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Sección: Editoriales / Golpe a golpe

De poder a poder

Reza una sentencia política que no hay nada más embriagador que detentar el poder...

Por: Juan Sánchez-Mendoza 07/01/2010 | Actualizada a las 21:22h
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Quienes no actúan con frialdad, sí lo hacen emocionalmente
Calderón Hinojosa debe probar que gobernadores derrochan
Felipe Garza Narváez confirma oficio político ante periodistas
Pagos en ayuntamiento de Victoria, los decide una secretaria
 
Reza una sentencia política que no hay nada más embriagador que detentar el poder…
 

Pero tampoco nada más peligroso.
 
Y es ésta una gran verdad, porque el ejercicio del poder en una personalidad ambivalente podría obnubilar su capacidad de raciocinio, que es el instrumento por excelencia con el que se mueven las piezas del ajedrez.
 
De ahí la importancia de abrevar en los estudiosos de los fenómenos políticos, que recomiendan actuar con prudencia para aprender a dominar las emociones y no por el contrario, ser presa fácil de la irreflexión al momento de tomar decisiones.
 
Sin lugar a dudas cada situación es diferente. Y en función de ello la toma de conciencia resulta fundamental en el desarrollo de un proyecto.
 
Se lo comento porque en México el futuro político implica nuevas y distintas empresas, que es menester abordar con los enfoques y la dinámica que el momento y la circunstancia demandan, si acaso el propósito es caminar hacia delante.
 
Esto quiere decir que los hombres del poder deben saber dónde hay que detenerse, qué cambios graduales impulsar, con qué amigos o enemigos jugar y cuándo consolidar lo alcanzado.
 
También resulta pertinente reconocer que el poder tiene sus ritmos y pautas, y, a partir de esta base, colocar a cada funcionario en su justa y real dimensión, a efecto de estar en capacidad de utilizarlos a favor de la misma causa.
 
Quien en verdad ejerce el poder no debe perder de vista que la esencia de la estrategia consiste en controlar los pasos subsecuentes, ya que la euforia podría alterar su facultad de interpretar y dirigir hacia buen puerto los acontecimientos que se avecinan.
 
Lo más común entre los subordinados es que el influyentismo se les trepe a la cabeza y actúen más emocionalmente que con razón, al tiempo que muestra proclividad de quedarse en lo establecido y, en el peor de los escenarios, vivir de la fama ajena.
 
Este tipo de actitudes relajan la capacidad de análisis objetivo y llevan al conformismo, al considerar en forma errónea que todo se encuentra bajo control.
 
De lo anterior se desprende una lección, que no por sencilla carece de importancia.
Los hombres y mujeres que conocen y manejan con efectividad el poder, varían sus ritmos y pautas.
 
Cambian, se adaptan a las circunstancias y responden en lo inmediato a las contingencias, pero también prevén todo tipo de escenarios.
 
Es decir, jamás pierden la dimensión del lugar que ocupan y menos se marean.
 
El símil del manejo del poder, bien podríamos encontrarlo en una de las primeras recomendaciones que hacen los instructores de equitación a sus discípulos:
 
“Antes de domar el caballo, hay que domarse uno mismo”.
 
Suerte y poder
Le hago este comentario porque según Nicolás Maquiavelo, lo que hundió a Cesar Borgia fue que logró muchos triunfos y era un hábil estratega, pero tuvo la mala suerte de tener buena suerte.
Su padre era nada menos que un papa. Luego, cuando tuvo mala suerte de verdad, no se hallaba preparado y entre voraces amigos y feroces enemigos se lo acabaron.
 
Dicha cita bien podría adaptarse a la situación política del momento, ya que está visto que el señor de Los Pinos ha tropezado con la misma piedra en distintas ocasiones y, lo mismo que él, ha ocurrido con los políticos de todas las organizaciones políticas que desde ahora codician sucederlo en el cargo.
 
Igual sucede en algunas de las diez entidades donde habrá elecciones para elegir gobernador en el año que cursamos, como también se observa en los otros tres estados en que habrán de renovarse ayuntamientos y congresos locales.
 
Sin embargo, hasta hoy, nadie es capaz de admitir la crisis sociopolítica que se vive en todo el país, merced a una mala administración presidencial y la falta de voluntad de ciertos mandatarios estatales para hacer frente a la Federación.
 
En fin, ya habrá tiempo de comentar holgadamente el desenlace de cada proceso comicial –llegado el momento, desde luego--, pues por ahora una nueva provocación por parte del señor de Los Pinos hacia los gobernadores podría agravar más todavía la crisis política alentada desde el 2000, cuando la ultraderecha se instaló, precisamente, en el poder.
 
