El Partido Revolucionario Institucional (PRI) cumple hoy su octogésimo primer aniversario de haber sido fundado...
Por: Juan Sánchez-Mendoza03/03/2010 | Actualizada a las 22:49h
La Nota se ha leído 2157 Veces
Hoy, el PRI, cumple su octogésimo primer
aniversario La alianza entre PAN y PRD sería un tema recurrente Igual habría una medición de fuerzas de
‘adelantados’ Garza Narváez hace bien en condenar narcoviolencia El Partido
Revolucionario Institucional (PRI) cumple hoy su octogésimo primer aniversario
de haber sido fundado; y los mismos 81 años de ser utilizado por simuladores de
la democracia, oportunistas, chaqueteros, trepadores, advenedizos y
saltimbanquis, entre otros actores quizá con peores inmoralidades.
Sin embargo debo
reconocer que la nomenclatura tricolor también se ha nutrido (y se fortalece)
con militantes que sí trabajan (e hicieron y hacen política), para llevar a
todos los rincones del país el principal postulado del membrete: la justicia
social.
Como fuere, con
unos y los otros este día habrá festejo en grande allá en el municipio de
Zapopan (conurbado a Tlaquepaque y Guadalajara), Jalisco; igual que grande
tiende a ser la grilla con respecto a la sucesión adelantada (la presidencial,
obvio) y la alianza entre los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución
Democrática (PRD), que en Oaxaca y Durango tratan de impedir que el tricolor
siga avanzando y conserve ambas gubernaturas, aunque con ello se restaría
importancia a la esencia de la conmemoración que debiera circunscribirse a
recordar que el organismo emana de una lucha armada; y que pese a los tropiezos
sufridos el PRI, como institución, se mantiene de pie, no tanto por quienes
forman parte de su llamada clase política, sino porque la estructura sigue
creyendo en los postulados partidistas, aun cuando sólo sea tomada en cuenta en
procesos electorales. Postulados
vigentes Hoy vale la pena
rememorar que desde su fundación, el 4 de marzo de 1929, al otrora llamado
Partido Nacional Revolucionario (PNR) y luego Partido de la Revolución Mexicana
(PRM), lo han dirigido en el ámbito nacional 3 mujeres y 39 varones.
Manuel Pérez
Treviño, Emilio Portes Gil, Antonio I. Villalobos y Mariano Palacios Alcocer,
aun cuando estatutariamente estuvieron impedidos para repetir en el cargo, lo
hicieron –el primero fue presidente hasta en tres ocasiones y el resto en
dos--, pero aparte de ellos y de Rodolfo Sánchez Taboada y Alfonso Corona del
Rosal, ningún otro pudo sostenerse en la dirigencia más de tres años por estar
sujetos a los caprichos del presidente en turno, hasta que “los hombres de la
Revolución” fueron echados de Palacio Nacional (en el 2000).
También es
pertinente recordar que en los albores de diciembre de 1928, el Comité
Organizador del naciente partido firmó un manifiesto donde Plutarco Elías
Calles hizo un llamado a todas las organizaciones políticas de la República
Mexicana para unirse y formar el PNR.
Tres meses
después quedó integrado. Y su asamblea constitutiva acordó cumplir cabalmente
con la no reelección y la continuidad de los programas de gobierno, sustentados
en sus principios básicos, que son: a) desarrollo económico, b) justicia
social, c) reforma agraria, d) protección de los derechos de los trabajadores,
e) educación gratuita para todos, f) disciplina de las fuerzas armadas al poder
civil, g) libertad política, y h) defensa de nuestra soberanía. Los victimarios Todo lo plasmado
en los documentos básicos del PRI, sin embargo, sólo ha quedado en buenos
deseos por la ambición desmedida de poder de los mandatarios federales emanados
de sus filas, y, lo que es peor, por la dependencia que desde entonces esa
organización política tuvo del Presidente de la República en funciones, hasta
el día en que perdió el Poder Ejecutivo.
De ahí que como
el PNR, PRM y PRI, el otrora llamado partido oficial no haya procurado renovar
sus cuadros, fortalecer su dirigencia, ser autónomo, abrirse a la democracia,
luchar por el cumplimiento de sus principios básicos e incluso exigirle cuentas
al primer mandatario de la Nación en turno, pese a que éstos siempre mostraron
proclividad a posesionarse de lo que no era (ni es) suyo.
La falta de
autenticidad política, la carencia de líderes naturales al frente del partido,
el sometimiento, la sumisión y el hecho de que la mayoría de sus dirigentes
fueran improvisados, igual contribuyeron a que el Presidente de la República en
tuno no tomara en serio al membrete, hasta el grado de cambiar cuando quisiera
y le viniera en gana al Comité Ejecutivo Nacional (CEN). Debacle añeja Cuando el PRI
inició su derrumbe, recuérdese bien, en la residencia oficial de Los Pinos
despachaba Luis Echeverría Álvarez y como dirigente nacional del tricolor
Manuel Sánchez Vite, quien al ser nombrado candidato al gobierno de Hidalgo
cedió la posición a Jesús Reyes Heroles –por cierto uno de los contados
ideólogos que ha tenido el Revolucionario Institucional--, y éste, a su vez,
fue reemplazado por Porfirio Muñoz Ledo.
