Por: Juan Sánchez-Mendoza19/05/2011 | Actualizada a las 22:26h
La Nota se ha leído 1840 Veces
Este día sesiona el Consejo Político Nacional Cervantes Durán ha cumplido y bien su tarea Aversión de Calderón ante la prensa impresa Gobierno reestructura su deuda con Banorte La unidad que tanto requiere
el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para jugar plenamente fortalecido
en el proceso electoral federal del año próximo, en teoría es sencillo
lograrla. Pero en la práctica hay necesidad de emplearse a fondo e ir a la
reconquista de los cuadros que (hasta hoy incluso) se sienten marginados. A esos militantes se les debe
convencer mediante un diálogo abierto y permanente; abrirles espacios de
activismo partidista e involucrarlos en un pacto político que debiera sellar la
gran familia revolucionaria si acaso el interés común fuera jugarse el todo por
el todo, en su pretensión de retornar a la residencia oficial de Los Pinos por
la puerta grande. De otro modo se correría el
riesgo de que los inconformes sean otra vez contaminados por aquellos ex
militantes cuya indefinición ideológica salta a la vista; y que la oposición
trate de cooptarlos nuevamente con el viejo y desgastado rollo de hacerlos
candidatos a senadores y diputados federales. Por tanto el Comité Ejecutivo
Nacional (CEN), que preside Humberto Moreira Valdez, enfrenta la disyuntiva de
recurrir al corporativismo como garantía de votos. Pero no es lo adecuado; y
menos cuando hay quienes han dedicado años al partido y sólo requieren que se
les tome en cuenta como activistas; claman la atención de sus dirigentes y
buscan participar abiertamente en un proceso interpartidista de selección de
candidatos. Por ahí debe empezar la tarea
más importante que por el momento le toca resolver al Consejo Político Nacional
(CPN) –y precisamente hoy sesiona en la Ciudad de México--, en su renovada
encomienda. Sobre todo cuando el mismo
Humberto Moreira Valdez ha expuesto la necesidad de fortalecer la unidad hacia
el interior; y la competitividad electoral hacia fuera; una democracia de
calidad y una política social de avanzada que reposicione al tricolor. La mejor plataforma Hoy, ante la clase política
tricolor, su dirigente nacional está obligado a reconocer que el PRI requiere
la mejor plataforma de lanzamiento para ganar en las próximas elecciones
federales, pues ahí militan los mejores cuadros políticos de México. Dirigentes estatales La sana comunión entre los
comités nacional y estatal del PRI crece y se fortalece con la presencia de
Lucino Cervantes Durán al frente del partido en Tamaulipas. Pero también con Carlos Flores
Rico, dirigiendo el Movimiento Territorial; y de Eugenio Hernández Flores,
quien hoy podría ser ungido como secretario técnico del Consejo Político
Nacional. Por si fuera poco, entre las
filas del tricolor hay mucha tela de dónde cortar para en Tamaulipas enfrentar
a la frenética avecilla azul, como son los ex gobernadores Tomás Yarrington
Ruvalcaba, Manuel Cavazos Lerma y el propio Geño; Erick Silva Santos, Enrique
Cárdenas del Avellano, Morelos Jaime Canseco Gómez, Felipe Solís Acero, Felipe
Garza Narváez, Marco Antonio Bernal Gutiérrez, Edgar Melhem Salinas, Baltazar
Hinojosa Ochoa y muchos otros priístas que en lo electoral han dejado
constancia de ser ganadores. Los “contreras” Desde que se estrenó como
dirigente estatal priísta e inclusive hasta la fecha, Lucino Cervantes Durán se
ha dado a la tarea de recorrer todos los municipios de la entidad. Y tuvo ya su primer encuentro
con los 43 comités municipales, en un evento masivo, buscando la cohesión
política, unidad, definición y el fortalecimiento de cuadros, como nunca antes
lo hiciera otro dirigente estatal. A su paso por el PRI, Lucino
siempre ha demostrado su interés por el trabajo político y ganas de hacer las
cosas bien; practica una política incluyente, no exclusiva; y en sus apuntes
toma en consideración el sentir de todos los militantes del partido, porque
sólo así, ha dicho, se puede avanzar cuando los tiempos son adversos,
entendiéndose esto porque del uno de diciembre de 2006 a la fecha el PRI está
considerado como un partido de oposición al régimen presidencial. No obstante, algunos
“cartuchos quemados” parecen no entenderlo así. Y se niegan a entenderlo porque
son entes a quienes les aterra la modernización política --como parte de su
disputa por el poder, ya negado para ellos--, y porque maniobrando en contra
tratan de recuperar terreno, sus ínsulas; ésas posiciones que antaño los
hicieron intocables y hasta ricos. De otra forma no se entiende
el por qué tras bambalinas buscan ponerle trampas a su dirigente, que, dicho
sea de paso, las sortea con tino por ser un gallo jugado y amplio conocedores
