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Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Plan con maña

Por: Juan Sánchez-Mendoza 08/06/2011 | Actualizada a las 09:18h
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Ernesto Cordero Arroyo ha encontrado en los disparates el mejor camino para darse a conocer a través de los medios de comunicación masiva.

Y sin gastar un solo peso.

Surge esta deducción ante la amplia cobertura informativa que se ha dado a sus torpes declaraciones, a raíz del 21 de febrero pasado cuando afirmó que “en México hay familias que con un ingreso de seis mil pesos al mes tienen crédito para una vivienda, coche e incluso (hasta) pueden mandar a sus hijos a una escuela privada y pagar colegiaturas”.

Desde entonces (y hasta la fecha) recurre a los absurdos para ganar espacios privilegiados en la prensa --que acrecienten su posicionamiento propagandístico, aunque éste le resulte negativo--, por obedecer (quizás) a una estrategia diseñada por los grupos de ultraderecha para convertirlo en su candidato presidencial.

Esto significaría que el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP) trata de emular al doctor Paul Joseph Goebbels --quien fuera ministro de propaganda de la Alemania Nacional Socialista, bajo la tutela de Adolfo Hitler--, cuya máxima refiere que “una mentira mil veces repetida, se transforma en verdad”.

Igual podría estar abrevando en la doctrina de Nicolás Maquiavelo.

Sobre todo en una frase que el escritor florentino plasmó en su libro “El príncipe”, cuyas palabras advierten que “el fin justifica los medios”.

Locuaz reincidente

Satisfecho por la propaganda lograda con esa insensata afirmación sobre “las bondades” que conlleva tener un ingreso mensual de seis mil pesos, Cordero Arroyo cometió otra pifia (voluntaria o deliberadamente), al afirmar el 30 de mayo que “México hace mucho tiempo dejó de ser un país pobre”.

Obvio que la crítica le tupió duro e igual los políticos antagónicos al membrete albiceleste, su partido, tanto como al señor de Los Pinos que se supone es su “padrino” en esta adelantada justa por la candidatura presidencial, pero al final de cuentas Ernesto logró lo que se propuso: miles de notas en la prensa impresa y en los medios audiovisuales.

Y va por más.

Quiere penetrar hasta las comunidades más recónditas del país al costo que sea, pues en una primera etapa de todo proyecto político-electoral lo que más importa es estar en la mente del sufragante, para luego enderezar la imagen disfrazándola de ser la mejor opción que existe para el relevo.

Tan así lo entiende Cordero Arroyo, que en la víspera nuevamente lanzó sus dardos envenenados al expresar que el poder adquisitivo del salario se ha recuperado.

Fue más allá, al retar al gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, a debatir sobre el tema del salario mínimo y comparar los resultados de siete décadas de gobiernos priistas contra los 10 años de administración panista, en torno al poder adquisitivo de los miserables ingresos que obtienen el grueso de los asalariados.

Esto ocurrió durante la entrevista que Joaquín López Dóriga hizo a Ernesto, quien aseguró que el actual salario mínimo alcanza pa’ mucho en estos días, comparado con el que se tuvo antes del año 2000.

Por supuesto Peña Nieto haría mal en prestarse al juego del “delfín” de Felipe Calderón Hinojosa; y peor en medir fuerzas con quien trata de burlarse de la inteligencia de cerca de 106 millones de mexicanos, al decir que no somos una población pobre y que el ingreso de seis mil pesos mensuales da para pagar casa, coche y colegiaturas.

Como fuere, Cordero Arroyo ha ganado los espectaculares últimos de los medios de comunicación masiva.

Y de eso gran culpa tenemos quienes en desacuerdo estamos con su perorata.

Por ello he decidido, a partir de mañana, ocuparme menos de Neto porque sospecho que su palabrería está orientada a autopromocionarse gratuitamente.  

Crisis permanente

La contracción que Felipe Calderón Hinojosa advierte continuará incidiendo en la economía nacional --so pretexto de la crisis financiera registrada a nivel global--, en mucho podría contribuir a desestabilizar socialmente al país, y, en consecuencia, al derrumbe de su propio proyecto.

Cierto es que los altibajos de los mercados internacionales impactan en todas las economías del mundo –más en naciones subdesarrolladas o en vías de desarrollo--, pero en una República con grandes recursos petroleros, mineros, gasíferos, portuarios, etcétera --como es la Mexicana--, los reveses financieros debieran ser menos drásticos.

Por ello difícilmente habrá quien entienda la congoja que vive el señor de Los Pinos a casi cinco años de haberse instalado en el poder, pues desde su arribo a la Presidencia de México el número de pobres ha crecido significativamente y en la práctica las clases medias están pulverizadas.

Eso no es consecuencia de la actual crisis financiera mundial, sino de una política equivocada tendiente a enriquecer más a los dueños del dinero, que, en su alianza con Felipe, poco les interesa blindar económicamente al país y sí, por el contrario, han enviado sus capitales al extranjero y exprimido las reservas del tesoro nacional que se supone sirven (entre otras cosas) para sostener el valor de nuestra moneda.

Lo más lamentable del caso, es que aprovechando las circunstancias el Presidente apueste al buen corazón del pueblo mexicano y demande solidaridad con su Gobierno ante la crisis drástica que vive todo el mundo y amenaza con empeorar en este 2011 –sobre todo en México--, cuando millones de compatriotas saben que el actual régimen presidencial es responsable directo de la inseguridad pública, el desempleo, la inflación, la baja producción agropecuaria y pesquera, la corrupción burocrática y (al menos también) la pobreza.

El señor de Los Pinos, incluso, exhibe clara ambivalencia ante el problema, pues un día dice que la crisis nos seguirá golpeando a todos los mexicanos y al día siguiente que prácticamente nos hará lo que el viento a Juárez. Es más, hasta ofrece salir airoso del acontecimiento “porque nuestro país cuenta con bases sólidas para enfrentar la crisis”.

Pero no dice en qué sustenta su apreciación y eso le resta la poquita credibilidad que todavía pudiera tener por parte de sus gobernados.

En fin, aquí nos tocó vivir –y con mucho orgullo--, y no hay por qué quejarnos si ya la añeja sentencia nos restriega día tras día que “cada pueblo tiene al gobernante que se merece”.

¡Vaya frase lapidaria que no admite más comentarios!


Ventaja priísta

Los resultados que las encuesta más recientes arrojan en torno al posicionamiento de los partidos políticos en México de cara al proceso electoral federal del 2012, es obvio que causan desencanto entre las estructuras antagónicas al tricolor; pero igual es de suponerse que irritan a quienes dirigen los membretes albiceleste y del Sol Azteca (en el ámbito nacional), pues aún restando credibilidad y descalificando esa medición (ellos) no cuentan con argumentos sólidos para revertir las estadísticas que son ya del dominio público.

A la vista tengo documentos correspondientes a mayo próximo pasado, que desde su emisión han dado en desacreditar siete de los ocho partidos que habrán de disputarse la Presidencia de la República, las 500 curules de la Cámara de Diputados y los 128 escaños del Senado de la República.

Y en ellos se observa una clara ventaja del PRI sobre sus adversarios del PAN, PRD, PT, Convergencia, Socialdemócrata, Nueva Alianza y Verde Ecologista de México.

Esta radiografía cierto es que nada tiene de extraordinario, pero sí confirma lo que cotidianamente se dice en los mentideros políticos acerca de la caída en las preferencias ciudadanas del PAN y el PRD, merced a los desatinos que ha tenido Felipe Calderón Hinojosa en dos años de gobierno y la desilusión que genera la actitud anarquista de Andrés Manuel López Obrador.

De cualquier forma esa medición, para los priístas, no deja de ser un aliciente.

Sólo hay que considerarlo así, pues adoptar poses triunfalistas además de irresponsable sería tanto como retomar las viejas costumbres que tanto daño han hecho al partido otrora considerado oficial.

Se hace camino al andar

La administración gubernamental de Egidio Torre Cantú genera tal confianza entre los inversionistas, que durante su vista a la residencia oficial de Los Pinos se anunció que el emporio Posco habrá de inyectar 300 millones de dólares a su proyecto, lo que indudablemente generará una derrama económica importante para la entidad y fuentes de trabajo.

Hay que recordar que antes DuPont anunció una inversión de 500 millones de dólares para acrecentar su presencia en el sur del estado, lo que significa que Tamaulipas sigue siendo un polo atractivo para los inversionistas internacionales.

Felipe Garza Narváez nunca se ha mareado instalado en el poder. Es el mismo de siempre: afable, amigo y raza. Por ello su mensaje de felicitación a los periodistas con motivo del Día de la Libertad de Expresión tiene alto significado. Al menos en lo personal, pues si alguien sabe de aguacates es el hoy subsecretario general de Gobierno.

¡Gracias por el detalle”, escribo, mientras escucho la canción del excepcional Alberto Cortez intitulada “A mis amigos”, pues en otra época inspiró a quienes participamos en un proyecto periodístico, cuya esencia fue el análisis, la investigación y el profesionalismo de sus plumas.

¿Acaso hay quien se atreva a desmentirme?


Por cierto, está en ciernes la creación de una página con iguales características.

Em@il:

jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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