El Anzuelo...
Hay diablos que se pintan de cenizas y no se manchan...
por El Fisgón
Por: Jorge T. Zertuche
Al nacer mexicanos, se nos otorga un gran
regalo, uno que pocas naciones en el mundo pueden disfrutar: El amparo de una
constitución política que da al ciudadano toda la libertad que un ser humano
pueda desear. Al llegar al mundo nos cobija la tela de su protección. Muchos
crecen sin conocer al ángel de la guarda que promete y garantiza nuestra
educación, nuestra dignidad e integridad, que legaliza nuestra existencia.
Luego, cuando somos adultos y empezamos a
apreciar este regalo que la nación nos otorga, nos es más fácil fijarnos en
nuestros derechos que en nuestras obligaciones. El mexicano se vuelve ladino,
oportunista y abusivo, amparado por la libertad que da la constitución.
¿Por qué hablo de esto? Porque me indigna que
en nuestra nación sea libre un delincuente, y que el derecho a descansar pese
más en las autoridades de seguridad pública que la obligación a trabajar para
proteger a los ciudadanos.
Me disgusta lo difícil que es castigar el
crimen, y lo impunes y corruptos que todos podemos llegar a ser si abusamos de
las bondades de nuestra constitución.
¿Cuántos mexicanos han sido víctimas de
crímenes y abusos?
¿Cuántas llamadas de auxilio han sido
ignoradas?
¿Cuántos procesos se han alargado absurdamente
y cuántos han visto a su agresor irse con toda la libertad que nuestra
constitución le otorga por nacer mexicano, pasando a su lado con una sonrisa,
susurrando que “se volverán a encontrar”?
¿Qué hay de los hombres y mujeres que no
disfrutan su libertad porque la libertad de sus verdugos viola su tranquilidad?
Y para colmo, ante tanta libertad, es
demasiado fácil encerrar con dinero a un inocente.
Así se utiliza en nuestra sociedad la bondad
de nuestra constitución, aprovechando sólo lo que libera, exprimiendo hasta la
última gota de jugo a los derechos para evadir las responsabilidades.
¿Seríamos una mejor nación y una mejor
sociedad si la ley nos obligara a ser más constantes y dedicados? No lo dudo ni
un instante.
La frase
de la semana
“La libertad es algo tan preciado que hasta se
mata por ella.” – Anónimo
¿Usted
qué opina?
Con gusto leeré sus sugerencias y comentarios
en:
z.kimari@gmail.com
Ciao.
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