de los entretelones de la grilla y más conocedor, aún, de los documentos
básicos que rigen a ese órgano político. Fobia por la prensa Nada alienta más la
descomposición de un proyecto político, la anarquía y la pérdida de legitimidad,
que la visión distorsionada de quienes tienen bajo su responsabilidad el manejo
comunicativo del Gobierno federal. Y son precisamente ésos
“eruditos” quienes mienten cuando tratan de disfrazar las verdaderas
intenciones del señor de Los Pinos. Hasta el periodista menos
avezado ha percibido ya la existencia de una clara embestida en contra de la
prensa escrita, la cual se mueve, indistintamente y como pez en el agua, tanto
en el gabinete como en Palacio Nacional. Por eso y por mucho más, a
estas alturas de la administración de Felipe Calderón Hinojosa, hay confusión. Y es que a los periodistas se
nos pretende hacer rehenes de un pequeño grupo de grillos intocables y mañosos,
a los que es sencillo identificar por sus nombres y apellidos. No así por su currículo,
puesto que a muchos de ellos ni siquiera los habíamos oído mentar hasta que
aparecieron como virreyes. Sin embargo el peso de sus
acciones y la influencia de sus provocaciones se palpan en todos los rincones
de la geografía nacional, a través de golpes de mano y una constante amenaza de
lo que nos espera a los periodistas en caso de no ceder a sus caprichos. O sea, ensalzar al Presidente
cuando es indigno de ello. Mucho se ha discutido sobre la
conveniencia de hacer más críticas las páginas editoriales de los rotativos; se
ha exteriorizado el repudio general de los periodistas hacia esos despreciables
“iluminados”; se empieza a levantar la voz… pero ni así el michoacano ha
entendido que su enemigo real está en su propia casa. No en los periódicos. Por si fuera poco, los
“expertos” en comunicación gastan carretadas de dinero en spots televisivos
proyectando una imagen que empieza a cansar al pueblo. No por falta de interés hacia
lo que Felipe hace o deja de hacer, sino porque el bombardeo mediático ha sido
exagerado. Aversión gubernamental Por la fobia que le tienen a
todo lo que huele a crítica --o simple y llanamente por la amenaza que
recibieron de no tener tratos con la prensa escrita, a menos que quieran
desatar la ira del jefe del Ejecutivo federal--, algunos secretarios de estado
están desperdiciando la oportunidad de ser arietes en la renovación política
del país. Y por supuesto, en la
revitalización de su patrón, Calderón Hinojosa, quien hoy más que nunca
requiere de colaboradores íntegros –en la administración pública y en el
terreno político--, para evitar reveses más serios. Muchos funcionarios y
legisladores federales dan la apariencia de estar trabajando con Felipe más a la
fuerza que por convicción propia; y si aún no han resuelto sus conflictos de
intereses y sus lealtades divididas entre su pasado y su presente, es porque
carecen del carácter para decidir en qué equipo juegan, a quién sirven, qué
intereses representan en realidad. Luego de abjurar de sus
promotores --con posturas por demás ambiguas--, esos mismos hombres del poder
han sufrido tal desgaste que sus figuras hoy sólo mueven a la incredulidad, a
la desconfianza, al descrédito entre los sectores poblacionales donde se
placean un día sí y el otro también. Pero los resultados de esa
indefinición ya están a la vista. Y no es aventurado pronosticar
que antes de las elecciones de julio del 2012 el gabinete calderonista sufra
serios descalabros. Más cuando persiste, por parte
de la Federación, un claro desprecio hacia la prensa; en tanto Andrés Manuel
López Obrador, el crítico más iracundo de Felipe, convive cotidianamente con
los comunicadores. Tanto o más que Humberto
Moreira Valdez. Recuerden que… El embrujo del poder, en
cualquiera de sus manifestaciones, habitualmente genera cierta amnesia entre
los políticos. Más cuando soslayan la mística
de servicio, obnubilados por un protagonismo que les impide ver, en su real
dimensión, los terrenos que están pisando… Deuda reestructurada El acuerdo al que llegaron el
Gobierno de Tamaulipas y Banorte para el pago de los seis mil millones de pesos
que la administración pública estatal adeuda a esa institución bancaria,
provoca un respiro financiero, según el secretario del ramo, Alfredo González
Fernández, ya que permitirá ahorrar dos mil 200 millones de pesos durante la
vigencia del empréstito. Y en lo que toca al ejercicio
gubernamental en turno, se tendrían beneficios hasta por mil 577 millones de
pesos. El tema es interesante. Tanto que amerita análisis por
separado. Y sobre el particular ya se
está trabajando. Em@il: jusam_gg@hotmail.comgolpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas