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Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Comunicación inadecuada

Las críticas más recientes de Felipe Calderón Hinojosa en contra de los medios de comunicación masiva –sobre todo los impresos...

Por: Juan Sánchez-Mendoza 30/03/2010 | Actualizada a las 23:54h
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La mala difusión de lo que hace Felipe, culpa de sus lacayos
Con esa política informativa cede espacios a la prensa crítica
Diputados albicelestes nada han aportado a la LX Legislatura
En Matamoros, hay comunión ciudadana con Sánchez Garza
 
 
Las críticas más recientes de Felipe Calderón Hinojosa en contra de los medios de comunicación masiva –sobre todo los impresos--, actualiza o reedita (según el punto de vista de cada cual) el viejo problema de la comunicación presidencial que, en sí mismo, no es una dificultad de origen, sino la dificultad derivada de la interpretación política que del país hace e impone él como Presidente de México.
 
Desde el régimen de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-88) y hasta la fecha (inclusive), el problema del manejo de prensa en Los Pinos se ha complicado, o, mejor dicho, globalizado, sin que mejoren sus contenidos en cuanto a la concepción histórica y política de nuestro país y su enmarcamiento ruinoso frente al mundo.
 
Esto porque los últimos cinco jefes del Ejecutivo federal, incluido Felipe, se dejaron seducir por las mieles informativas de los grandes consorcios estadounidenses que cabildean e influyen en la política de Washington. Especialmente en el Senado del país vecino del norte, que en una clara actitud intervencionista se ocupa una y otra vez de todo cuanto aquí se hace.
 
Bajo esas condiciones hoy se abre un mercado costosísimo de dependencia y cabildeo informativo con los gringos; principalmente con los “chamanes” de los medios más influyentes que mandan aquí y allende el río Bravo, sin que el Presidente de México tenga mayor capacidad de maniobra.
 
A raíz de ello se acentúa el fracaso en el manejo de la comunicación social de la Presidencia --incluidos todos los órganos en la materia--, y a los responsables del área, para justificar su actividad, no se les ocurre otra cosa que amordazar a la prensa, mediatizarla, privarla de contenidos, acosar periodistas, cercarlos desde las propias oficinas editoriales o bien encarecerles el medio y el modo de escribir y opinar sobre la realidad de su país.
 
En cuanto a la televisión, a la vez que se roba la imagen pierde los contenidos y hasta pareciera que se gobierna a través de ésta, cuando antaño los presidentes de México se relacionaban con las masas populares a través de la palabra escrita.
 
Por eso la crisis de la comunicación presidencial se ha viciado. A grado tal que cuando Calderón Hinojosa creyó alcanzar las alturas quiso reformar varias veces la Constitución Política de México a través de la pantalla chica, tomando por modelo las estupideces que puso en boga Joseph Paul Goebbels en cuanto a su desprecio por la prensa escrita.
 
En ése su intento fracasó. Está visto, por lo que ahora hay quienes aseguran que Felipe está decidido a corregir el rumbo y de aquí en adelante caminará muy de la mano con los medios de comunicación masiva impresos.
 
En lo personal tengo mis dudas. Pero tampoco soy aguafiestas ni acostumbro ahuyentar la cándida ilusión surgida en las entrañas mismas de algunas empresas editoriales.
 
 
Juicio adverso
Si en estos momentos hiciéramos un ensayo para calificar la gestión presidencial de Felipe Calderón Hinojosa, no podría ser benévolo el juicio popular contra él, pues hoy existen (¡qué dije, existimos!) más de 70 millones de mexicanos en posición de miseria y sin esperanza de recuperación en los próximos dos años con ocho meses que le restan a su gestión.
 
Habría, sin embargo, quien dijera que el actual gobierno controla la economía, las finanzas, el dinero… pero eso no ofrece una respuesta positiva a los compatriotas que piden empleo, vivienda, seguridad. La perspectiva de una mejor calidad de vida.
 
Hoy los mexicanos somos víctimas de la incompetencia e incapacidad del gobierno federal, y, por tanto, tendremos que esperar la llegada de otro hombre, de otro Presidente, de otros subalternos del jefe del Ejecutivo Federal, para buscar andar hacia delante, pues está visto que hacia adelante, con Felipe, sólo caminan los ricos, los industriales, los banqueros, los privilegiados.
 
