Por: Juan Sánchez-Mendoza03/11/2011 | Actualizada a las 23:36h
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Con, sin y a pesar de encuestas, va “El Peje” Moreira le estorba ya al proyecto Peña Nieto Chepina mejora en encuestas, pero ya chole Torre Cantú entiende cómo jugar en política La holgada ventaja que Andrés
Manuel López Obrador conserva sobre el jefe de Gobierno del Distrito Federal,
Marcelo Ebrard Casaubón, en torno a las preferencias ciudadanas para la
elección de candidato presidencial de la llamada izquierda –conformada ésta por
los partidos Convergencia, del Trabajo (PT) y de la Revolución Democrática
(PRD)--, hace presumir que con las encuestas que entre hoy y el lunes próximo
practiquen Nodo Investigación+Estrategia y Covarrubias Asociados, sin ellas, y
a pesar de éstas, será él quien formalmente se enfrente a los abanderados
priista y del membrete albiceleste en el hándicap 2012. De cualquier forma el hijo
putativo de Manuel Camacho Solís insiste en reclamar para sí la candidatura,
cuchileado por los malquerientes del mentado “Peje” –entre ellos, “Los
Chuchos”--, la televisión privada y, por supuesto, los operadores políticos más
cercanos al señor de Los Pinos. A la mano conservo la medición
más reciente de Consulta Mitofsky, correspondiente al mes de octubre, que sitúa
a López Obrador con el 71 por ciento de las preferencias de la militancia de
izquierda, mientras que a Ebrard Casaubón sólo le concede el 18%. Son 53 puntos de diferencia
que, en términos prácticos, resultan un abismo entre uno y otro aspirante a la
candidatura presidencial. Y eso que el tabasqueño no ha
recurrido al juego sucio pa’ denostar a su contrincante, como éste sí lo ha
hecho. La prueba más elocuente es su
pronunciamiento de que “El Peje” es un líder social preparado más para la
protesta que para gobernar al país, mientras que él significa lo contrario. Por si fuera poco, en días
recientes hizo publicar una carta en la que da a conocer sus motivos para
aspirar al relevo sexenal, aunque no tuvo el eco esperado aun con todo el apoyo
de la televisión privada. En fin, las encuestas se
abren hoy y cierran el lunes venidero, bajo la supervisión de una empresa
todavía por definirse. Pero lo cierto es que quitar
de en medio al “Peje” como protagonista de la justa sucesoria, lo considero más
que imposible. Espasmo tricolor La estadía de Humberto Moreira
Valdés como presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido
Revolucionario Institucional (PRI), a Enrique Peña Nieto le significa un
problema grave en su intención de ser el candidato presidencial de ese órgano
político. Cierto es que las encuestas
levantadas ex profeso al ex mandatario mexiquense todavía le favorecen –por
encima de Manlio Fabio Beltrones Rivera--, pero las acusaciones en contra de
Moreira por la multimillonaria deuda que dejó en Coahuila como mandatario
estatal --y la sospecha de que solapó y fue copartícipe del desvío del
erario--, mucho podrían incidir en el ánimo ciudadano para nuevamente darle la
espalda al PRI en esta carrera presidencial. Y eso da pie a conjeturar que
antes de fenecer el 2011, Humberto sería relevado del cargo. A menos que su amigo Peña
Nieto quisiera correr el riesgo de que las preferencias ciudadanas se tornaran
adversas a su proyecto. Cosa que no creo que esté
dispuesto a permitir. Menos cuando la Procuraduría
General de la República (PGR) ya interviene en la investigación del desvío de
recursos públicos y cuando existen pruebas fehacientes de la falsificación de
documentos con un claro objetivo: obtener dinero de manera ilegal para la
autopromoción de un proyecto político. Por tanto, no le extrañe si en
los días sucesivos el ex gobernador de Coahuila anuncia que por “motivos
personales” renuncia a la dirigencia nacional del PRI. Esto no quiere decir que con
él se vayan los consejeros nacionales, como tampoco los delegados ni la estructura
del CEN y/o los operadores regionales designados verticalmente por Humberto. De ningún modo. Simple y llanamente, lo que
seguiría es un reacomodo de fuerzas. Y, por supuesto, una disputa
más equitativa entre el mexiquense y el senador por Sonora. Chepina, ya chole A Josefina Eugenia Vázquez
Mota se le han otorgado más espacios en los medios de comunicación masiva de
los que realmente se merece. ¿Acaso por su condición de
mujer? Es posible. Sin embargo las mediciones del
mes que nos antecede ya no la ubican tan arriba de Santiago Creel Miranda,
aunque sí del “delfín” de Felipe Calderón Hinojosa: Ernesto Cordero Arroyo. Por algo el presidente del CEN
albiceleste, Gustavo Enrique Madero Muñoz, ha optado por evadir a la prensa y
--según informes ofrecidos al columnista--, hacia el interior del partido,
opera una estrategia para al menos mediáticamente alentar la aspiración del ex
secretario de Hacienda y Crédito Público, por disposición directa del Presidente
Felipe Calderón Hinojosa. Ella, “La Chepina”, bien lo
sabe, aunque por sí sola se ha cerrado los espacios en la prensa impresa y ya
no logra impactar a través de sus apariciones en la pantalla chica, pues su
perorata actual es la misma que utilizó al manifestar su decisión de participar
en la justa interpartidista. La gente ya está cansada de
oír lo mismo en boca suya: igualdad para la mujer, justicia, seguridad, empleo…
por ser tácticas a las que igual recurren los otros seis aspirantes a la
candidatura presidencial de la derecha, izquierda y centro. Entonces, lo más
recomendable es que cambie su estrategia, pues hasta en casa cotidianamente
escuchamos esta queja: Ya chole… con “Chepina”. Relevos en puerta Mucho se ha especulado en
cuanto a los relevos en el gabinete del gobernador Egidio Torre Cantú. Pero sólo él, nadie más, a
solas, ha estudiado con detenimiento la actuación de sus colaboradores más
cercanos. Y de otros de “segundo pelo”. En conjunto y de manera
individual, ya lo creo. Poco lo he tratado, pero sí
observado con detenimiento su actuación político-administrativa, quedándome en
claro que cada paso que ejecuta, cada uno de sus movimientos en el ajedrez del
difícil arte de gobernar, lo analiza fríamente. Como político y funcionario
público Egidio sabe escuchar y entiende a sus interlocutores, para luego solo
determinar qué salida darle a todos los planteamientos. La solución que él mismo
considere la más adecuada. En la Presidencia Municipal de
Victoria lo conocí --él como alcalde y su servidor como periodista, gracias a
mi compadre Alejandro Valladares Almanza--; y desde entonces le guardo respeto
por su alta sensibilidad política y más por su don de gente. Recurro al hecho porque ahora
percibo presiones domésticas y más allá de nuestra geografía –obviamente de la
Ciudad de México--, en la selección de candidatos priistas al Congreso de la
Unión. Ello influye de manera directa
en el gabinete, ya que la prensa da como un hecho la desincorporación de al
menos tres secretarios para ir en pos de las candidaturas legislativas: Morelos
Jaime Carlos Canseco Gómez (al Senado), Raúl César González García y Diódoro
Guerra Rodríguez (a la Cámara baja). Lo cierto es que eso
movimientos y otros relevos no inherentes al rejuego político-electoral, habrá
de determinarlos el Gobernador en su momento. Ni antes ni después. Por una razón simple y
sencilla: Sólo él tiene el termómetro
político de los tiempos. Y mucho le entiende a los
nuevos tiempos. ¿Estamos? E-m@il: jusam_gg@hotmail.comgolpeados@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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