Por: Juan Sánchez-Mendoza27/11/2011 | Actualizada a las 22:40h
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Al
gobernador Egidio Torre Cantú, le queda en claro que el mejor capital que
Tamaulipas tiene… es su propia gente. Esa
masa humana templada en el sol del altiplano, en el viento de la llanura y en
la humedad del trópico. Y
es precisamente ahí, en el conglomerado, donde él ha encontrado la fuerza que
lo sostiene e impulsa –así lo reconoce--, ya que éste se ha forjado en el
crisol de luchas históricas por la Independencia y la libertad, la democracia y
la justicia social. Desde
iniciado su régimen y hasta le fecha (incluso), Egidio ha visto en su pueblo
una mirada llena de esperanza y decisión; vocación por el trabajo y entrega al
bienestar de sus familias y comunidades. Por
eso los tamaulipecos son su fuerza y objetivo. Y
lo dice con mucho orgullo: “el valor supremo de Tamaulipas es su gente… y el
privilegio y el compromiso de mi Gobierno, es servirle” De
ahí que siga apostando a la reconstrucción del tejido social “para enfrentar
los retos y dificultades” --en los 43 municipios en que se divide la entidad--,
como hasta ahora, pues la unidad entre ambas partes es lo que permitió (en este
su primer año de Gobierno) actuar con firmeza y determinación. Lo
que hizo convertir las adversidades en oportunidades; y diseñar una estrategia
muy clara, con rumbo definido y metas precisas, a fin de construir el
Tamaulipas que todos queremos. “El
Tamaulipas que hace de su vida una pasión –dijo, al pronunciar un mensaje con
motivo de su primer informe de actividades--, que hace de la palabra un
compromiso; que tiene en sus acciones el motor de su progreso”. Lo que viene Frente
a más de cinco mil asistentes al acontecimiento desarrollado en el Polyforum
Victoria –y luego de cumplir con la ceremonia legal ante el pleno de la LXI
Legislatura del Congreso del Estado--, el Gobernador dejó establecido que: “Por
más ardua que sea la jornada, vamos a continuar. “Por
más difícil que sea la tarea, la vamos a realizar. “Por
más grande que sea el reto, lo vamos a superar. “Ya
iniciamos el camino y no nos vamos a detener. “Es
hora de escribir nuestras fortalezas y letras del mismo tamaño. “Tenemos
la inmensa riqueza de esta hermosa tierra nuestra. “Tenemos
la fuerza que nos sostiene y nos impulsa: nuestra gente… los tamaulipecos”. Habló
también del alto honor que le significa conducir los destinos de esta entidad
de glorioso pasado, de firme presente y claro futuro. De
su compromiso a desempeñar la responsabilidad con el orden que requiere el
ejercicio gubernamental; con la honestidad que merece el manejo de recursos
públicos y con la firmeza que demandan las decisiones de los asuntos de los
casi tres millones de tamaulipecos. Un gran reto Sobre
todo porque ése reto, de entrada, fue grande, ya que requería de un proyecto
político claro; de precisión en el rumbo. Demandaba
establecer un punto de partida por enfrentar escenarios problemáticos, cuya
solución habría que implementar en lo inmediato. Egidio
recibió, Usted lo sabe, una deuda millonaria y la ha sabido sortear
atinadamente, hasta disminuir la codicia de la usura bancaria. Igual
heredó un ambiente sociopolítico aterrorizado por la angustia y el desorden,
aunado a la clara ausencia de autoridad en los asuntos de seguridad pública. Por
si fuera poco, había desorden en todos los sectores productivos y, lo peor,
desconfianza hacia las autoridades. Eso
hizo necesario tomar medidas adecuadas para meter orden en todo terreno. Y,
partiendo de la base de que nadie hará por Tamaulipas lo que los tamaulipecos
mismos no estén dispuestos a hacer, Egidio tomó en consideración la opinión del
pueblo antes consultado para diseñar las estrategias que más convinieran a
todos para entonces definir lo que se necesitaba hacer de acuerdo a la
problemática de cada región, de cada municipio y cada localidad. Así
fue como se elaboró el Plan Estatal de Desarrollo –sustentado en cuatro ejes
fundamentales--, y sobre esa estrategia ha operado su Gobierno. La comunión Al
inicio del régimen hubo quizá asperezas. Pero
hoy limadas. Sobre
todo porque el equipo de Egidio Torre Cantú lo forman todos y cada uno de los
tamaulipecos. Él
así lo reconoce: “por ello, y porque nadie puede negar la fuerza de un
Tamaulipas unido, empezamos juntos, sociedad y Gobierno, nuestro camino para
construir el Tamaulipas que todos queremos. El Tamaulipas seguro con el fortalecimiento
de nuestras instituciones, el Tamaulipas humano con el rostro entusiasta de su
gente, el Tamaulipas competitivo con las manos de las mujeres y los hombres que
trabajan todos los días; y el Tamaulipas sustentable con sus verdes paisajes y
con la conciencia de nuestra gente”. Consideraciones En
cuanto al contenido del primer informe de labores del gobernador Egidio Torre
Cantú, hoy los medios de comunicación masiva dan cuenta puntual –en lo
cuantitativo--, por lo que mi comentario se circunscribe única y exclusivamente
al comentario político. De
ahí que considere que Egidio hizo un
recuento puntual de todas las acciones emprendidas a lo largo de once meses; y
como centro de su actividad aparecen los cuatro ejes en que se divide su Plan
Estatal de Desarrollo, que contrajo de cara a la sociedad al asumir el cargo. Hay que recordar que durante esta primera
etapa al frente del Poder Ejecutivo de Tamaulipas, el mandatario tuvo que
sortear numerosas dificultades que, por cierto, se tradujeron en un ánimo de
descontento generalizado ante las medidas draconianas que el Gobierno Federal
impulsó dizque para restablecer los equilibrios y sanear los vicios que padecía
la administración pública. Sin embargo los resultados alcanzados en el
avance de la vida democrática del estado; los avances programáticos en torno a
la construcción de un nuevo Tamaulipas y los alivios sustantivos a favor de los
sectores sociales más vulnerables, han permitido paliar en gran parte los
efectos de esa crisis, aunque hay sectores aún desatendidos por la incapacidad
de algunos funcionarios públicos que no han logrado aterrizar los programas
gubernamentales. Sin embargo considero que el primer informe
de Gobierno incluye las medidas correctivas que tuvieron que tomarse para
caminar por el sendero correcto en los asuntos políticos, económicos y sociales
de la entidad. De ahí que el panorama general del estado
hoy ofrezca la impresión de que se ha modificado en forma importante, pues una
cantidad de asignaturas que permanecían estancadas o metidas en círculos
viciosos se ha destrabado, fluyendo con sorprendente rapidez e indicando el
inicio de un nuevo y alentador ciclo. El balance de estos once meses de gobierno,
por tanto, perfila un pasado inmediato pleno de retos y dificultades que se han
ido traduciendo en signos alentadores de recuperación económica, en un avance
sin precedente de la vida democrática y del orden legal e institucional. Es más, creo que esos avances fundamentan
refrendan mucho en el pueblo tamaulipeco la esperanza de un futuro promisorio. La grilla ¡Bah!, ¿pa’ qué hablar de deslices cuando el mensaje de Egidio
fue lo más importante en Tamaulipas en la víspera? Lo siento por aquellos “calenturientos” que esperaban ver hoy y
en este espacio plasmados sus nombres con miras futuristas. De cualquier forma les recomiendo no enojarse, puesto que mañana
me ocuparé de precisar viabilidades en lo que a las ocho diputaciones federales
y don senadurías se refiere. Em@il: jusam_gg@hotmail.comgolpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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