Por: Juan Sánchez-Mendoza11/08/2011 | Actualizada a las 09:24h
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En la víspera se dio el primer
corte informativo de los foros que organiza la Fundación Colosio –uno de los
ocho organismos que forman parte del Partido Revolucionario Institucional
(PRI); igual que los sectores popular, obrero y campesino; e incluso múltiples
membretes adherentes--, bajo el tema (un) “Programa para México”, que se supone
es el principio de una serie de trabajados encaminados a diseñar la plataforma
política tricolor con miras al proceso electoral del 2012.
Y por supuesto se exhibieron
cifras alegres.
Tan es así que Marco Antonio
Bernal Gutiérrez --el aún dirigente de esa asociación civil--, expuso de cara
al presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Humberto Moreira Valdez, que
del 15 de junio --cuando inició la consulta--, a la fecha, se recogieron 213
propuestas formales en 13 foros celebrados en distintos escenarios del país.
E hizo un recuento de las
demandas principales:
a) Ganar en el 2012;
b) Reglas claras en la
elección de candidatos a diputados federales y senadores; y
c) Que a toda la militancia
priísta se le tome en cuenta en el proceso interno para elegir candidato a la
Presidencia de la República.
Además, según el comunicado de
prensa emitido por la Fundación Colosio, A. C., los participantes en los foros
han demandado:
a) Fortalecer el Pacto
Federal;
b) Que el PRI se acerque más a
la ciudadanía –craso error, pues la ciudadanía es la que se adquiere al llegar
a la mayoría de edad y no es el término correcto para referirse a la
población--, pues “la sociedad en concreto reclama al PRI solucionar el
problema de la inseguridad pública y recuperar la paz; y
c) Que también el tricolor
diseñe estrategias adecuadas para generar el crecimiento económico del país,
transparentar el gasto y rendir cuentas; impulsar la economía local, generar
empleos, la reforma política, certeza jurídica, reformar las instituciones y
combatir la pobreza y desigualdad.
En cuanto a las propuestas
juveniles, éstas se sintetizan en cuatro vertientes, según Bernal Gutiérrez:
1) Generar oportunidades de
empleos con mejores salarios y seguridad social;
2) Facilidades para poder
iniciar sus propias empresas;
3) Más preparatorias y
universidades; y
4) Becas para estudios de
educación superior y apoyo para los jóvenes campesinos.
Hay otros rubros expuestos en
el recuento primario de los foros, pero a falta de espacio aquí le corto, pero
en otra oportunidad ahondaré en el hecho, pues el sentimiento de los jóvenes
–que no son el futuro de México, sino el presente--, amerita mayor atención.
Foro en Victoria
El sábado próximo –o sea,
pasado mañana--, Ciudad Victoria será escenario del foro estatal de consulta y
diálogo para la integración del “Programa para México”.
Y al respecto ha dicho el
presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI, Lucino Cervantes Durán:
“Se busca que los actores
políticos, económicos, sociales y culturales se expresen sobre los temas de la
agenda nacional, a fin de diseñar la plataforma política del PRI rumbo al
2012”.
Una prueba más
Al encuentro priista ha sido
convocada la gran familia revolucionaria en pleno.
Y le apuesto doble contra
sencillo que será multitudinario.
En principio porque Lucino
Cervantes Durán avanza firme como dirigente partidista –es decir, ha hecho de
su ejercicio un verdadero liderazgo--, y porque ningún actor querría ausentarse
de ese evento, donde seguramente el jefe del Ejecutivo estatal, Egidio Torre
Cantú, podría intervenir para dejar en claro que aquí, en Tamaulipas, el PRI
mantiene supremacía política.
No le hace que los ponentes
resulten ser personajes de medio pelo pa’ bajo.
El informe que viene
A escasos veinte días de que
Felipe Calderón Hinojosa rinda su quinto (y penúltimo) informe presidencial,
vale la pena ventilar algunos asuntos que están pendientes de resolver.
Durante los últimos cinco años
la vida económica, política y social del país, ha estado supeditada a la
necesidad, los caprichos, los enojos y los rencores del michoacano, quien ha
reiterado no estar capacitado para enfrentar la máxima responsabilidad política
de nuestra nación.
Recibió, es cierto, una
herencia nada agradable: una economía prendida con alfileres; asesinatos
políticos; un levantamiento armado y millones de mexicanos sumidos en la
pobreza y en la desesperanza.
De inicio enfrentó una
profunda crisis económica, producto de la política aplicada en nuestro país
desde 1982 y profundizada por sus cinco antecesores.
Y aunque todavía se discute
quién tuvo la responsabilidad mayor en esa crisis, lo cierto es que las medidas
adoptadas para remediarla no lograron superar el problema para retomar la senda
del crecimiento.
Dicho en otras palabras, su
saldo en ese terreno es negativo.
Por lo que se refiere a las
condiciones sociales de existencia de la mayoría de los mexicanos, el
Presidente ofreció que llevaría bienestar a las familias mexicanas.
Sin embargo durante su régimen
el número de pobres sigue creciendo y los ricos siguen haciéndose cada vez más
ricos, ya sea a través de las enormes ganancias obtenidas por la vía de
mantener bajos los salarios o por el premio a la ineficacia y a las prácticas
deshonestas que, en complicidad con funcionarios públicos, les permiten recibir
del gobierno cuantiosas sumas aunque con ello se deje endeudados por décadas a
todos los mexicanos.
La administración actual se
enfrenta al reclamo de uno de los sectores afectados por su política --el de
los propios trabajadores del gobierno--, que demanda la entrega de un bono que,
cuando menos, permitiera aliviar en pequeña medida la pérdida del poder
adquisitivo de sus salarios.
Independientemente de la
solución satisfactoria o no a esa demanda, lo que debe quedar claro es que ese
tipo de problemas, los de carácter social, los que tienen que ver con las
necesidades de los trabajadores, jamás han estado en la agenda del Presidente.
Y es que Calderón Hinojosa es
un gobernante insensible, necio y sin la connotación del líder y estadista que
los mexicanos reclamamos desde hace mucho tiempo.
Respuesta al informe
Los partidos políticos con
presencia en el Congreso de la Unión, todavía no se ponen de acuerdo sobre la
identidad del priísta que habrá de responder quinto informe presidencial de
Felipe Calderón Hinojosa.
Menos aún sobre el formato de
la ceremonia, pues mientras el PRI insiste en que el mentado “Hijo
desobediente” sólo debe entregar el documento y retirarse, la bancada del PAN
cabildea para que se respete el protocolo actual; y la fracción parlamentaria
del PRD sugiere que se permita cuestionar de frente al señor de Los Pinos.
Lo cierto es que de no ponerse
de acuerdo, el Presidente, como de costumbre, sólo enviaría su informe al
recinto legislativo y pronunciaría un mensaje televisivo o ante unas centenas
de invitados a otra ceremonia, ignorando a los diputados y senadores que
quisieran interpelarlo.
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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