Por: Juan Sánchez-Mendoza10/11/2011 | Actualizada a las 09:13h
La Nota se ha leído 1597 Veces
En los dos últimos meses –Usted seguramente así
lo habrá notado--, ha sido marcado el interés de algunas empresas encuestadoras
para influir de una u otra forma en el proceso de la sucesión presidencial.
Tal vez instruidas por
sus contratantes de ocasión pa’ favorecer sus pretensiones en la estadística, o
quizá con la intención de generar mayor confusión entre los electores a través
de fotografías momentáneas sobre la percepción ciudadana en torno a los siete
aspirantes a la candidatura sexenal.
Hasta donde entiendo,
las encuestas deben ser tomadas en cuenta para medir las preferencias sobre un
artículo, persona o tema específico, por ser parte indisoluble de la
mercadotecnia orientada a su venta –claro que siempre y cuando se hagan con el
profesionalismo requerido--, pero aquí se da el caso de que los muestreos de
opinión pretenden utilizarse para manipular la postulación de los candidatos a
relevar al señor de Los Pinos; o simple y llanamente para distraer la atención
ciudadana y cuidar un objetivo de fondo, que sería desacreditar al tricolor
para impedir que retorne a la jefatura del Poder Ejecutivo federal.
En un estudio riguroso
de los procesos y las tendencias sociales, las encuestas podrían ser un
instrumento muy valioso a condición de que se realicen con metodología
científica.
Pero en el caso que nos
ocupa su excesivo manejo echa por tierra la objetividad e imparcialidad, al
tiempo que las deslegitiman y advierto que causan ya desconfianza entre sus
receptores.
Como “beneficiarios o
víctimas” de la cascada de encuestas –ahora se le llama a este fenómeno
“encuestitis aguda”--, asoman los aspirantes a la candidatura presidencial del
partido tricolor (Manlio Fabio Beltrones Rivera y Enrique Peña Nieto), del
membrete albiceleste (Santiago Creel Miranda, Josefina Vázquez Mota y Ernesto
Javier Cordero Arroyo), y de los tres partidos que coinciden en la llamada
izquierda (Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard Casaubón).
Sin embargo el
sufragante común muestra total indiferencia ante los resultados mensuales,
mientras la clase política alcanzó el hartazgo y en lugar de darles crédito
empieza a pitorrearse de ellas.
No obstante y en
menoscabo de los membretes que aparentemente dan la cara en la contratación de
esas empresas encuestadoras –incluso de políticos en lo particular e
instituciones electorales--, debo reconocer que los sondeos levantados ex
profeso sí se acercan en mucho al sentir ciudadano.
Menospreciar sus
resultados sería una acción irresponsable, por ser (casi) copia fiel de lo que
se palpa entre el pueblo, se ve y escucha todos los días sobre el hándicap
2012, en los mentideros políticos tanto como en la calle.
De cualquier forma, que
si fulano de tal ha venido de más a menos, o que si suben los bonos del otro,
¿a quién interesa realmente?, pues en realidad las cifras poco o nada aportarían
en la decisión final, salvo que satisficieran a quien en verdad tiene la
decisión en sus manos.
En el caso del PAN, ya
sabemos que el fiel de la balanza es y sería Felipe Calderón Hinojosa; que en
el PRI se trabaja a marchas forzadas para alcanzar un acuerdo entre Beltrones
Rivera y Peña Nieto –sobre lo que diga o deje de opinar el devaluado Humberto
Moreira Valdez--, y con respecto a la izquierda, ninguno de sus dirigentes se
atrevería a frenar la aspiración del mentado “Peje”, quien por cierto se perfila
como el único candidato presidencial hasta hoy definido.
¿Cuál independencia?
Todas las empresas encuestadoras, ante la opinión pública, dicen hacer un
trabajo independiente y no por encargo, lo que se antoja casi imposible si
consideramos que para el levantamiento de un muestreo como el que realizan se
requiere, cuando menos, pagar salarios a los encuestadores, coordinadores y
especialistas en el manejo de los cuestionarios aplicados; viáticos
(transportación, hotel, alimentos, teléfono, papelería, etcétera); gastos de
operación y los imponderables que surjan durante el tiempo del levantamiento
y/o la ejecución del estudio.
Y es el anonimato de sus financiadores, precisamente, lo que despierta la
sospecha en cuanto a su credibilidad.
Eso y el hecho de que los remitentes de los documentos enviados a los medios de
comunicación masiva no den la cara.
Salvo las empresas serias.
Malas consejeras
Por otro lado, se dice que las encuestas son malas consejeras, pero todavía
así nuestra sociedad es bombardeada con la “encuestitis aguda”.
Encuestas van y vienen,
simulando ser retratos instantáneos de la percepción del común de la gente ante
los acontecimientos y sus actores en nuestro país, pues en el fondo entre sí
discrepan en la estadística.
Esto quiere decir que
las encuestas no reflejan la realidad, pero sí un supuesto de ésta.
Así tenemos que la
realidad puede cambiar.
