Hace días hubo una encerrona en la Secretaría General del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI, donde participaron...
Por: Juan Sánchez-Mendoza18/02/2010 | Actualizada a las 22:47h
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Aspirantes
priístas rehúsan candidatura de unidad Ex alcaldes
reintentan regresar al poder municipal Matamoros se
complica por ‘destape’ de Sampayo Que Gracia
Riestra relevaría a Rodríguez Inurrigaro Hace días hubo
una encerrona en la Secretaría General del Comité Directivo Estatal (CDE) del
PRI, donde participaron Guadalupe Flores Valdez y tres aspirantes a la
presidencia municipal de Llera: Carlos Flores Quiroga, David Manríquez Pérez y
Mario Alberto Ortiz Cano (por citarlos en orden alfabético, según sus nombres).
Ahí se firmó un
pacto de caballeros para respetar los resultados de una encuesta a realizar en
la demarcación, a fin de elegir candidato a la presidencia municipal, luego del
infructuoso esfuerzo de Lupita para que ante ella, como autoridad partidista,
los tres se pusieran de acuerdo y se resolviera el caso con una candidatura de
unidad.
Flores Valdez
preguntó a cada uno de sus interlocutores si estaría dispuesto a apoyar a uno
de los otros dos aspirantes, pero la respuesta inmediata de Carlos fue que no
–aduciendo que él cuenta con el apoyo del municipio que ya gobernó y al final
de su mandato entregó a la oposición--; en tanto que David dijo preferir la
consulta a la base –porque igual cree que sus otrora gobernados se sumarían
nuevamente a su proyecto--, mientras que el más espontáneo y rápido en su
contestación fue Mario Alberto, al decir que sí, que él apoyaría cualquier
decisión del partido, pues es un soldado priísta y un político que se la ha
jugado y se la sigue jugando con el proyecto político de su amigo, el
gobernador Eugenio Hernández Flores.
Entonces Lupita
les hizo otra pregunta –si estarían dispuestos a respetar el resultado de un
sondeo de opinión para determinar la candidatura de unidad--, que tampoco
satisfizo a Carlos y David, quienes se amacharon a la práctica del método de
consulta a la base para definir la postulación, mientras que Mario Alberto le
confirmó a la maestra que él respetaría, como hasta ahora lo ha hecho,
cualquier decisión de su partido y llegado el momento, si las cosas no le
fueran favorables, se sumaría de inmediato (con sus miles de seguidores y
simpatizantes) a la causa priísta.
Enseguida,
Guadalupe Flores Valdez propuso a los tres firmar un acuerdo de hombres, donde
los tres se comprometieron a respetar los resultados de una encuesta, a fin de
no llegar a los extremos y resolver el caso Llera con la candidatura de unidad.
Y los tres
firmaron.
Sin embargo sé,
porque avecindado soy del municipio desde hace aproximadamente diez años, que
en los ejidos, rancherías, colonias y congregaciones, mediante cañonazos
miserables que no rebasan los quinientos pesos –lo que equivale a disparos con
balas de salva--, que tanto Carlos como David preparan ya lo que sería su
embestida en caso de perder, como está previsto, la medición de las
preferencias ciudadanas: presionar para que la candidatura, pese al estudio de
opinión, se resuelva a través de una consulta a la base y no en base a un pacto
viril signado ante una fémina.
Esto quiere decir
que el acuerdo entre hombres no sería respetado por dos de los tres
involucrados, si acaso las tendencias les resultaran adversas.
Y es en eso,
precisamente, donde debe trabajar el alto mando priísta, pues Llera como el
resto de los municipios que conforman la geografía tamaulipeca, no merece estar
más bajo el yugo de cacicazgos anacrónicos.
En un simple
ejercicio democrático, el PRI haría bien en preguntarle a los llerenses por qué
durante los regímenes de David Manríquez Pérez y Carlos Flores Quiroga
disminuyó su población juvenil –miles de habitantes del municipio, entre los
doce y veinte años, se fueron de la demarcación por negárseles la oportunidad y
los medios para trabajar sus parcelas--, y por qué David se distanció con
Carlos, a quien tanto apoyó para sucederlo en el cargo, hasta el grado de que
Flores Quiroga le entregó a la oposición el mando municipal, como se confirma
con la administración de Héctor de la Torre Valenzuela, el mentado “Sapo”,
quien hace tres años le ganó de calle al entonces abanderado priísta, Efraín
Maldonado Gómez.
