Hay analistas y líderes de opinión que coinciden en que muchas de las precampañas políticas no lograrían penetrar...
Por: Juan Sánchez-Mendoza17/02/2010 | Actualizada a las 22:59h
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Podría exhibirse un bajo nivel de competencia El PRD, con presencia casi nula en la entidad Loncho tiene con qué ganarle a Manzur Nader González Salum haría tres campañas, en una Hay analistas y líderes de opinión que coinciden en que muchas de las
precampañas políticas no lograrían penetrar en el ánimo de la sociedad, y sí,
por el contrario, generarían hartazgo y exhibirían bajo nivel de competencia.
Esto se prevé porque en estricto apego a la reglamentación electoral no
es tiempo todavía de ventilar ninguna oferta –justificante en descargo del bajo
posicionamiento hasta hoy logrado--, pero más porque el grueso de los
aspirantes a presidentes municipales y diputados locales ha sustituido su
quehacer de promoción por el pleito callejero.
A la menor provocación sus corifeos se lanzan a la yugular del
adversario --con todo--, sin que les importe que los ojos de la ciudadanía
estén puestos en ellos ni que sus riñas motiven la crítica fundamentada de los
medios de comunicación masiva, que ante lo insulso de sus recorridos opten por
destacar temas de menor trascendencia, como los partidos de fútbol o las
telenoverlas de Televicia.
Todos sabemos cuáles son los problemas centrales que aquejan a la
población.
De ahí que el mensaje de quienes aspiran arribar a los ayuntamientos y
Congreso estatal no aporte mucho, todavía, aun cuando en cortito saquen a
relucir la trillada letanía: empleo y seguridad; justicia y educación; amén de
un sinnúmero de apoyos, aumentos, disminuciones, becas y la creación de
instituciones.
Así, lo que percibe el elector a unos cuantos días de iniciar
formalmente las precampañas políticas, en todo caso, no pasa de ser un catálogo
de buenas intenciones, cuya diferencia entre uno y otro prospecto lo marca el
énfasis que cada cual aplica a su discurso.
El problema del bajo perfil que registra su proselitismo no se da porque
los contendientes expongan las necesidades de los segmentos poblacionales que
habitan en el estado, sino por la manera en que ambigua en que plantean superar
dichas carencias y rezagos; y, por supuesto, merced a las restricciones
establecidas en el Código Electoral.
En fin, habrá qué esperar a que inicien formalmente las precampañas,
para entonces sí poder ofrecer un análisis más apegado a la realidad. Fragilidad perredista Históricamente el Partido de la Revolución Democrática (PRD) nunca ha
podido establecerse formalmente aquí en Tamaulipas, merced a su desarraigo y al
hecho de que sus dirigentes jamás han trabajado para fortalecer su presencia.
De ahí que el posicionamiento del partido del Sol Azteca resulte casi
nulo en todo proceso electoral, aun cuando Joaquín Hernández Galicia alias “La
Quina”, en Ciudad Madero, haya dado realce al PRD durante casi doce años.
Fuera de ahí, en el resto de los municipios que conforman la geografía
estatal, el PRD siempre ha actuado como comparsa del Revolucionario
Institucional y la mayoría de sus candidatos han sido, son, los escurrimientos
del tricolor que por su mismo resentimiento y proclividad a la derrota no han
logrado asirse de las posiciones en juego.
Aún así hay uno que otro cartucho quemado que brincando del PRI al PRD
han tratado de hacer carrera propia como opositores al sistema que les niega
cobijo bajo las siglas priístas, siendo que estos no son capaces de ganar ni en
los seccionales que dicen controlar y en su intentona sólo se han exhibido como
políticos inmaduros, faltos de confianza, desleales y oportunistas.
La mayor parte de esos saltimbanquis de la política ha quedado en el
olvido; otros más recularon y optaron por retornar al PRI que en otro tiempo
les abrió la puerta a la fama que no supieron capitalizar, y los menos todavía
creen que con un golpe de suerte podrían acceder a las posiciones anheladas sin
antes haber demostrado con trabajo su capacidad política. Los “notables” Seducidos por el canto de las sirenas, hay políticos que en otro tiempo
abandonaron el PRI por creer que en verdad brillaban con luz propia y su sola
presencia era suficiente para conseguir las posiciones anheladas.