Por ejemplo, disminuir
drásticamente las preferencias electorales de un actor, pero la percepción de
la gente no cambia, por lo que para el grueso de la población otras son las
imágenes que siguen igual o están creciendo.
De igual forma, las opiniones del común de la gente que nutren
las encuestas normalmente están contaminadas por lo que publican los medios de
comunicación masiva que tienen el poder de hacer aparecer el negrito en el
arroz, cambiando la percepción de la realidad de miles de personas,
prácticamente en minutos.
De ahí que considere que
los gobernantes, los legisladores por ningún motivo, deben tomar decisiones
trascendentes basándose en las encuestas, aun cuando las encuestas no son del
todo inútiles.
Usándolas con
inteligencia pueden servir como herramienta de medición para conocer la
distancia que hay entre la percepción del común de la gente y la realidad que
conocen los expertos.
La libertad, primero
Harta diversión me
causan –igual que a ellos provoco, seguramente--, esos “pela ‘os” abyectos que
frente a frente tratan de convencerme de jugármela con sus patrones. O, lo que
es peor, de inclinar mis escritos a favor de su jefe por el simple hecho de
haber aceptado convivir con ellos.
Antes del asueto por el
Día de muertos, advertí que al clarear el alba del mes en curso los
panegiristas de quienes aspiran ser candidatos al Senado de la República y a la
Cámara de Diputados –federal, por supuesto--, darían en “enamorar” a los
columnistas que colaboramos en los medios impresos de comunicación masiva
–igual que a conductores de noticieros radiofónicos y televisivos--, a fin de
que comentáramos, habláramos o publicáramos sus actividades cotidianas.
¡Qué ilusos!
Más por creer que la
libre manifestación de las ideas está a su servicio y por pensar que los
periodistas independientes somos igual que ellos.
Es decir, gente incapaz
de razonar y decidir por sí misma, cual marionetas cuyo movimiento obedece a la
manipulación que de los hilos ejercen otros.
Esta reflexión surge
porque en los últimos días he recibido infinidad de invitaciones a desayunar,
comer o cenar –algunas, por supuesto, he aceptado con gusto--, por parte de
simpatizantes de todos y cada uno de los entes que aspiran a las candidaturas
legislativas aquí en Tamaulipas.
Pero entre estar con
ellos y modificar mi forma de pensar, hay un mar de diferencia.
Se hace camino al andar
*** Entre el lunes y
martes próximo habrá convocatoria priísta.
*** Y a partir de entonces, si no es que antes, iniciará la filtración de
nombres con posibilidades reales de ser candidatos al Congreso de la Unión.
*** Lo más complicado, en el caso doméstico, es definir la fórmula que compita
por los escaños en el Senado de la República, pues allá en la Ciudad de México
mucho se mueven Tomás Yarrington Ruvalcaba, Manuel Cavazos Lerma, Marco Antonio
Bernal Gutiérrez, Cruz López Aguilar, Eugenio Hernández Flores y Felipe Solís
Acero, cuando menos.
*** Y es aquí, precisamente, donde habrá de probarse si en el PRI Tamaulipas
aún tienen influencia los emisarios del pasado.
*** El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), José María Leal
Gutiérrez, ninguna objeción puso al relevo de un profesional en materia de
prensa, como lo es Homero Treviño, como antes tampoco lo hizo cuando Germán
Almaraz Smer fue renunciado –y eso que puso en orden el sistema financiero de
la institución--, por lo que advierto que igual acataría el relevo de otros
funcionarios sin objetar el por qué.
*** En la Comisión
Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) de Victoria los problemas
crecen y se multiplican, pues el sindicato rehúsa ponerse de acuerdo con el
encargado de la gerencia porque éste, formalmente, nada les representa.
*** De ahí la urgencia de resolver la situación de Carlos Montelongo Terán, ya
que hasta las cuadrillas encargadas del trabajo pesado no le guardan respeto y
trabajan como les da la gana en detrimento de los miles de usuarios del
servicio en el llamado corazón de Tamaulipas.
*** El plazo para dictaminar la cuenta pública de los ayuntamientos,
correspondiente a ejercicios anteriores del 2011, está por vencer. Y no se
observa voluntad por parte de la Auditoría Superior del Estado y menos de la
Comisión legislativa que preside Gustavo Rodolfo Torres Salinas para definir
qué ex funcionarios y ex alcaldes ameritan ser procesados por la mala
administración de recursos públicos.
*** El pueblo es paciente y sabe esperar, tanto como entender el rejuego sucio
de la política que permite a los pillos librar la cárcel –ahí está Óscar Pérez
Inguanzo--, ante una mala actuación jurídica para hacerlos purgar condenas por
los ilícitos cometidos.
*** Hay muchas cuentas por dictaminar todavía y algunas, según se dice,
registran desvío de fondos. Pero extrañamente no se ha resuelto el
procedimiento a seguir para que los culpable reparen cuanto mal hicieron.
*** ¿Acaso por indolencia de los diputados? ¿Incapacidad? ¿O porque los
ilícitos, como los cometidos por Pérez Inguanzo, con una fianza harían que los
responsables sigan libres?
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas