte de los contendientes.
De entrada
hemos visto cómo en la actual contienda se exhiben dos tendencias.
Una orientada
a mostrar una serie de propuestas viables en torno a la superación de la
problemática estatal, y la otra basada en el golpeteo y la descalificación del
adversario, como instrumento para ocupar espacios en los medios de comunicación
masiva y en el ánimo popular.
Es evidente
que ello ocurre como parte de una estrategia que busca crecer en pocas semanas
en el ánimo ciudadano, toda vez que no se realizaron en tiempo y forma
actividades que le dieran presencia y posicionamiento al candidato. La movilización En referencia
a la etapa del llamado al voto, ésta se dará poco antes de cerrarse la
actividad proselitista, y puede estar apoyada en testimoniales que argumenten
el por qué la ciudadanía votará por tal o cual candidato.
La
movilización ciudadana se efectúa el día de la elección por medio de redes
ciudadanas y las estructuras de cada partido; pero obviamente sólo pueden
lograrlo el candidato y la estructura que tengan mejor trabajo entre la
población.
Lo deseable es
que la sociedad civil, a través de sus organismos, extendiera invitaciones a
los candidatos para den a conocer su propuestas de gobierno utilizando foros
abiertos, los medios de comunicación masiva y los productos de divulgación que
lleguen a todos los hogares tamaulipecos. Esta es una de
las acciones que hablarían bien de los prospectos al ejecutivo estatal.
Pero a como
pinta el escenario, es factible que arrecien las descalificaciones, intrigas,
rumores y demás golpes bajos por parte de los candidatos que se sientan menos
en nivel de aceptación ciudadana.
Y es que
algunos de ellos, más que acudir a los argumentos y credibilidad en lo que
plantean, basan su discurso en las supuestas injusticias y falta de equidad que
tienen lugar en el proceso, al que ya empiezan a calificar como elección de
estado. Se hace camino al andar *** Victoria
es el municipio que quizá menos preocupe al PRI, pues aquí se da por descontado
el triunfo de sus candidatos a la alcaldía y a la diputación local por el XIV distrito,
además del triunfo arrollador de su abanderado a la gubernatura.
*** Sin
embargo sé que a Miguel González Salum le inquieta el hecho de que el
ayuntamiento esté no sólo en quiebra, sino endeudado y en total anarquía
administrativa, por ser un legado que sin tener culpa estaría obligado a
resolver.
*** En fin,
mientras las huestes de Álvaro Villanueva Perales sigan mandando en el
ayuntamiento, como es el caso de la oficina de prensa, difícilmente habrá
solución al problema.
*** Hoy se
dará la primera evaluación de las campañas, en lo que toca al PRI, por parte de
Ricardo Gamundi Rosas, y pronostico que “El Negro” pudiera referir alguna
encuesta favorable a la cusa que representa. Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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