Por: Juan Sánchez-Mendoza07/09/2012 | Actualizada a las 08:49h
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La Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, establece que las entidades federativas son
autónomas en su administración pública, y, por tanto, corresponde a los
gobernadores determinar el gasto del erario, contratar empréstitos y vigilar la
correcta aplicación presupuestal. Sólo a ellos, por lo que el Senado de la
República no tiene incumbencia en este asunto.
Pero la Cámara alta aprobó
(ayer) un punto de acuerdo –proyectado por el senador albiceleste Jorge Luis
Preciado Rodríguez--, para que los 31 mandatarios estatales y el jefe de
Gobierno del Distrito Federal rindan informes detallados sobre la situación
financiera de sus entidades, con la observación especial sobre su endeudamiento
y efectos en el mediano y largo plazo.
Además pide que los congresos
estatales y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal instrumenten (nuevos)
mecanismos de transparencia y rendición de cuentas e instruyan a los órganos de
fiscalización a cargo suyo a realizar auditorías, sobre la situación financiera
de las haciendas públicas.
Esto con el pretexto de que la
deuda de los estados y municipios se incrementó en un 99.1 por ciento --al
pasar de 203 mil millones de pesos a 404 mil 409.5 millones--, sin precisar el
período en que se multiplicó ni solicitar informes del por qué ocurrió tal
fenómeno, porque sencillamente se pretende blindar a mal régimen de Felipe
Calderón Hinojosa.
Se lo comento porque, en
primera, los gobiernos estatales no tienen por qué rendirle cuentas al Senado
de la República en cuanto al manejo de recursos y, por supuesto, menos aun
cuando el causante de la crisis que obligó al endeudamiento (léase el
presidente cuyo régimen agoniza) durante todo su ejercicio constitucional les
recortó miles de millones a las 31 entidades federativas y al Distrito Federal
–autorizados precisamente por el Congreso de la Unión--, dejándolos en total
indefensión.
De ahí mi presunción de que el
mentado punto de acuerdo tienda a quedar en el olvido, puesto que si los
mandatarios accedieran a informar al Senado de la República cuanto hacen o
dejan de hacer en el ejercicio administrativo que por ley sólo toca a ellos
definirlo, darían pie a que más adelante se les exigieran cuentas de todo.
Y no es el caso.
Menos cuando se atenta contra
la soberanía de los pueblos.
Cuenta regresiva
Opacado por el júbilo priista que produjo la resolución del “Trife” en torno a
la elección presidencial, el régimen de Felipe Calderón Hinojosa enfrenta ya su
cuenta regresiva.
Pero el señor de Los Pinos
insiste en sobredimensionar su mensaje.
El ofrecido con motivo del
sexto y último informe, aun cuando éste pasó con más pena que gloria.
Ese acto, Usted bien lo sabe,
tuvo lugar en Palacio Nacional y hasta allí concurrieron empresarios,
gobernadores, legisladores, dirigentes de partidos políticos, representantes de
la sociedad civil y, desde luego, la manzana de la discordia: representantes de
la izquierda.
Empero, la realización de ese tipo de eventos no es cosa nueva.
Ese fenómeno cíclico coincidió esta vez con la debacle que sufre la figura
presidencial, toda vez que el mandato inició la cuenta regresiva; y ante la
cerrazón del jefe del Ejecutivo federal y su exhibición de rasgos más propios
de un gobierno monárquico que de un sistema democrático y republicano, se ha
llegado al hartazgo.
La soberbia y el autoritarismo
aún embriagan al señor de Los Pinos, convirtiéndolo en un ser que agoniza en la
burbuja ignorando los justos reclamos populares.
En su extravío, el mandatario de la nación cree que el país entró en la
modernidad y desarrollo a partir de los planes y estrategias diseñados por él
desde el inicio de su régimen, pero sólo para justificar las elevadas
erogaciones por concepto de propaganda y publicidad. Incluso, ya no se pasea por la
vasta geografía mexicana divulgando los “éxitos” alcanzados desde que agarró
las riendas del país, pero sí al través de la televisión.
Mal endémico
A esa enfermedad del poder
contribuyen los amigos del Presidente.
Igual sus socios, asesores,
parentela y compadres.
También lo hacen sus
panegiristas del membrete político albiceleste.
Y los partidos paleros,
intelectuales favorecidos, el artista predilecto (que hoy se convierte en
moda), los amanuenses sexenales y decenas de medios de comunicación masiva que
han logrado importantes negocios a la sombra de este “nuevo benefactor de la
Patria”.
Como salida decorosa y
efectiva se les ocurre llamar a la unidad, la equidad, el consenso y la
conciliación.
“La Patria es primero, gritan y se desgañitan”, en pleno septiembre, que es el
mes del aniversario independentista.
Ya entrados en materia le
bajan de humos y sacan a relucir su incluyentismo coyuntural, pese a que tiempo
atrás no veían ni escuchaban a los opositores, en tanto que no los consideraban
sus pares ni enemigos significativos.
En el nuevo escenario todos son bienvenidos, ya que por arte de magia se dio
carpetazo a la intolerancia y la cerrazón.
Ahora en el ánimo del Presidente y su gabinete solo campea el diálogo y la
disposición de respetar la diversidad de opiniones. La prioridad es alcanzar
acuerdos y privilegiar la unidad. Sobre todo con su sucesor.
Sin embargo priva en el
ambiente una actitud de escepticismo en torno al “bandazo” presidencial, que de
la noche a la mañana decidió realizar profundas transformaciones sociales y
privilegiar la política como instrumento que permite alcanzar acuerdos.
Algo que Felipe no procuró a lo largo de cinco años con poco más de nueve meses
que ha ostentado el bando presidencial, sino hasta ahora, cuando está a punto
de abandonar la nave.
Las dudas
Ante la desconfianza ciudadana
hacia la nueva palabra presidencial, surgen los siguientes cuestionamientos:
1) ¿Por qué si Calderón,
durante su ejercicio constitucional, recibió del pueblo mexicano señales pa’
realizar cambios urgentes en lo político, económico y social, se la pasó
haciendo declaraciones y asumiendo posturas superfluas que dañan la
inteligencia ciudadana, además de ignorar el veredicto y mandato que se le
confirió desde las urnas?
2) ¿Qué o quiénes le
impidieron escuchar a millones de voces que se alzaron en contra de las medidas
neoliberales que (él) se obcecó en impulsar, perjudicando a las mayorías?
3) ¿A qué se atuvo cuando
gustaba burlarse de la gente, toda vez que en forma irresponsable ironizaba
sobre los compromisos incumplidos? ¿Acaso no hubiera sido honorable hablar con
la verdad y ser humilde?
4) ¿Por qué ese afán enfermizo de atacar a los adversarios y confrontar a las
diversas fuerzas políticas y al Poder Legislativo innecesariamente?
5) ¿Por qué utilizar foros extranjeros para denostar a los adversarios
políticos y mofarse de sus posturas, muchas de las cuales etiquetó?
6) ¿Por qué agredir al pueblo
mexicano con una guerra que sólo ha dejado miles de muertos?
7) ¿Por qué poner en riesgo la
política exterior mexicana de manera caprichosa y unilateral?
Desde luego que me congratula cualquier llamado para alcanzar la conciliación y
unidad nacional, pero no puedo olvidar que la ultraderecha aglutinada en el PAN
se ha distinguido por mentirosa y truculenta.
Por ello es mejor tomar con
cautela el llamado presidencial.
No vaya a ser que a la vuelta
de la esquina nos salga con el cuento de que él y su gabinetazo ya cumplieron.
Usted bien sabe que de Felipe,
todo se puede esperar.
Programa de bacheo
Miguel Ángel González Salum se
distingue por ser un alcalde que va al encuentro de la comunidad a recoger
personalmente sus demandas y, frente a ésta, asume compromisos tangibles a los
que da seguimiento en su interés de que cada uno se cumpla a cabalidad.
Este día tiene programado
supervisar el “Programa de bacheo” en la colonia Reforma, a fin de que las
arterias viales no presenten problemas en los días de precipitación pluvial,
como en días pasados lo hizo en otro sector de la ciudad.
Se hace camino al andar
*** Allá en Nuevo Laredo, la
tierra que tanto quiere el dirigente priista Ramiro Ramos Salinas, mañana habrá
fiesta en grande con motivo de su onomástico.
*** Pero supongo que ésta iniciará hoy, cuando se reúna con la base y
estructura del comité municipal, refrendando su llamado a la unidad de cara al
proceso electoral del 2013.
*** Su oyen fuerte los tambores y trompetas, anunciando proximidad del Festival
Internacional Tamaulipas, con que nuestro estado le rinde un homenaje a la
cultura.
*** Y, lo mejor, es que en esta edición los críticos podrán asistir a las
audiciones –no como antes, cuando fueron relegados--, por disposición del
gobernador Egidio Torre Cantú.
*** Esto es parte de la libertad de prensa, a la que tanto se opone la otra
Libertad.
Em@il: jusam_gg@hotmail.com
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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