Como nunca antes hoy se cometen errores en serie; nos enteramos de vejaciones contra los ciudadanos de este país; las policías son atropelladoras; los puestos públicos son acaparados por una minoría selecta, incapaz, depredadora; se fractura el aparato político y social; los gobiernos estatales son sojuzgados; la llamada clase política es víctima de persecución y del escarnio; hay inseguridad en todos los rincones de la Patria y mucha hambre y sed de justicia, tanto hambruna porque la economía familiar luce prácticamente en quiebra.
 
En fin, el país está a la deriva.
 
Legisladores libertinos
Cierto es que los diputados gozan de fuero constitucional; que son los responsables de vigilar el cabal cumplimiento de las leyes; que son ellos quienes derogan y promueven la legislación vigente en el ámbito estatal y que gozan de libertad plena, como cualquier otro ser, para criticar, analizar, denunciar o simple y llanamente reconocer todo lo que ocurre en su entorno. Dentro y fuera del recinto legislativo; en sus lugares de origen, en sus comunidades o en sus distritos.
 
Pero también es cierto que no por su investidura pueden recurrir a la difamación, a la mentira, a la diatriba para darse a notar o ganar reflectores; para que los periodistas les regalemos espacios, o para denostar a quienes no acceden a sus caprichos y chantaje político.
 
Quizá por ello mucho llamen mi atención las palabras que en vida pronunciara el ideólogo Jesús Reyes Heroles. Dijo: “La ambición es móvil de la acción política; pero la ambición de buena ley, la ambición humana de servir y destacar, no de servirse y parecer”.
 
Cito lo anterior porque en todo el tiempo que los diputados locales de extracción albiceleste han despachado en el Congreso local, en la LX Legislatura (que acaricia el último tramo de su gestión constitucional), no he sabido que se suban a la tribuna para proponer la elaboración de algún proyecto de ley tangible o que hayan defendido causas de sus representados sin anteponer el interés propio o de los grupos de ultraderecha.
 
Por otra parte, debo aclarar que el fuero constitucional no les da patente de Corzo para dar rienda suelta a su libertinaje. Ni para agredir a los periodistas que no aplauden cuanta ocurrencia tienen; o para conspirar contra la libre expresión.
 
El olvido de Sampayo
Reza una vieja sentencia: “segundas partes, nunca han sido buenas…”
 
Y ésta precisamente podría aplicarse a la pretensión del candidato albiceleste a la presidencia municipal de Matamoros, Ramón Antonio Sampayo Ortiz, pues la sociedad que pretende gobernar por segunda ocasión ya no es la misma, ni él es el mismo político de hace años.
 
Por algo allá en Matamoros hoy se le considera un reducto del pasado que no ha podido definir claramente la pertenencia del equipo por el que juega.
 
Al ex delegado de la Semarnat, por cierto, ya se le olvidaron hasta los nombres de sus otrora aliados --¡qué grave!--, pues tras cumplir su función edilicia se marchó del municipio y nada quiso saber de Matamoros, hasta el actual 2010 en que pretende recobrar posicionamiento político.
Sin embargo allá en la frontera las cosas también han cambiado y la figura de Sampayo poco significa ya a los electores.
 
Avance priísta
El caso Matamoros atrapa mi atención porque allá el Partido Revolucionario Institucional (PRI), previa consulta a su estructura, organismos adherentes y militancia activa, decidió postular como su candidato a la presidencia municipal al ingeniero Alfonso Sánchez Garza.
 
Con gran tino, ya lo creo, pues “Poncho” es digno representante de lo sangre fresca que tanto requiere el tricolor para seguir avanzando y consolidarse como la primera fuerza política del país; además de ser él, Sánchez Garza, una promesa en el ejercicio público.
 
Hace días estuve en la localidad fronteriza. Y ahí pude confirmar derivado de los comentarios de taxistas, empleados del ayuntamiento, líderes de colonos, empresarios, trabajadores de la iniciativa privada, despachadores de gasolineras, meseros, periodistas y académicos, cuando menos, que Sánchez Garza es la mejor opción para presidir el ayuntamiento de Matamoros durante el trienio 2011-2013, por su autenticidad, hombría, humanismo, labor social, quehacer legislativo y, sobre todo, por su cercanía y contacto con su tierra y con su gente.
 
Ausencia
Mañana jueves y pasado mañana (viernes) no habrá columna Golpe a golpe, por lo que aprovecho este espacio para desearles un feliz asueto.
 
Em@il:
jusam_gg@hotmail.com
golpeagolpe@prodigy.net.mx  

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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