Nada más falso que eso, como lo demuestran el caso de Antonio Martínez
Torres --el actual secretario General de Gobierno--, quien hizo berrinche
cuando el tricolor no lo postuló como candidato a gobernador y bajo las siglas
del PRD sufrió uno de los descalabros más escandalosos en su actuación
política; el de Álvaro Garza Cantú, quien igual hizo berrinche y sin decir
adiós abandonó las filas priístas para contender por la gubernatura del estado
representando al PRD.
Joaquín y Juan Hernández Correa y Juan Genaro de la Portilla son otros
ejemplos del “chaqueteo” político, y no debe descartarse que en privado animen
el fuego amigo contra la clase política priísta y hasta financien movimientos
de rebeldía interpartidista. Ahí viene “Loncho” Luis Alonso Mejía García, mejor conocido como “Loncho”, quizá adolezca
de urbanidad en su quehacer político dentro y fuera del Partido Acción Nacional
(PAN), pero lo que nadie puede negar es que por sus mismas ocurrencias a los
tampiqueños les resulte más afamado que su virtual contrincante: el priísta
Miguel Manzur Nader.
En los días por venir se espera el registro formal de “Loncho” como
candidato a la presidencia municipal del puerto jaibo; pero de antemano, en una
mala interpretación del escenario político-electoral, ya hay quienes lo
descalifican, al suponer que no tiene ni la mínima posibilidad de ganarle al
yerno de Álvaro Garza Cantú.
Sin embargo “Loncho” ha demostrado que en Tampico cuenta con la fuerza
suficiente para derrotar al tricolor, como ya lo hizo en dos procesos
comiciales anteriores, cuando hizo morder el polvo a Jorge Manzur Nieto –primo
de Manzur Nader--, ganándole de calle la diputación local uninominal (2002) y
la diputación federal de mayoría relativa (2006).
Por tanto, las cosas se complican para el PRI allá donde Óscar Pérez
Iguanzo no atiende ninguna recomendación del alto mando priísta, pues fiel a su
soberbia dice y asegura que en Tampico manda él, no el Gobernador, y menos los
enviados de Ricardo “El Negro” Gamundi Rosas. Advertencia a tiempo Hace días, en este mismo espacio, le comenté que fuentes dignas de todo
crédito me advirtieron que en el seno del PAN se pondría en marcha una campaña
de descrédito en contra de funcionarios del Gobierno estatal –y por supuesto en
perjuicio de servidores públicos municipales de los ayuntamientos priístas--,
como parte de su estrategia electorera.
También comenté que en circunstancias normales rumores como éste no
ocuparían mi tiempo por ser tácticas recurrentes para mendigar espacios en la
prensa, pero que en un contexto donde la política humanista es la prioridad del
quehacer político-administrativo, me parecía, y sigue pareciéndome, una
barbaridad.
Me explico más a fondo: hasta la víspera de iniciado el actual gobierno
fueron perseguidos los luchadores sociales; la oposición estaba prácticamente
aniquilada; se reprimió a los líderes de opinión; y no había respeto para la
libre manifestación de las ideas.
Cosas que no ocurren actualmente. Pero aún así hay retrógradas que
apuestan a la descomposición del sistema. Entes amafiados con funcionarios
federales enfermos de poder, que quisieran ver a Tamaulipas nuevamente hundido
en la miseria, el atraso, la anarquía y la inseguridad… cuando menos.
Sólo así puede entenderse la campaña difamatoria, que, estoy seguro, no
hará mella en el ánimo del gobernador ni en el comportamiento
político-preelectoral de los tamaulipecos, por conocer de antemano la
procedencia del golpeteo. Se hace camino al andar *** A partir del jueves 25 del mes en curso, un día después de
registrarse formalmente como precandidato del PRI a la presidencia municipal de
Victoria, Miguel González Salum está obligado a realizar una intensa campaña
proselitista (que concluiría en el ocaso de marzo), pues quienes pudieran
resultar sus compañeros de fórmula –es decir, los aspirantes a diputados
locales--, según se sabe carecen de simpatía y popularidad entre los cuadros
priístas y, sobre todo, entre los ciudadanos que sí votan.
*** Lo bueno para el tricolor es que “Migue” goza de prestigio por su
trato humano y sencillo, además de contar con excelentes colaboradores que
mucho le entienden al juego político. Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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