Con José López
Portillo como jefe del Ejecutivo Federal, arribaron a la presidencia partidista
Carlos Sansores Pérez, Gustavo Carvajal Moreno, Javier García Paniagua y Pedro
Ojeda Paullada. Pero sólo para tener presencia política antes de irse al
gobierno de Campeche, el primero; el segundo a la Secretaría de la Reforma
Agraria (SRA); a su casa el jalisciense hijo del general Marcelino García
Barragán; y el último a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS).
Miguel de la
Madrid Hurtado fue un mandatario gris, pero más coherente en su distanciamiento
con el PRI, donde habilitó para desatenderse de éste a Adolfo Lugo Verduzco y
después a Jorge de la Vega Domínguez, quien dejó que la estructura operara a su
libre arbitrio para no dar problemas al señor de Los Pinos.
Carlos Salinas de
Gortari utilizó a Luis Donaldo Colosio Murrieta, Rafael Rodríguez Barrera,
Genaro Borrego Estrada, Fernando Ortiz Arana e Ignacio Pichardo Pagaza. En sus
respectivos casos todos atendieron la instrucción presidencial, aunque el
sonorense pintó su raya siendo candidato a Presidencia de la República y eso le
costó la vida, “porque el poder omnímodo de Los Pinos no permitía la rebelión”.
En la
administración de Ernesto Zedillo Ponce de León, por el PRI desfilaron María de
los Ángeles Moreno Uriegas, Santiago Oñate Laborde, Humberto Roque Villanueva,
Mariano Palacios Alcocer, José Antonio González Fernández y Dulce María Sauri
Riancho.
Con el primer
mandatario opositor al PRI ya en la Presidencia de la República (léase Vicente
Fox Quesada), al frente del CEN estuvieron la misma Sauri Riancho, Roberto
Madrazo Pintado, César Augusto Santiago y Mariano Palacios Alcocer; en tanto
que pa’ enfrentar a Felipe Calderón Hinojosa, Beatriz Paredes Rangel encabeza a
los priístas a nivel nacional. Todos son iguales La diferencia
entre unos y otros son sus nombres. Nada más, pues en la práctica han
demostrado estar cortados por la misma tijera. Salvo Luis Donaldo, quien fuera
ultimado por confrontarse con la mafia tricolor al servicio del “Clan Salinas”.
En fin, allá en
Zapopan, hoy, quizá quieran medir fuerzas entre sí la tlaxcalteca Beatriz
Paredes Rangel, el sonorense Manlio Fabio Beltrones Rivera y el mexiquense
Enrique Peña Nieto, nomás pa’ darse una caladita con miras al 2012. Condena, a tiempo La vigencia del
Estado de Derecho es un tema que mucho apasiona al diputado local Felipe Garza
Narváez, por lo que sus palabras de ayer, con que condena las cruentas acciones
registradas en la disputa territorial entre los diversos grupos de la
delincuencia organizada, ameritan ser analizadas en su justa y real dimensión.
Felipe dejó en
claro que es voluntad de los tamaulipecos vivir en paz y armonía, por lo que
reprueba que se violente la dinámica cotidiana de Tamaulipas. Y precisó que
sólo con la unidad del pueblo y sus gobiernos podrá superarse cualquier reto
para alcanzar la tranquilidad y bienestar, ante la estrategia del miedo que
tratan de infundir quienes trasgreden la ley.
Sobre todo, dijo
Garza Narváez, porque los tamaulipecos aman a su estado. Un estado digno,
fuerte, trabajador y heroico, y no están dispuestos, como tampoco la
legislatura que él encabeza, a permitir que el crimen organizado nos sigan
afectando.
Bien por Felipe,
quien además hizo patente su solidaridad con Felipe calderón Hinojosa, Eugenio
Hernández Flores y las fuerzas armadas, en su lucha para hacer valer la ley y
procurar la seguridad de los ciudadanos. Se hace camino al
andar *** La mentada
gran familia revolucionaria que estas latitudes puebla, viajó desde anteayer e
incluso algunos apenas se fueron en la víspera a Guadalajara, para hoy
participar en la ceremonia del octogésimo primer aniversario priísta.
*** En Matamoros
y Nuevo Laredo, Rodolfo Torre Cantú cuenta con todo el apoyo, respaldo y
simpatía la familia priísta –basta observar las fotografías de los eventos para
corroborar que así es--, y cotidianamente sigue sumando voluntades a favor de
su causa, por lo que es previsible que a la convención de delegados acuda
precedido por un contingente mayúsculo para asumir la candidatura formal del
PRI a la gubernatura del estado.
***
Lamentablemente para el tricolor –lo preciso en este día de su cumpleaños--,
los precandidatos a las presidencias municipales por ambas localidades, no gozan
de igual aceptación, por lo que resulta necesario modificar su estrategia
proselitista, actitud, lenguaje y conducta, si acaso tienen ganas verdaderas de
arribar a los ayuntamientos.
*** No olviden
que el jefe político estatal de todo se entera; todo lo ve y analiza. Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas