Por: Juan Sánchez-Mendoza17/08/2011 | Actualizada a las 22:58h
La Nota se ha leído 1914 Veces
Revela malamente la deuda de entidades Pero más recalca sobre el caso Coahuila Y no tiene por qué violentar su soberanía Morelos le marca un alto a Cordero Arroyo Los montos del endeudamiento de las entidades
federativas, que exhibió la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP),
no son los mismos que registra el Congreso de la Unión, por lo que se vaticina
la politización del tema con miras a incidir en el proceso electoral del 2012
(que el siete de octubre próximo dará inicio). Sobre todo porque se ha puesto mayor énfasis al
caso Coahuila –la entidad que gobernara Humberto Moreira Valdez entre el 1 de
diciembre de 2005 y el 4 de enero de 2011--, ya que durante ese lapso la deuda
se multiplicó considerablemente al pasar de 500 millones de pesos a ¡ocho mil
millones!, según el reporte enviado al Senado de la República por el Gobierno
estatal. Pero en realidad el monto es mucho mayor,
considerando las cifras que el subsecretario hacendario Gerardo Rodríguez
Regordosa plantea en un documento entregado a la Cámara alta, donde dice que
Coahuila registró un endeudamiento (total y real) de 31 mil 973 millones de
pesos bajo el régimen de Moreira Valdez Y “ese incremento es difícil de explicar”,
sostiene. De ahí que los panegiristas del señor de Los Pinos
se agarren para golpear no sólo a los mandatarios priistas, sino al presidente
del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del membrete tricolor, como ya es del
dominio público. Así lo deduzco porque en sus estimaciones la
dependencia federal sugiere que los gobernadores (¿todos?) ocultan los montos
efectivos de su deuda total, ya que ésta --refiere ese mismo documento
entregado al Senado de la República--, es de 363 mil 422 millones de pesos. No de 314 mil 428 millones, por lo que existe una
diferencia de 48 mil 995 millones. Revisión con lupa La mejor prueba de que las huestes de Felipe
Calderón Hinojosa ya empezaron a operar en contra de los gobiernos estatales
priístas, surgió en boca del senador albiceleste Fernando Elizondo Barragán,
pues éste, a través de una iniciativa, pretende ponerles “candados” a los
gobiernos estatales para la contratación de deuda. “Así tendrían que justificar los motivos para
adquirir deuda y cumplir con ciertos requisitos para ello”, dice. ¿Entonces habría que sepultar la soberanía,
libertad y autonomía de las entidades federativas? La jalada de ese legislador, por razones obvias,
tiende a depositarse en el cesto de la basura, pues no creo que ninguno de sus
pares le siga el juego y sí, por el contrario, se sume a las críticas en contra
del señor de Los Pinos y de su “delfín” Ernesto Arroyo Cordero, por permitir
que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ventile cifras con las que por
supuesto no está de acuerdo el pleno del Congreso de la Unión, que es la
instancia legal para dirimir conflictos de tal naturaleza. Por eso, en lo sucesivo, con lupa habrá de tocarse
el tema. Sin embargo el mal ya está hecho. En contra del
PRI, por supuesto. Y aunque el encargado de exhibir tanta suciedad sea
un funcionario hacendario, fuera del escándalo nada extraordinario se hará al
respecto. Ni siquiera por el gasto desorbitado en materia de
promoción que el señor de Los Pinos tanto acostumbra ni por los créditos
contraídos por su régimen sin estar autorizados por el pueblo. Entonces, ¿pa’ qué tanto brinco? Deuda doméstica En cuanto al caso de Tamaulipas, respecto a su
deuda, el secretario general de Gobierno, Morelos Jaime Canseco Gómez, precisa
(con todo conocimiento de causa) que la Federación nada tiene qué opinar sobre
las acciones de la entidad en materia financiera. Y la razón le asiste, acorde a lo plasmado en la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues en ésta claramente
se establece la soberanía y libertad estatal, en lo concerniente a su régimen
interior. Por tanto, lo que digan los funcionarios de la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público respecto al financiamiento público, no
es asunto que le competa como institución ni menos a funcionarios como Ernesto
Cordero arroyo y Juan Molinar Horcasitas. Así lo reconoce el propio Morelos Jaime: “las previsiones
para usar el crédito y/o recurrir al financiamiento, entrañan hacerlo en moneda
nacional con instituciones mexicanas y que todo el total del empréstito se
destine a la construcción de infraestructura o servicio con impacto positivo en
la comunidad y los ingresos públicos”. Por tanto, dice él mismo, “el Gobierno Tamaulipeco
ha dado muestras claras de su deseo por cumplir en tiempo y forma o incluso
antes si se puede con el pago de deuda pública. Tan es así que durante el
primer semestre de la administración se reestructuró el crédito más importante
del Estado”. ¿Cuál?, Usted podría preguntarse, por lo que cito
una declaración que el secretario de Finanzas, Alfredo González Fernández, hizo
a la excelente periodista María Jaramillo Alanís, cuando lo cuestionó al
respecto. Dijo: “el gobierno de Tamaulipas tiene una deuda
directa de 7 mil millones de pesos, aunque en realidad el monto puede ser mucho
más alto si se considera que la administración estatal es aval solidaria de los
municipios y de las comisiones Municipales de Agua Potable y Alcantarillado
(Comapas)”. --Entonces ¿a cuánto asciende la deuda? –inquirió
Mary. --Depende de cómo aporte uno. Hay diferentes
maneras de aportar. “González Fernández –refiere Alanís Jaramillo--,
aclaró que este año el gobierno de Tamaulipas destinará casi 800 millones de
pesos a pagos del pasivo a largo plazo que mantiene la administración, lo que,
aclaro, se abonará al capital y a los intereses que genera el adeudo. --Insisto –preguntó la periodista--, ¿a cuánto
asciende la deuda? --Repito –respondió el funcionario--, la de largo
plazo es la que le mencioné. Y los créditos, uno es de 6 mil millones de pesos
y otro de mil millones; y luego ya está la de corto plazo de todas las
dependencias… y bueno, cada quien tiene que hacerle frente a su deuda y en
algunos casos el Gobierno del estado entra de apoyo o de aval para alguna de
estas instituciones. “Por otra parte, aun cuando se prevé que en el 2012
las finanzas estatales dejarán de percibir casi 600 millones por concepto de la
tenencia, González Fernández negó que la decisión esté tomada pues cada estado
decidirá si la quita o no”, plasmó Mary en su escrito Hago esta referencia porque en Tamaulipas jamás se
ha negado la existencia de un endeudamiento público. Pero esto sólo incumbe al Gobierno estatal, los
municipios, al Congreso local y los tamaulipecos aquí nacidos o avecindados. No a la Federación, que el asunto maneja con tintes
electoreros. Se hace camino al andar *** ¿Por qué la senadora Amira Gómez Tueme y los
diputados federales de Tamaulipas no han alzado su voz para exigirle a los
funcionarios hacendarios que no se metan en asuntos que no les competen? *** Los recortes presupuestales que arbitrariamente
realiza el Gobierno Federal en perjuicio de los estados y municipios no tienen
para cuándo cesar, por lo que el mandatario Egidio Torre Cantú avisa en tiempo
y forma que su administración tendrá que hacer ajustes financieros para
amortiguarlos. Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas