Por: Juan Sánchez-Mendoza03/10/2011 | Actualizada a las 22:21h
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El Presupuesto de Egresos de la
Federación para el ejercicio 2012, debe aprobarse a más tardar el 15 de
noviembre próximo, por lo que tal vez la Cámara de Diputados no alcance a
discutir a fondo el reparto del dinero, ante el mar de inconformidades que
asoman seis de las siete fracciones parlamentarias. De ahí que el gobernador Egidio Torre
Cantú, en lo sucesivo, tal vez inicie un cabildeo en el Palacio Legislativo de
San Lázaro, a fin de que a Tamaulipas se le asignen (para el ejercicio próximo)
recursos suficientes y no sufra más reducciones, como se contempla en el
proyecto diseñado por el jefe del Ejecutivo Federal, pues eso repercutiría
negativamente en programas de educación básica, normal, tecnológica y para
adultos; los servicios de salud, la infraestructura social, el fortalecimiento
municipal, la asistencia social y, lo peor, en materia de seguridad pública. Ese cabildeo ante los diputados de la
LXI Legislatura del Congreso de la Unión --quienes son los responsables de
estudiar la propuesta presidencial (remitida al Poder Legislativo vía Ernesto
Javier Cordero Arroyo), adecuarla y aprobarla, según lo establece la propia
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos--, lo avalarían y hasta
pudieran imitarlo el grueso de los mandatarios priistas y de otras filiaciones
político-ideológicas –lo deduzco porque así lo han dejado entrever
informaciones periodísticas de todo el país--, pues ellos (igual que Egidio) lo
que reclaman al Gobierno Federal es tener sensibilidad política para entender
que sólo asignando recursos suficientes podrían atenderse las necesidades de las
entidades para ejecutar los programas de desarrollo federalistas. En el caso de Tamaulipas, bien sabemos
que los excedentes petroleros han llegado incompletos, y por eso Torre Cantú
una y otra vez ha pedido a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP)
que los recursos de los programas sociales se apliquen correctamente, sin
recortes y en tiempo y forma, pues ninguna justificación es valedera cuando se
atenta contra el bienestar del pueblo. Sobre todo cuando es del dominio público
que en el país se ha dado una mayor recaudación fiscal y a Petróleos Mexicanos
la venta del crudo y gas natural le ha producido millonarios dividendos. Endosando errores Insisto en el tema porque el presidente
Felipe Calderón Hinojosa ha abierto un nuevo frente en su afán de minar a los
adversarios de cara al proceso electoral que inicia el viernes próximo, al
endilgarles todo el mal que, justamente, él ha causado, provoca y tiene
obligación de combatir y enmendar. Hoy el señor de Los Pinos plantea a los
diputados federales recortar el Presupuesto de Egresos de la Federación 2012,
bajo el argumento de la caída en los precios del petróleo. Y sólo falta que este problema, derivado
de un pésimo manejo de la paraestatal, también se lo quiera endosar a los
gobiernos estatales. Ante esa nueva andanada, hay que
recordarle al señor de Los Pinos que Petróleos Mexicanos cuenta con un seguro
internacional por el monto de 350 millones de dólares, a fin de garantizar un
ingreso de 27 dólares por barril de crudo, y que por esa simple y sencilla
razón su administración no tiene justificación valedera para proponer ningún
otro recorte presupuestal. Sin embargo él trata de pasar por alto
tal situación. Y no precisamente por ser congruente
entre su decir y su actuar. ¡Ni hablar!, ya son cinco años de
extravío y perdidos en muchos aspectos de la vida nacional. ¡Ah!, pero eso sí, la entrega a la
política económica neoliberal que marca el vecino del norte a través del Fondo
Monetario Internacional (FMI) o Banco Mundial, significan “La Biblia” para
Felipe Calderón Hinojosa y compañía, incluidos los integrantes de la
ultraderecha que lo han apoyado en la aplicación de políticas económicas
antipopulares y harto lesivas para el pueblo. Cuentas públicas En la geografía tamaulipeca los alcaldes
ya están metidos de lleno en la justificación del gasto público, y de entrada
sé que en el actual ejercicio hay muchos cuya rendición de cuentas se advierte
plagada de mentiras. Sobre todo en el destino que han dado al
presupuesto, pero si la Auditoría Superior del Estada no ha sido capaz de darle
trámite a la cuenta pública de ejercicios anteriores, menos podría diagnosticar
lo gastado en el 2011, a menos que el auditor trabaje a marchas forzadas para
tratar de sacar avante el problema heredado de su antecesor. Esta situación, por supuesto, en mucho
beneficiaría a los ediles en la manipulación de sus estados financieros, pero
no debieran estar tan seguros de ello, pues el auditor superior del estado es
un profesional en el área contable. Ahorros conculcados En julio de 1997, el sistema de pensiones de los trabajadores afiliados al
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fue reformado porque las
aportaciones, hasta ese entonces manejadas por el propio organismo del sector
salud, supuestamente no causaban ningún rendimiento pese a estar invertidas a
corto, mediano y largo plazo en la banca privada. A ese nuevo régimen diseñado para disponer de los dineros propiedad de
millones de asalariados, se le dio un nombre complicado: Administradora de
Fondos para el Retiro (Afore), y desde su propia creación la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público autorizó que fueran los mismos bancos quienes las
usufructuaran, bajo la aparente supervisión de la Comisión Nacional del Sistema
de Ahorro para el Retiro (Consar). Sin embargo, también desde entonces, ningún trabajador ha decidido por
cuenta propia qué institución financiera es la que debiera hacerse cargo de sus
ahorros, pues desde las cúpulas sindicales se les ha ordenado simplemente
firmar los documentos que les son presentados por ejecutivos de cuenta (de los
corporativos bancarios), quienes regularmente llegan hasta ellos acompañados de
dirigentes “charros”, espurios, vendidos o como guste Usted llamarle a esos
vividores del corporativismo gremial que tanto daño le han hecho al país y a
los asalariados que manipulan a su libre arbitrio, pa’ obligarlos a estampar su
rúbrica sobre documentos que jamás leen. En cuanto al monto que generan las aportaciones para engrosar las arcas de
las Afores, el mismo Gobierno Federal y la banca se han negado sistemáticamente
a revelarlo, pero sé que son miles de millones de pesos. Por algo el señor de Los Pinos, Felipe Calderón Hinojosa, propuso que esos
recursos (propiedad de millones de trabajadores) se invirtieran en proyectos
empresariales. ¿Y quién los manejaría? Obvio, él y su gabinete, vía la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público. A menare de justificante, el mismo jefe del Ejecutivo Federal adujo que la
disposición de los ahorros de los asalariados de México serviría para sacarlos
de la marginación, pues con ese dinero contemplaba erigir obras de beneficio
colectivo. Obviamente ni hubo quien le creyera, pero sí se tiene la certeza de que se
trató de una maniobra encaminada a despojar a los trabajadores de los pocos o
muchos recursos que con el sudor de su frente han acumulado durante años. Igualito que ocurrió con el extinto Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR)
y proyectos como el Registro Nacional de Vehículos (Renave) y los tesobonos,
petrobonos, más otros inventos gubernamentales cuyo propósito fue, como el
actual, despojar a los trabajadores de su dinero. Sobre el particular los integrantes del Congreso de la Unión mucho tienen
qué explicar. ¿Se crearon o no las empresas? ¿Y el dinero en manos de quiénes quedó? Victoria se transforma Miguel González Salum conoce y bien la problemática del municipio porque
aquí, en Victoria, se ha desarrollado empresarialmente y en el aspecto
político-administrativo, como bien lo reconocen los residentes de antes y los
avecindados en la localidad. De ahí su interés de que la ciudad tenga una transformación real que la
identifique por contar con calles bien pavimentadas, servicios públicos en
todos los sectores y una óptima seguridad pública. Como tarea inmediata se ha propuesto cambiar la imagen de los servidores
públicos como tanto lo merece el llamado Corazón de Tamaulipas, y él,
personalmente, supervisa los planes y proyectos que forman parte de su programa
de gobierno. En sus recorridos por las colonias atiende personalmente a cuanto ciudadano
se le acerca. Y ahí mismo da respuesta a sus demandas, de manera personal o
canalizándolas a las oficinas adecuadas que forman parte del ayuntamiento
citadino. Em@il: jusam_gg@hotmail.comgolpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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