La inseguridad pública no es asunto privativo de Tamaulipas, pues igual se padece en toda la geografía nacional, como bien se advierte en los medios...
Por: Juan Sánchez-Mendoza30/03/2010 | Actualizada a las 00:32h
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+ Hernández Flores invita a recorrer
atractivos turísticos + Operativo especial en carreteras, con el
apoyo federal + El Javo, único obstáculo en la industria
sin chimeneas La inseguridad pública no es asunto privativo de
Tamaulipas, pues igual se padece en toda la geografía nacional, como bien se
advierte en los medios de comunicación masiva que puntualmente dan cuenta de la
lucha cotidiana que las fuerzas armadas libran contra bandas delictivas y en
torno a los enfrentamientos entre grupos malhechores. Esta situación nadie la desconoce. Pero tampoco se pasa por alto la firme disposición
gubernamental para al menos aquí en la entidad, con apoyo federal por supuesto,
procurar el bienestar ciudadano. Surge este comentario porque ayer, al iniciar formalmente
el asueto de Semana Santa, el gobernador Eugenio Hernández Flores refrendó su
invitación a los vacacionistas mexicanos y del extranjero para que visiten los
atractivos turísticos del estado. Y lo hizo objetivamente, sin ocultar la situación real
que estamos viviendo. Para dar certidumbre a los paseantes --que por cierto
tanto han querido ahuyentar allende el Río Bravo, en lo que toca al turismo
extranjero--, el mandatario dijo que se ha montado (ya) un operativo especial
donde participan la Federación y los gobiernos de Tamaulipas y Nuevo León, a
fin de que las carreteras estatales sean más seguras. También reiteró que aquí, en nuestro estado, tenemos un
alto sentido de atención al turismo, pues éste representa una de las fuentes
principales de la economía en varias regiones, donde igual que en toda la
geografía estatal mucho se procura su atención, bienestar, cuidado y seguridad. El resurgimiento
Tamaulipas es una entidad rica en bellezas naturales. Su relieve terrestre, ríos y lagunas, presas, clima,
regiones y biodiversidad, constituyen el tesoro (quizá) más importante de la
geografía estatal. Pero a lo largo de la historia pocos han sido los hombres
que se han interesado en divulgar las bondades de su naturaleza. Y la mejor prueba es que de un lustro a le fecha la
industria turística es atendida adecuadamente. Culpables del atraso en la materia han sido: 1) los
mandatarios que en su tiempo y circunstancia soslayaron atender este rubro por
el costo de inversión que representa; 2) los grupos de interés que mucho
temieron al desarrollo turístico por considerar que éste los haría perder sus
cotos de poder, y, 3) por supuesto, los funcionarios estatales habilitados como
responsables del área. Esto también involucra al actual jerarca de la
Secretaría de Turismo, Javier Villarreal Terán (alias) “El Javo”, quien se ha
entregado a los placeres de la vida y desatendido por completo su
responsabilidad. Por algo el mandatario estatal, personalmente y en
persona, ha tenido que atender el rubro y gestionar directamente los apoyos
necesarios para su desarrollo. En fin, eso amerita análisis por separado. Atractivos
naturales
A lo largo de su frontera con la Unión Americana (643.95
kilómetros); litoral con el Golfo de México (423.40 kilómetros); vecindad con
los estados de Veracruz (167.05 kilómetros), San Luis Potosí (303.55
kilómetros) y Nuevo León (1,015.25 kilómetros); la totalidad de su territorio
(79 mil 284 kilómetros cuadrados, que representa el 4.1 por ciento de la
superficie nacional, dividido en 43 municipios), y su ubicación geográfica,
Tamaulipas tiene mucho qué ofrecer a los vacacionistas internacionales,
nacionales y domésticos --en atractivos naturales--, aunque todavía resulte
cuestionable su infraestructura en cuanto a prestación de servicios se refiere. La referencia viene al caso porque Eugenio Hernández
Flores ha sido y es el principal promotor para darle a Tamaulipas un real
impulso turístico, sostenido y sustentable, a fin de que la llamada industria
sin chimeneas estatal, en lo mediato, sea competitiva con la oferta de otras
entidades y regiones del país. Ya se han fortalecido los desarrollos turísticos de la
Playa Miramar (Madero), Barra del Tordo (Aldama), La Pesca (Soto la Marina),
Playa Bagdad (Matamoros), el parque “Los Troncones” y el “Cañón de la
Peregrina” (Victoria); así como el turismo fronterizo (en al menos Nuevo
Laredo, Reynosa y Matamoros), cinegético (en todo el estado) y la pesca
deportiva (en las presas, ríos, lagunas y mar). Lograrlo no ha sido fácil. Y menos cuando los cacicazgos
anacrónicos se han opuesto (y se oponen) a facilitar la inversión privada a
través de los alcaldes y legisladores a su servicio –como ocurre en Madero,
Aldama y Soto la Marina--, por suponer que la llegada de capitales foráneos les
disminuiría sus ínsulas de dominio. De ahí, entonces, la necesidad de relevar al titular del
área, Javier Villarreal Terán, para responsabilizar de la cartera a un hombre
más comprometido con el proyecto turístico del gobernador Eugenio Hernández
Flores que dé a la industria el impulso real que ésta requiere. Objetivos malsanos Nadie en su sano
juicio se atrevería a negar que un partido político triunfador se integra con
fortalezas. No con debilidades.
Pero ya en los
hechos, y dado el poco o nulo arraigo alcanzado, lo que salga es bueno, según
razona “La chiquillada”.
La idea es seguir
“mamando”, sin importar las posibilidades reales de éxito.
Exponerse a
perder el registro y, en consecuencia, el financiamiento público, no está en
los planes de membrete alguno.
Y si en función
de conservar las prebendas tuvieran que aliarse con el mismísimo demonio, lo
harían. De eso no hay duda.
Los tiempos de la
exquisitez y la virginidad política hace mucho que cayeron en desuso. Ahora priva el
gusto por saludar con sombrero ajeno y estar vigente a costa de lo que sea. Incluso de
ofertar al mejor postor, en público y en lo oscurito, las siglas que representan.
Como cualquier ramera.
Por eso y por
mucho más, nadie puede reclamar a la sociedad civil que haya perdido la
capacidad de asombro y no encuentre diferencias entre los personajes opositores
que se ostentan como férreos abanderados de las causas mayoritarias.
Entre ellos la
distinción la marcan el color y las siglas. Pero en el fondo no hay diferencia
sustancial.
Menos extraña al
grueso del electorado que actualmente la “pepena” o los “escurrimientos” estén
en su etapa más productiva. Ni que membretes como el Partido de la Revolución
Democrática (PRD), Partido del Trabajo (PT), Partido Nueva Alianza (Panal),
Convergencia, Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Partido Acción
Nacional (PAN), todavía anden desatados “reclutando” a priístas descontentos.
En la geografía
estatal los seis parecen no existir. Pero cuentan con registro oficial y hay
claras evidencias de que repiten lo que mejor saben hacer: echarse en brazos
del poderoso --en este caso del PRI--, con el interés de sufrir el menor
desgaste y al menos conservar las oficinas que rentan en el estado.
Como fuere, los
“chaqueteros” empiezan a ser exhibidos. Se hace camino al andar
*** “Antes me
hablabas”, sería la frase que muchos ex burócratas de distinto nivel en el
Ayuntamiento de Victoria y en la Comisión Municipal de Agua Potable y
Alcantarillado (Comapa) pudieran espetarle a Gustavo Alberto Rivera Rodríguez,
pues ahora trepado en un ladrillo no ve pa’ bajo.
*** Y esa su
actitud, admítalo o no, tiende a demeritar a los dos candidatos a quienes se
supone coordinaría sus campañas proselitistas.
*** En fin, allá
él por seguir creyendo en los cuentos de brujas.
*** La verdadera
identidad que se ha divulgado sobre el mentado “Subcomandante Marcos” –cuyo
nombre es Rafael Sebastián Guillén Vicente, el hermano de Mercedes del Carmen,
quien es diputada federal priísta y fuera secretaría general de Gobierno en
Tamaulipas--, a nadie sorprende, pues desde el mismo 1994, cuando se pronunció
como grupo insurgente el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en
Tampico se reveló santo y seña acerca del supuesto insurgente.
*** Por eso y más
los ciudadanos ya no creemos en los falsos redentores de la justicia social.
*** ¿Miento?
*** ¿Entonces por
qué Rafa y sus aplaudidores nada han hecho para frenar la inseguridad de todo
el pueblo mexicano que tanto dicen defender? Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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