Ganas de pelear
El mote con el que Felipe Calderón Hinojosa se autocalifica es, como Usted seguramente ya lo sabe, “El hijo desobediente”, copiado del título de un corrido campirano donde se dice que éste siempre traía ganas de pelear.
 
Y el caso del jefe del Ejecutivo federal, no es la excepción.
 
Se le ha visto ya retar públicamente a los empresarios que no pagan impuestos en tiempo y forma; a los monopolios televisivos que él mismo tanto ha protegido; a los diputados federales y senadores que modificaron sustancialmente su paquete económico e iniciativa del Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio 2010; y a la delincuencia organizada, aunque en este caso las opiniones se dividen porque la guerra es tan plausible como reprobables las muertes de inocentes que han caído sin tener vela en el entierro.
 
Ahora se lanza en contra de los gobernadores estatales, sin puntualizar credo, colores ni ideología, pero lo que menos dijo de ellos, ayer, es que en su ejercicio de poder se nota opacidad y derroche en el gasto de los recursos públicos.
 
¿Tiene o no razón el Presidente?, es una pregunta que hoy flota en el ambiente, pues el grueso de la población supone que en los tres órdenes de gobierno sí se acostumbra dilapidar el dinero ajeno, aunque no hay quien sostenga la presunción con pruebas irrefutables en la mano.
 
¿Acaso él las tiene? De ser así lo que menos esperamos sus gobernados es que las dé a conocer, pues acusar por acusar es muy fácil, pero lo difícil es probarlo. Y que conste, no defiendo a nadie, pero sí me gustaría que el señor de Los Pinos fuera más explícito y directo, ya que de haber sido esta acusación una más de sus frases cotidianas con las que pretende salvar al Partido Acción Nacional (PAN) del naufragio político-electoral, en pleno año de comicios, en lo sucesivo ya nadie le creeríamos en sus peroratas subsecuentes.
 
Por tanto, Calderón tiene la última palabra.
 
Se hace camino al andar
*** Al delegado del CEN del PRI, Salomón Rosas Ramírez, no le agrada que los periodistas lo critiquen por haber despojado a su mujer de la diputación federal; y hasta amenaza con seguir operando como jefe supremo del Comité Directivo Estatal (CDE) en Tamaulipas –obvio, cuando menos durante todo el proceso electoral que ya vivimos--, pues según sus testaferros la única que podría removerlo es Beatriz Paredes Rangel.
 
*** ¿Y acaso “El Negro” Ricardo Gamundi Rosas y el propio gobernador, Eugenio Hernández Flores, no le representan respeto alguno?
 
*** Felipe Garza Narváez se conduce en la misma línea política que el mandatario estatal, Eugenio Hernández Flores, por lo que ayer festejó a los periodistas tamaulipecos con motivo de “su Día” (4 de enero) con un desayuno, abrazos y parabienes. Eso refiere del oficio político que tiene el coordinador de la Junta de Concertación Política del Congreso estatal.
 
*** Aviso: ahora resulta que los prestadores de servicios deben esperar a que una secretaria retorne a sus actividades para que el ayuntamiento de Victoria les pague lo que les adeuda. ¿Cómo la ve?
 
*** ¿Y entonces para qué sirve “El Tico” (Federico González Fernández), quien despacha como tesorero de la presidencia municipal?
 
*** ¿Se lo imagina Usted como titular de la Secretaría de Finanzas del Gobierno estatal y a la secretaria en la Dirección de Pagos?
 
*** Bueno, hay especulaciones más crueles, como creer que César Saavedra iría a la Secretaría General de Gobierno y el mentado “Papo”, hermano de Arturo, a recaudar el diezmo como en su oportunidad lo hiciera Raúl Salinas de Gortari, cuando Carlos, su consanguíneo, despachaba en la Presidencia de la República.
 
*** Y ya no le sigo porque de resultar ungido Díez Gutiérrez, como candidato a gobernador por su partido, el PAN –una disculpa, pues a la mano tengo copia de su credencial partidista más reciente--, corrijo, el PRI, lo más productivo sería talar árboles para que los emporios transnacionales los convirtieran en papel y así hubiere medios impresos de comunicación masiva que festinaran sus puntadas, ocurrencias, incongruencias, deslices e incoherencias, sin necesidad de contratar espacios de difusión.
  
Em@il:
jusam_gg@hotmail.com
golpeagolpe@prodigy.net.mx  

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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