Por: Juan Sánchez-Mendoza28/11/2011 | Actualizada a las 09:27h
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Al gobernador
Egidio Torre Cantú, le queda en claro que el mejor capital que Tamaulipas
tiene… es su propia gente.
Esa masa humana templada en el sol del altiplano, en el viento de la
llanura y en la humedad del trópico.
Y es precisamente ahí, en el conglomerado, donde él ha encontrado la
fuerza que lo sostiene e impulsa –así lo reconoce--, ya que éste se ha forjado
en el crisol de luchas históricas por la Independencia y la libertad, la
democracia y la justicia social.
Desde iniciado su régimen y hasta le fecha (incluso), Egidio ha visto
en su pueblo una mirada llena de esperanza y decisión; vocación por el trabajo
y entrega al bienestar de sus familias y comunidades.
Por eso los tamaulipecos son su fuerza y objetivo.
Y lo dice con mucho orgullo: “el valor supremo de Tamaulipas es su
gente… y el privilegio y el compromiso de mi Gobierno, es servirle”
De ahí que siga apostando a la reconstrucción del tejido social “para
enfrentar los retos y dificultades” --en los 43 municipios en que se divide la
entidad--, como hasta ahora, pues la unidad entre ambas partes es lo que
permitió (en este su primer año de Gobierno) actuar con firmeza y
determinación.
Lo que hizo convertir las adversidades en oportunidades; y diseñar una
estrategia muy clara, con rumbo definido y metas precisas, a fin de construir
el Tamaulipas que todos queremos.
“El Tamaulipas que hace de su vida una pasión –dijo, al pronunciar un
mensaje con motivo de su primer informe de actividades--, que hace de la palabra
un compromiso; que tiene en sus acciones el motor de su progreso”.
Lo que viene
Frente a más de cinco mil asistentes al acontecimiento desarrollado en
el Polyforum Victoria –y luego de cumplir con la ceremonia legal ante el pleno
de la LXI Legislatura del Congreso del Estado--, el Gobernador dejó establecido
que:
“Por más ardua que sea la jornada, vamos a continuar.
“Por más difícil que sea la tarea, la vamos a realizar.
“Por más grande que sea el reto, lo vamos a superar.
“Ya iniciamos el camino y no nos vamos a detener.
“Es hora de escribir nuestras fortalezas y letras del mismo tamaño.
“Tenemos la inmensa riqueza de esta hermosa tierra nuestra.
“Tenemos la fuerza que nos sostiene y nos impulsa: nuestra gente… los
tamaulipecos”.
Habló también del alto honor que le significa conducir los destinos de
esta entidad de glorioso pasado, de firme presente y claro futuro.
De su compromiso a desempeñar la responsabilidad con el orden que
requiere el ejercicio gubernamental; con la honestidad que merece el manejo de
recursos públicos y con la firmeza que demandan las decisiones de los asuntos
de los casi tres millones de tamaulipecos.
Un gran reto
Sobre todo porque ése reto, de entrada, fue grande, ya que requería de
un proyecto político claro; de precisión en el rumbo.
Demandaba establecer un punto de partida por enfrentar escenarios
problemáticos, cuya solución habría que implementar en lo inmediato.
Egidio recibió, Usted lo sabe, una deuda millonaria y la ha sabido
sortear atinadamente, hasta disminuir la codicia de la usura bancaria.
Igual heredó un ambiente sociopolítico aterrorizado por la angustia y
el desorden, aunado a la clara ausencia de autoridad en los asuntos de
seguridad pública.
Por si fuera poco, había desorden en todos los sectores productivos y,
lo peor, desconfianza hacia las autoridades.
Eso hizo necesario tomar medidas adecuadas para meter orden en todo
terreno.
Y, partiendo de la base de que nadie hará por Tamaulipas lo que los
tamaulipecos mismos no estén dispuestos a hacer, Egidio tomó en consideración
la opinión del pueblo antes consultado para diseñar las estrategias que más
convinieran a todos para entonces definir lo que se necesitaba hacer de acuerdo
a la problemática de cada región, de cada municipio y cada localidad.
Así fue como se elaboró el Plan Estatal de Desarrollo –sustentado en
cuatro ejes fundamentales--, y sobre esa estrategia ha operado su Gobierno.
La comunión
Al inicio del régimen hubo quizá asperezas.
Pero hoy limadas.
Sobre todo porque el equipo de Egidio Torre Cantú lo forman todos y cada uno de
los tamaulipecos.
Él así lo reconoce: “por ello, y porque nadie puede negar la fuerza de un
Tamaulipas unido, empezamos juntos, sociedad y Gobierno, nuestro camino para
construir el Tamaulipas que todos queremos. El Tamaulipas seguro con el
fortalecimiento de nuestras instituciones, el Tamaulipas humano con el rostro
entusiasta de su gente, el Tamaulipas competitivo con las manos de las mujeres
y los hombres que trabajan todos los días; y el Tamaulipas sustentable con sus
verdes paisajes y con la conciencia de nuestra gente”.
Consideraciones
En cuanto al contenido del primer informe de labores del gobernador Egidio
Torre Cantú, hoy los medios de comunicación masiva dan cuenta puntual –en lo
cuantitativo--, por lo que mi comentario se circunscribe único y exclusivamente
al comentario político.
De ahí que considere que Egidio hizo un recuento puntual de todas las acciones
emprendidas a lo largo de once meses; y como centro de su actividad aparecen
los cuatro ejes en que se divide su Plan Estatal de Desarrollo, que contrajo de
cara a la sociedad al asumir el cargo.
Hay que recordar que durante esta primera etapa al frente del Poder Ejecutivo
de Tamaulipas, el mandatario tuvo que sortear numerosas dificultades que, por
cierto, se tradujeron en un ánimo de descontento generalizado ante las medidas
draconianas que el Gobierno Federal impulsó dizque para restablecer los
equilibrios y sanear los vicios que padecía la administración pública.
Sin embargo los resultados alcanzados en el avance de la vida democrática del
estado; los avances programáticos en torno a la construcción de un nuevo
Tamaulipas y los alivios sustantivos a favor de los sectores sociales más
vulnerables, han permitido paliar en gran parte los efectos de esa crisis,
aunque hay sectores aún desatendidos por la incapacidad de algunos funcionarios
públicos que no han logrado aterrizar los programas gubernamentales.
Sin embargo considero que el primer informe de Gobierno incluye las medidas
correctivas que tuvieron que tomarse para caminar por el sendero correcto en
los asuntos políticos, económicos y sociales de la entidad.
De ahí que el panorama general del estado hoy ofrezca la impresión de que se ha
modificado en forma importante, pues una cantidad de asignaturas que
permanecían estancadas o metidas en círculos viciosos se ha destrabado,
fluyendo con sorprendente rapidez e indicando el inicio de un nuevo y alentador
ciclo.
El balance de estos once meses de gobierno, por tanto, perfila un pasado
inmediato pleno de retos y dificultades que se han ido traduciendo en signos
alentadores de recuperación económica, en un avance sin precedente de la vida
democrática y del orden legal e institucional.
Es más, creo que esos avances fundamentan refrendan mucho en el pueblo
tamaulipeco la esperanza de un futuro promisorio.
La grilla
¡Bah!, ¿pa’ qué hablar de deslices cuando el mensaje de Egidio fue lo más
importante en Tamaulipas en la víspera?
Lo siento por aquellos “calenturientos” que esperaban ver hoy y en este espacio
plasmados sus nombres con miras futuristas.
De cualquier forma les recomiendo no enojarse, puesto que mañana me ocuparé de
precisar viabilidades en lo que a las ocho diputaciones federales y don
senadurías se refiere.
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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