A diferencia de otros procesos selectivos para determinar la identidad del candidato priísta a la gubernatura de Tamaulipas, el que ahora toca resolver ...
Por: Juan Sánchez-Mendoza10/01/2010 | Actualizada a las 22:49h
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+ No existe razón para aplazar el plazo del
“destape” priísta + Quienes sugieren al Gobernador esa medida lo
traicionan + El objetivo malsano sería hacerlo dudar en su
disposición + De equivocarse el PRI, otra vez, en Llera
repetiría el PAN A diferencia de otros procesos selectivos para determinar la identidad
del candidato priísta a la gubernatura de Tamaulipas, el que ahora toca
resolver a Eugenio Hernández Flores entraña la característica de no estar
sujeto a que surja de un acuerdo consensuado.
Es decir, esta vez en la trascendental decisión no tienen por qué jugar
los llamados grupos de interés, cuya presencia política en el estado resulta
harto cuestionable porque su mosaico de influencia se circunscribe, simple y
llanamente, a pequeñas cofradías que entre sí (otra vez) coinciden en buscar el
poder por el poder mismo, cuando en el fondo nada significativo han aportado al
evidente desarrollo y crecimiento estatal (de los últimos cinco años), en lo
que se refiere ir al rescate de los más necesitados y la cohesión poblacional
en torno a un proyecto con trabajo y rumbo bien definidos.
Bajo esta premisa, considero que el mandatario no tiene por qué
dudar en su determinación primaria de quien (seguramente) habrá de sucederlo en
el cargo –o sea, el “destape”, acatando en tiempo y forma los tiempos
sancionados por el Instituto Federal Electoral (IFE)--, ya que esperarse al
término de la fecha establecida podría ocasionarle dolores de cabeza
innecesarios ante la intriga, calumnias, golpes bajos, rumores, intentos de
madruguete y otras prácticas añejas que súbitamente reprodujeran en este 2010
quienes le han jurado lealtad y disciplina, pero cuyo interés personal podría
ir más allá.
Hasta el grado de estar dispuestos a la traición, si acaso consideraren
que el probable ungido no resultase afín a sus propios y mezquinos intereses.
¿Y qué necesidad hay de correr ese riesgo?
Ninguna, ¿verdad? Y menos cuando Eugenio tiene todos los hilos del poder
político en la mano. Un liderazgo innato. Simpatía y cariño poblacional. El dominio pleno de
lo que ocurre en la geografía tamaulipeca y firme disposición para seguir
jugándosela por su tierra y por su gente. Ganas de reivindicar a Tamaulipas como un pueblo trabajador, enjundioso
y progresista, con apetito de competir a nivel no sólo en el país sino más allá
de nuestras fronteras. Consejeros insanos
Hago esta reflexión porque sé, bien que sé, que el todavía delegado (en
Tamaulipas) del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario
Institucional (PRI), Salomón Rosas Ramírez –el mismo que a su esposa despojó de
la curul en el Palacio Legislativo de San Lázaro--, tiene la intención (o quizá
ya tuvo hasta el atrevimiento) de sugerirle a Eugenio Hernández Flores aplazar
el mentado “destape”, según la expresión coloquial.
Incluso hay otros colaboradores cercanos al Gobernador que lo mismo
intentarían. O ya lo hicieron.
¿En base a qué?
Obvio, pujar y empujar en beneficio de personajes con quienes se
identifican por su proclividad a seguirse beneficiando del erario, pues más que
interesarles contribuir al desarrollo estatal los mueve la codicia de
eternizarse en el poder. Y eso, a simple vista, se nota cuando en privado y
públicamente descalifican el escenario priísta pre-selectivo del momento, donde
a sus favoritos apenas se les conceden probabilidades mínimas de satisfacer su
apetito sexenal.
En fin, ésta es tan sólo una reflexión.
Lo cierto es que cuando menos Salomón Rosas Ramírez obligado está a
tomar protesta como diputado federal –en el entendido de que Sara Montiel ya no
aguantó la presión y pleitos con su cónyuge, o sea, él--, y eso debiera ser su
proyecto inmediato antes de moverse para conservar la cartera de representante
estatal de la devaluada Beatriz Paredes Rangel.
De cualquier modo él, Salomón “El rey”, caro quería vender su retirada
de Tamaulipas –de donde se niega a salir--, y por eso podría estar operando
para que la identidad del relevo sexenal se aplace.
En fin, allá si Eugenio lo “pela” en una de las decisiones más
trascendentales de su propia carrera política
Sobre todo cuando él, Hernández Flores, tiene todos, absolutamente
todos, los hilos del poder político en mano. Se hace camino al andar *** Los comunicados de prensa que envía “Ponchito” (Sánchez Garza) refiriendo
su gestión legislativa no prenden en el ánimo ciudadano de los matamorenses. Y
lo peor del caso es que él tampoco aprende a hacer política, aún cuando allá en
las alturas tiene el visto bueno para ser candidato a presidente municipal. *** ¿Y qué tal si fuere impuesto por alto mando priísta?, se pregunta la
gente; ¿y qué tal si el abanderado albiceleste resultara un personaje con más
trayectoria, simpatía y oficio político?, dicen otros.
*** Lo deducible, entonces, es que otra vez habría alternancia en el
ayuntamiento fronterizo. *** Acorde con la determinación priísta de resolver la candidatura de
Llera, en el caso de la alcaldía, habrá consulta a la base. *** Pero desde ahora os digo que el aparente encuentro entre David
Manríquez, Carlos Flores Quiroga y otros ex alcaldes, simplemente es de dientes
hacia fuera, pues ninguno de ellos concedería ni admitiría postulación ajena
sus propias personalidades. *** Esto quiere decir que el mentado “Sapo”, Héctor de la Torre
Valenzuela, se saldría con la suya de imponer sucesor, aunque el favorecido
fuese “El Güero” sobrino de Fernando Cano. *** De Tampico me reportan que el presidente del Comité Municipal del
PRI, Eduardo Hernández Chavarría, ha trabajado fecundamente para evitar el
desbordamiento de las aguas. Y admito congruencia en el informe, ya que los
aspirantes a la presidencia municipal (Miguel Manzur, María Magdalena Peraza
Guerra, Gabriel Legorreta y Fernando Guerra) se mantienen disciplinados. *** El mérito, por supuesto, corresponde al dirigente municipal del
tricolor, Hernández Chavarría, y al delegado del Comité Directivo Estatal,
Jorge Albero Pérez González. *** Los innumerables “baches” que hay en Ciudad Victoria causan tantos
accidentes que sugiero empedrar las calles y avenidas para hacer de ésta una
localidad al más puro estilo colonial e intransitable para vehículos
automotores. *** Con ello el ayuntamiento se ahorraría millones de pesos y
hasta cabría la posibilidad de utilizar las banquetas para el libre tránsito de
peatones *** Sobre todo porque hasta hoy los funcionarios de la presidencia
municipal, policías preventivos, agentes viales y uno que otro influyente
acostumbran invadir esas arterias en su “función social”. *** Hablando de mujeres y traiciones, el jefe de prensa del ayuntamiento
victorense, Rafael Luque Jr., atraviesa por un momento difícil porque no logra
sacudirse al grupo femenil enquistado en su oficina desde los tiempos de Álvaro
Villanueva Perales. *** De ahí que los resultados propagandísticos no resulten favorables a
su jefe. *** En los días por venir habrá entrega de nuevas patrullas y
equipamiento para los agentes de las distintas corporaciones policiales de
Tamaulipas, pero hay que estar atentos a su asignación, ya que desde ahora hay
quejas de que la repartición podría ser exclusiva y excluyente. *** Y ello, por cierto, no lo avalaría el Gobernador. *** Sólo hay dos municipios en que los alcaldes priístas tienen el
dominio pleno de la situación política del momento: Reynosa y Matamoros, por lo
que el alto mando priísta debe considerar sus recomendaciones si acaso quiere
conservar las presidencias municipales y las curules locales en juego.
*** El intenso frío que azota a Tamaulipas deja mal parado al titular de
Protección Civil –un tal “Chavalín” del que por vez primera me ocupo comentar
por ser indigno de aparecer en columnas de prestigio--, ya que a diferencia de
las acciones emprendidas por Eugenio Hernández Flores el mentado sujeto no ha
sido capaz de ir al rescate de la población en desgracia, como bien lo
constatan las notas informativas donde se da cuenta puntual y exacta del daño
ocasionado por el cambio climatológico.
*** Como fuere, él podría seguir inventado estadísticas de rescate. Sólo
eso, pa’ justificar su presencia al frente de esa dependencia. Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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