Por: Juan Sánchez-Mendoza19/05/2011 | Actualizada a las 09:04h
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El sistema de partidos que
opera en México muestra las tendencias político-ideológicas más diversas.
Pero igual refleja la
desvalorización interpartidista más grave de la historia, pues aunque cada uno
de sus militantes se identifica con los colores y la doctrina donde está
afiliado, no comulga del mismo modo con todos sus compañeros de membrete.
Y menos con las dirigencias
que a su libre arbitrio medran con esas organizaciones. Así tenemos:
1) La representación de la
derecha radical y moderada, en el Partido Acción Nacional (PAN);
2) La vertiente del centro abanderada por el Partido Revolucionario
Institucional (PRI);
3) La expresión de izquierda,
en sus diversos matices, aflora en el Partido de la Revolución Democrática
(PRD); y
4) Se supone que el Partido
del Trabajo (PT) y Convergencia hallan su razón de ser en el colectivismo,
mientras que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza
responden a intereses sectarios.
Sólo se supone.
Y es que los cuatro han dado
en jugar como mejor les conviene para no perder las prebendas ni las
prerrogativas legales.
Igual se supone que los siete
partidos registrados ante el Instituto Federal Electoral (IFE) están obligados
legal y moralmente a definir su perfil a través de la declaración de
principios, estatutos y el programa de acción, tal y como lo marca la
reglamentación oficial, en lo que respecta a sus derechos y obligaciones.
Esto a fin de que los
militantes y ciudadanos en general conozcan los documentos básicos que rigen la
vida del membrete en el que están involucrados o es de sus simpatías, pues ello
les permitiría enriquecer la cultura cívica y acabar con el lastre que
significa el analfabetismo político.
Obligación de partidos
En estricto apego a la
legalidad, los partidos deben impulsar la democracia, afianzar las libertades,
animar la pluralidad, configurar un estado más justo y equitativo, promover el
desarrollo, brindar posibilidades de expresión y participación a la gente,
garantizar el empleo, la salud, seguridad, etcétera.
Los distinguen las estrategias
y tácticas utilizadas para arribar al poder o conservarlo, y, desde luego, el
segmento de la sociedad por el cual han decidido tomar parte y cuyos intereses
dicen defender.
Así, un partido que se inclina
a favor de los grupos privilegiados y defiende la propiedad privada, la libre
competencia del capital y la explotación de la mano de obra, puede ser
tipificado como de derecha.
En contraparte, las
organizaciones que se identifican con los trabajadores, la propiedad pública y
buscan mejorar las condiciones de vida de las grandes mayorías, estarían
considerados en el ala izquierda, con todo y los sobrenombres que sus
dirigentes ocasionales inventan.
El llamado centro, o justo
medio, se supone que retoma preceptos de uno y otro bando y trata de mantener
el equilibrio; acepta la existencia de un régimen de economía mixta y justifica
la lógica empresarial y dinámica del mercado, pero busca que haya una adecuada
repartición de la riqueza que genera la actividad económica.
En lo general, este es el
esquema en el que los partidos políticos enmarcan su origen y funcionamiento.
Por supuesto que no hay
fórmulas ni reglas que se sigan al pie de la letra.
La característica, en todo
caso, es que los partidos políticos, en nuestro tiempo, son flexibles y
pragmáticos.
Buscan el éxito a como dé
lugar, sin importar ideologías o principios.
Lo que sirve y es útil a la
causa resulta bienvenido.
De ahí que las actitudes,
valores e ideología pasen a un segundo o tercer plano.
Más bien se privilegia la
imagen y la personalidad de sus dirigentes, según sea el caso; o de los
candidatos ocasionales, cuando estos logran romper las barreras para liberarse
de quienes al amparo de las siglas partidistas pretenden manipular su actividad
de campaña y estrategia electoral.
Bajo esta tesitura, es común
observar en las coyunturas electorales cómo los políticos antagónicos al PRI (y
también algunos priístas resentidos) brincan de un bando a otro por la inercia
de la “jugada” y con el ánimo de mantenerse en la palestra política, aunque se
exhiban claramente como simuladores de la democracia.
Situación lamentable
Ésta es la triste situación de
los partidos que en México entero habrán de participan en el proceso electoral
del 2012.
Hacia el interior de éstos
sucumben la mística y la vocación de servicio.
Y ocurre porque quienes a esos
membretes usufructúan, lo más que les importa es conservar la Presidencia de la
República o reinstalarse en la residencia oficial de Los Pinos a como dé lugar.
Principios, valores,
ideología… ¿para ellos qué significa eso?
Destellos priístas
*** La cancelación de la
visita de Humberto Moreira Valdez a Ciudad Victoria, da oportunidad al Comité
Directivo Estatal (CDE) del PRI pa’ no precipitar el nombramiento de sus
dirigentes en San Fernando, Victoria y Aldama.
*** Anoche quizá haya quedado resuelto el caso de Aldama; y entre hoy y mañana
el de San Fernando, para el sábado ungir al pastor priísta de la capital
tamaulipeca.
*** Hugo Reséndez Silva ya se autodescartó –y lo digo con todo el conocimiento
de causa--; pero siguen empujando fuerte Eduardo Gattas Báez y (con menor
intensidad) Fernando Mansilla Bernal, aunque no descarte usted una sorpresa y
la posición se otorgue a una mujer… pa’ refrendar que la familia revolucionaria
sigue privilegiando la igualdad de género.
*** Lo cierto es que la grilla
interpartidista está en todo su apogeo en Ciudad Victoria.
*** Lucino Cervantes Durán, como dirigente estatal priísta, tuvo ayer su primer
encuentro con los presidentes, secretarios y delegados de los 43 comités
municipales, para hablar del plan de trabajo relacionado con las elecciones
federales del 2012.
*** En la reunión, Lucino dejó en claro que en octubre próximo inicia el
proceso con la instalación de los órganos electorales (IFE y Trife); que la
primera fase de su ejercicio al frente del partido termina con la renovación de
todos los dirigentes de los comités municipales; en tanto que la segunda
contempla el cambio del resto de los cargos directivos.
*** Por tanto, en lo sucesivo habrán de darse reuniones regionales con los
comités municipales, con el firme propósito de prestar la atención adecuada a
sus necesidades y focalizar el trabajo.
*** En cuanto a la visita de Moreira Valdez a Tamaulipas, de buena fuente sé
que ésta tendrá lugar el cinco de junio próximo.
*** Así lo acordaron Humberto y el gobernador Egidio Torre Cantú.
Se hace camino al andar
*** Gustavo Torres Salinas,
quien coordina la Comisión (legislativa) de Vigilancia de la Auditoría Superior
del Estado, asoma clara obsesión por llevar al patíbulo a los ex presidentes
municipales de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros.
*** Y no le importa calificar a priori.
*** Se lo comento porque la cuenta pública que según él presentan los
ayuntamientos referidos líneas arriba, en su ejercicio constitucional, fueron
aprobados en tiempo y forma por el Congreso local.
*** Y al menos en el caso de Erick Silva Santos, éste manifiesta su disposición
a dar la cara para demostrar que el diputado ninguna razón tiene (ni
fundamenta) para acusarlo.
Promoción de Eugenio
En su sesión de mañana el
Consejo Político Nacional (CPN) del PRI habrá de estrenar secretario técnico.
Y como titular va Eugenio
Hernández Flores.
Cosa que no me extraña, pues en este mismo espacio, al clarear el alba de mayo,
le comenté acerca de su incorporación al equipo de Humberto Moreira Valdez.
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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