Hay, sin embargo,
quienes dicen y aseguran que el triunfo del batracio se dio por un error del
jefe estatal priísta, Ricardo “El Negro” Gamundi Rosas, al no aceptar que éste
fuera nominado por el PRI, su en aquella época partido, por habérsela jugado
con el tristemente célebre Homero Díaz.
Pero Gamundi
Rosas lo niega. Y no sólo eso, sino que asegura que el PRI perdió en Llera,
hace tres años, gracias a la mala administración de Carlos Flores Quiroga y a
las contras que le jugó David Manríquez Pérez, quien se dice no acata más
instrucciones que las de su padrino político, Álvaro Villanueva Perales.
En fin, así andan
las cosas en Llera.
Pero es de
hombres respetar los acuerdos entre hombres.
Y eso deben
entenderlo los aspirantes a la candidatura a la presidencia municipal.
Por tanto, no le
extrañe a Usted si en Llera, como en muchos otros municipios de la geografía
estatal, los cacicazgos anacrónicos ya no representan nada, fuera de la grilla
grupal, los negocios al amparo de la administración pública y una que otra
relación insana. Matamoros, en
duda Le comenté hace
días que en Matamoros las cosas le son desfavorables al precandidato priísta a
la alcaldía, Alfonso Sánchez Garza.
Y hoy lo reitero,
pues de primera mano sé que el candidato albiceleste sería Ramón Antonio
Sampayo Ortiz, quien ya contendió dos veces antes por la misma posición.
En su primer
intento le ganó ampliamente a Homar Zamorano Ayala y, en su segunda
participación, perdió ante Baltazar Hinojosa Ochoa, apenas por unos miles de
votos.
La diferencia
entre un proceso y otro, es que a Zamorano Ayala lo derrotó con todo y el apoyo
oficial que le brindó el entonces gobernador Manuel Cavazos Lerma, y que ante
Balta –uno de los hombres más cercanos a Tomás Yarrington Ruvalcaba--, Sampayo
sucumbió porque en la tierra del mandatario estatal en funciones era (y fue
casi) imposible derrotar al candidato oficial, merced a los ríos de dinero que
circularon para comprar conciencias y votos.
En esta ocasión
es diferente, pues Sampayo Ortiz no tendría al frente a un candidato como
Hinojosa Ochoa, sino a un aprendiz de político, tierno, suave, dubitativo,
inseguro y conformista como Alfonso Sánchez Garza.
Por eso ya se
hacen apuestas sobre el hándicap Matamoros, donde la chica se juega a favor del
PRI, mientras los más aparecen prestos a jugársela con el todavía delegado
federal de la Semarnat. Se hace camino al
andar *** Además de los
seis diputados locales que ayer pidieron licencia para separarse del cargo y
contender por las presidencias municipales de Altamira, Mante, Matamoros, Río
Bravo, Tampico y Valle Hermoso, podría haber otros desprendimientos en el
Congreso local, en lo que toca a las fracciones legislativas del PAN y PRD.
*** No tanto por
asuntos inherentes a la postulación de candidatos a las alcaldías, sino por los
sainetes interpartidistas que ya contaminaron el quehacer legislativo y
amenazan con desaparecer sus grupos parlamentarios.
*** Quien podría
abandonar por completo la LX Legislatura, sin renunciar al cargo ni a la jugosa
dieta, es Francisco Javier García Cabeza de Vaca, merced al berrinche que
podría hacer si el alto mando albiceleste cumple lo previsto de postular a José
Julián Sacramento Garza como candidato a la gubernatura.
*** De cualquier
forma el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN pospuso nuevamente el
“destape” –y esta vez sin ofrecer fecha--, lo que significa que a César Nava
Vázquez le hacen falta tablas para resolver un asunto político-electoral sin
coaligarse con el partido del Sol Azteca.
*** En la
Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ya causó baja Teresa Aguilar de
Salinas; y en su lugar fue habilitado José Darío Martínez Domínguez.
*** En la víspera
circuló fuerte la versión de que Jaime Rodríguez Inurrigaro fue cesado como
titular de la Procuraduría General de Justicia, donde podría causar alta Miguel
Gracia Riestra. Verdad o mentira, hoy debe ser aclarado el punto. Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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