Por: Juan Sánchez-Mendoza30/05/2011 | Actualizada a las 22:58h
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Hay mucha grilla
entre los priistas “nacionales” Y no tiene por
qué afectar al régimen de Egidio Cavazos, Tomas y
Geño, con menor influencia En materia de
seguridad, diputados no aportan La
tempranera disputa que los grupos de interés sostienen hacia dentro del Partido
Revolucionario Institucional (PRI) para desde ahora tratar de ladear la balanza
a favor de sus proyectos –que coinciden nada más en su ambición por la
candidatura presidencial--, no tiene por qué influir pa’ que Tamaulipas frene
su desarrollo político, económico y social --como ocurre en otras entidades del
país; incluso a nivel federal--, pues Egidio Torre Cantú sabe (y bien) separar
los asuntos partidistas de aquellos relacionados con su administración
gubernamental. Por
ello las dimisiones que pudieran darse en su equipo, a partir de julio próximo,
no harían mella a su proyecto; ni tampoco ocurriría con la salida de los
funcionarios públicos más interesados en buscar alguna de las candidaturas al
Congreso de la Unión que se pondrán en juego en el proceso electoral del año
próximo. Esta
apreciación ejemplifica claramente que el mandatario avanza firme hacia la
profundización de la democracia y la pluralidad, teniendo como base la
certidumbre política; un clima de armonía y respeto, pues permite a sus
colaboradores jugar como les venga en gana, siempre y cuando protejan los
intereses de los tamaulipecos, en contraposición a las facciones proclives al
caos. Por
tanto, si alguien saldría ganando en el rejuego político interno del PRI, en
Tamaulipas, es el mismo PRI. De
ahí que no haya motivo para escandalizarse con las posturas aceleradas de
quienes apuestan a un cambio profundo en la actitud del Gobernador a partir de
julio venidero. Más
de lo mismo Refiero
lo anterior para mejor entender que hay un rimero de priistas afines a los ex
gobernadores Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington Ruvalcaba y Eugenio
Hernández Flores, hacia el interior y fuera del PRI, que ya grillan y discurren
sobre lo que viene. Pero
realmente significan más de lo mismo. No
obstante habría quien pudiera especular en el sentido de que ese rebaño
‘abandonado’ pudiera ser la avanzada de los ex gobernadores en su
reposicionamiento político en Tamaulipas. Pero
ésta es una elucubración que se antoja descabellada, puesto que los tres están
más necesitados de interlocutores profesionales en el ámbito nacional que de
los grillos rústicos en la conducción de procesos internos. De
cualquier forma no se puede pasar por alto el alistamiento de algunas
“luminarias” al equipo político de Enrique Peña Nieto. Y
menos cuando pretenden desplazar a quienes ya ostentaban la representación del
mexiquense, sin tampoco estar autorizados para ello. Ignorantes
de la legalidad No
sé que qué tanto sean capaces de aportar a una reforma integral del Sistema de
Seguridad Pública los 36 diputados integrantes de la LXI Legislatura del
Congreso local, pues el menor porcentaje de ellos serían realmente capaces de
tener un real conocimiento de las leyes y códigos vigentes en la entidad. Para
comprobarlo, bastaría someterlos a un sencillo examen jurídico oral, ante la
presencia de representantes de los medios de comunicación masiva, las barras y
colegios de abogados profesionales y estudiosos en la materia, además de la
sociedad civil --pa’ que no resultase una prueba simulada--, y que los
encargados de calificarlos fueran indiscutibles conocedores de la legalidad. Esto
evitaría que los diputados siguieran adornándose con sombrero ajeno, y, por
supuesto, permitiría que en la adecuación del marco jurídico tamaulipeco
intervinieran quienes sí saben del tema. Más
cuando el gobernador Egidio Torre Cantú tiene especial interés de que en
Tamaulipas impere el Estado de Derecho. Por
eso hay palabras de los diputados que suenan huecas. Y
más cuando repiten y repiten que la persecución, enjuiciamiento y readaptación
social del delincuente, así como el financiamiento de la justicia penal, son
temas centrales de la nueva cultura de seguridad en Tamaulipas. Postura
gubernamental En
materia de seguridad pública –el tema que más interesa a la sociedad civil--,
el gobernador Egidio Torre Cantú está decidido a generar más confianza,
transparencia, solidez y efectividad en las instituciones encargadas de aplicar
la ley, pues consciente está que no basta sólo con depurar las corporaciones
para proteger y dar tranquilidad a los tamaulipecos, sino que también es
necesario profesionalizar las áreas de la administración pública responsables
de prevenir y combatir el delito. Igual
está convencido de que en esta cruzada es indispensable la participación activa
de toda sociedad, pues en la unidad, precisamente, radica la fortaleza para
encarar firmemente a la inseguridad, combatir las injusticias; y construir
esquemas innovadores que garanticen el orden, la paz y la seguridad que reclama
el pueblo tamaulipeco y exige el proyecto estatal de crecimiento económico. Como
mandatario reitera su compromiso de asumir cabalmente su responsabilidad para
hacer valer la unidad esencial del estado. Y
lo ha hecho allá en la Ciudad de México ante representantes de los tres poderes
de la Unión; notarios e integrantes de barras y colegios de abogados; ministros
religiosos. Más
en corto, o sea, aquí en la entidad, frente a los alcaldes, empresarios,
comerciantes, prestadores de servicios, dirigentes sociales y líderes de
opinión, entre otros. Ningún
sector se ha mantenido al margen del propósito de Egidio –y por cierto él
cotidianamente refrenda su capacidad de convocatoria--, quien busca que juntos,
sociedad y Gobierno, diseñen las modificaciones a la ley que permitan construir
instituciones fuertes y confiables. El
proyecto integral implica: 1)
El trabajo de todos para adecuar y hacer más transparentes y efectivas las
instituciones policíacas; 2)
Intensificar la labor de prevenir el delito y las conductas antisociales; 3)
Mejorar la persecución, el enjuiciamiento y la readaptación social del
delincuente; 4)
Poner al día a las instituciones que tienen a su cargo la impartición de
justicia en todo ámbito; en los asuntos civiles, mercantiles, laborales,
administrativos, fiscales y electorales; 5)
Hacer más eficientes los servicios jurídicos de carácter público; 6)
Integrar medios alternativos para la solución de conflictos; y 7)
Asignar los recursos suficientes para modernizar la seguridad pública y la
impartición de justicia. Todo
esto porque la seguridad y justicia de nuestra gente está por encima de todo y
no tienen precio, según ha reconocido el mandatario. Se
hace camino al andar *** Hay mucha
inconformidad entre los preparadores físicos que en el Instituto Tamaulipeco
del Deporte prestan sus servicios –tanto o más que de los atletas y sus
familias--, por falta de apoyo en competencias nacionales, regionales o
estatales. *** Y es que los
deportistas de alto rendimiento en disciplinas como la natación, el ciclismo y
la gimnasia obligados están a sufragar todo el gasto de su participación en
justas deportivas representando al estado, mientras que los practicantes del
fútbol ni siquiera invierten en calzones cuando intervienen en torneos. *** En fin, en otra
ocasión ahondaré sobre el particular, donde por cierto mucho tiene qué ver el
tráfico de influencias para que en las instalaciones deportivas se concesione
la venta de fritangas y comida chatarra que a los deportistas ningún bien hace,
por la complicidad entre quienes a su cargo tienen la administración de los
centros deportivos. Em@il: jusam_gg@hotmail.comgolpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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