Por: Juan Sánchez-Mendoza10/05/2011 | Actualizada a las 22:26h
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Además de territoriales, son de cultura y
educación Empresarios sólo invierten si hay garantía de
ganar Cargos directivos atoran la negociación SNTE-SET Egidio sugiere repartir el subejercicio
presupuestal México es un país de
asimetrías en cuanto a su desarrollo económico, político, social y cultural. A
lo largo y ancho del territorio coexisten la abundancia y la marginación; la
riqueza y la pobreza. En las regiones se observan
auge y rezago, e incluso en las propias entidades ocurre este fenómeno. Los estados del norte del país
han sido superiores en prosperidad comparados con entidades del sur como
Chiapas, Oaxaca o Guerrero; y acá la gente ha dejado constancia de su carácter
emprendedor y ganas de sobresalir. A dicha actitud contribuyen
una serie de factores de índole estructural, pero también tiene que ver con
aspectos culturales, educativos y, por supuesto, de actitud ante la vida y el
progreso. Es evidente que a las
entidades fronterizas del norte les beneficia su vecindad con la Unión
Americana --que por cierto mantiene la principal economía del orbe--, pues ello
propicia que haya inversión de capital extranjero en diversas ramas de la
producción --principalmente en la industria--, lo que permite la generación de
innumerables fuentes de trabajo y, en consecuencia, que la gente privilegie un
modo honorable de ganarse la vida. Así los centros de comercio y
prestación de servicios crecen en un ambiente de certidumbre; y el mercado
interno se expande en beneficio de las familias que de esta forma encuentran
alternativas de vida, que es el mejor parámetro para medir la salud colectiva de
un conglomerado humano. Resulta obvio que la relación
con el exterior no es la vara mágica para que una economía crezca y se
desarrolle. La base primordial en el que
debe descansar la fortaleza de una entidad o nación, son los factores de
producción local. Contribución gubernamental Los poseedores del capital
doméstico y una fuerza laboral suficiente y capacitada, que permita alcanzar
grados de productividad que marquen la distinción en la elaboración de la
cantidad y calidad de los bienes y servicios, significan la clave de cualquier
proyecto productivo. Los empresarios,
lamentablemente, sólo disponen de sus recursos una vez que analizan las
ventajas competitivas y se convencen de que existen condiciones favorables a
sus intereses. Antes de ello no arriesgan en
lo mínimo y eso mismo provoca que se les mire con resquemor. De ahí que la actividad
gubernamental sea clave al facilitar las condiciones para que la clase
empresarial desarrolle su actividad en escenarios favorables, tanto de
disposición de mano de obra calificada como de insumos, leyes y procesos que
simplifiquen el asentamiento de fuentes de generación de empleo y riqueza. Entonces la clave del
desarrollo es contar con un buen gobierno que tenga visión de largo alcance y
sea capaz de armonizar los factores de la producción en torno a un objetivo
común, que en el centro coloque al ser humano. En este sentido, la política
es el instrumento por excelencia que es menester privilegiar a fin de sumar
fortalezas y encauzarlas en beneficio de la colectividad. Por desgracia pocos son los
gobernantes que entienden la dimensión de su encomienda y más que procurar
traducir los planes, proyectos y acciones de la administración que encabezan en
logros tangibles que impacten de manera efectiva a sus representados, gustan
emitir rollos huecos, mensajes propagandísticos y cazar pleitos estériles con
adversarios reales e inventados, las más de las ocasiones como elementos de
distracción para encubrir los errores y la mediocridad que les distingue. Dignificar la política En el actual contexto, donde
se agita la República Mexicana merced al enorme ruido que hacen los grupos de
interés y la ineficiencia del titular del Poder Ejecutivo federal --quien no
logra colocarse a la altura de las circunstancias, y, muy al contrario, exhibe
su proclividad hacia la confrontación con todo aquel factor de poder que no
comulgue con su ideología y visión de gobierno--, es cuando se afianza la
necesidad de que la política sea dignificada. De reencauzar su ejercicio. No es posible que se continúe
promoviendo un clima de confrontación desde los poderes de la Unión,
principalmente desde la Presidencia de la República que encabeza Felipe
Calderón Hinojosa, en virtud a que estamos llegando a límites peligrosos,
perjudicando a todo el sistema. De ahí que resulte propicio
distender el ambiente y dar paso a los buenos oficios de personajes que
antepongan el interés del país por encima de camarillas y grupúsculos, que con
su actitud dañan al tejido social de manera torpe e irresponsable. Por ello hacen falta
auténticos líderes o promotores de la paz y la reconciliación nacional. Entiéndase bien: políticos de
nuevo tipo que liguen la palabra con la acción y den resultados; a la par que
generen un clima de confianza y sana convivencia en un marco de pluralidad. Sólo así se puede avanzar en
la consolidación de la democracia y lograr que las tentaciones anarquistas y
autoritarias sean desactivadas en bien de los millones de mexicanos que aún
creemos en la posibilidad de un país más justo y equitativo, donde se acabe con
los grandes rezagos sociales que, por desgracia, aún persisten. Se hace camino al andar *** El atorón en las negociaciones entre la Sección
30 del SNTE y la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET), es porque ambas partes
reclaman las posiciones directivas de los centros de enseñanza básica y media
superior, que durante años han atendido maestros habilitados. *** Es decir, mentores que carecen de nombramiento
oficial que los acredite como autoridades escolares. *** Lamentablemente hasta la víspera Diódoro Guerra
Rodríguez ni Arnulfo Rodríguez Treviño asomaban voluntad para ponerse de
acuerdo y eso es, precisamente, lo que impide avanzar en el jaloneo que al
final de cuentas habrá que resolverse en Palacio de Gobierno. *** El subejercicio del presupuesto federal es un
asunto que esquiva abordar de frente el señor de Los Pinos, aun cuando los
gobernadores y el pleno del Congreso de la Unión han insistido en que esos
recursos se redistribuyan en las entidades que más los requieren para
canalizarlos a obras de infraestructura. *** De ahí que el gobernador Egidio Torre Cantú
sugiera un mejor aprovechamiento de esos recursos –es decir, los dineros que en
tiempo y forma no supieron o no quisieron aplicar algunas dependencias de la
Federación--, reagrupándolos a los presupuestos estatales. *** El padrón de analistas políticos con presencia
en los medios de comunicación masiva en la entidad, se nutre con la aparición
de ciertos ex jefes de prensa que dispuestos están a competir con periodistas
de carrera en cuanto a la crítica objetiva. *** ¿Sus nombres? Ahí poco a poco van apareciendo.
Igual que en su oportunidad surgió una hornada de políticos que por asaltó tomó
los medios impresos y audiovisuales. Em@il: jusam_gg@hotmail.comgolpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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