Hoy es Jueves 11 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Relevo anunciado

Por: Juan Sánchez-Mendoza 17/04/2011 | Actualizada a las 22:47h
La Nota se ha leído 1989 Veces

No sorprende el cese de Ubaldo Ayala Tinoco
Y tampoco nombramiento de Lomelí Martínez
Lo cierto, es que se lucha contra delincuencia
Pobreza infame la anima el mismo Presidente
 
En la Secretaría de Seguridad Pública despacha un nuevo titular: Rafael Lomelí Martínez.
 
Y aunque el cambio nada tiene de extraordinario –por tratarse de un relevo largamente anunciado--, lo cierto es que amerita al menos un voto de confianza.
 
Sobre todo por tratarse de uno de los acuerdos entre el gobernador Egidio Torre Cantú y la Federación, en su intento de erradicar del estado la delincuencia organizada
 
Esto significa que el nuevo nombramiento fue pactado en la Ciudad de México –quizá durante la semana que nos antecede--, ya que Lomelí Martínez llega a Tamaulipas generosamente recomendado por algunos funcionarios federales de primer nivel, según me dicen.
 
No lo dudo. Pero sí considero conveniente recordar que la caída de su antecesor, Ubaldo Ayala Tinoco, se dio justamente porque al amparo del influyentismo que éste decía (o dice) tener en el Gobierno Federal cometió excesos graves, como el hecho de permitir tres amotinamientos policiales y exigirle a su patrón, el mandatario, prebendas disparatadas, so pena de renunciar al cargo.
 
Finalmente se fue –obvio, Ayala Tinoco--, pero sólo.
 
Sin seguidores ni los malos policías que están más ocupados en obtener canonjías laborales que en prestar sus servicios de manera adecuada y profesional.
 
En fin, la renovación se da en tiempo.
 
Polizontes influyentazos
 
La sublevación de de policías adscritos a la Secretaría de Seguridad Pública, sí ha tenido y no razón de ser.
 
Desde un punto de vista objetivo, la protesta resulta válida cuando el manifestante siente agredidos sus más elementales derechos laborales –los alzados han mostrado inconformidad por el cambio de horario propuesto y ante la falta de viáticos y vales de gasolina para desarrollar comisiones asignadas--, pero acorde a la legalidad no le asiste ningún derecho para entorpecer el trabajo de terceros; el libre tránsito y la toma de inmuebles, pues estaría incurriendo en delitos graves.
 
Por tanto, los alzados (que se supone son vigilantes de que la ley se cumpla a cabalidad) incurrieron en ilícitos, pero a final de cuentas se les ofreció atender en lo inmediato todas y cada una de sus demandas.
 
Y… todavía más.
 
Así: 1) conservarán su (actual) horario de 24 horas de trabajo por 48 de descanso;2) un incremento salarial; 3) más equipamiento y 4) cuanta otra prestación demanden, cumpliéndose en tiempo y forma cada una de sus demandas.
 
Lo malo del asunto es que en su oportunidad Ubaldo Ayala Tinoco se comprometió a renunciar si acaso el gobernador Egidio Torre Cantú no cumplía en tiempo y forma las exigencias de los efectivos que cobran (sin que aporten nada a la seguridad pública) en las policías Especial, Estatal Preventiva, Rural e Integral.
 
¿Qué le parece?
 
En lo personal considero que Ayala Tinoco se excedió al prometer tanto por tan poco –lo digo porque el pueblo tamaulipeco es presa de la delincuencia organizada e igual de la desorganizada (léase la del fuero común)--, y que mal hizo en agarrar partido a favor de los polizontes y no en abono del Gobierno estatal –que precisamente lo contrató para resolver conflictos y nunca para crearle más problemas--, pues probado está que los policías harto contribuyen al mar de violencia registrado en la geografía estatal.
 
Entonces, ¿quién estuvo mal?
 
En menoscabo de la irresponsabilidad de Ayala Tinoco –al que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) tanto le ha fincado recomendaciones en contra--, debo advertir que quizá se fue de la boca por no conocer la situación real que aquí se vive, al menos en materia de seguridad pública (que por cierto es su “fuerte”), pero entre su ignorancia sobre las deficiencias que existen en todas y cada una de las corporaciones y su ofrecimiento, hubo mucha tela de dónde cortar para advertirle que estaba (y está) equivocado.
 
Y no es jugándole las contras al mandatario estatal como podría resolverse el asunto de los policías alzados.
 
En fin, a Ubaldo tantos laureles y condecoraciones en la práctica de poco le sirvieron.
 
Basta echarle un vistazo a la hemeroteca. ¿O no?
 
Por tanto, insisto, vale la pena otorgarle un voto de confianza a Rafael Lomelí Martínez.
 
Pobreza infame
 
El tema de la pobreza es una de las asignaturas que el Gobierno Federal no ha querido abordar a fondo, quizá porque sus funcionarios están más distraídos tratando de ocultar la intromisión yanqui en los asuntos internos de México, que en diseñar estrategias anticrisis que en verdad impacten a favor del conglomerado nacional.
 
Como blindaje a las controversias mediáticas y en el pancracio político-electoral, es válido el recurso, pero no cuando ha sido el mismo Presidente Constitucional de México, Felipe Calderón Hinojosa, quien anuncie con bombo y platillo que habría seguridad alimentaria mediante seis acciones para mantener los precios de la canasta básica, advirtiendo (al mismo tiempo) que no toleraría abusos de especuladores y acaparadores.
 
En teoría se escucha bonito ese mensaje del señor de Los Pinos, pero en la práctica éste asoma desconocimiento total de lo que ocurre en el campo (que es el sector más desprotegido de nuestro país), pues mientras él dijo y sostuvo que estarán libres de impuestos granos como el maíz y el sorgo, así como los fertilizantes, sus colaboradores que atienden las diversas áreas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), encabezados por Francisco Javier Mayorga Castañeda, malinterpretando los programas del Plan Nacional de Desarrollo alientan una espiral inflacionaria que más temprano que tarde tendrían desastrosa repercusión entre la población mexicana, como bien se advierte con la pérdida de miles de hectáreas de cosechas.
 
Se lo comento porque hace días el propio Mayorga Castañeda y sus panegiristas, también con bombo y platillo, anunciaron un incremento a los precios del maíz y el sorgo, que en estricto apego a la realidad es una medida que atenta contra la economía familiar.
 
Ejemplo de ello es que mientras un productor de cualquiera de los dos granos aumenta el precio de éstos, el consumidor directo, como son los ganaderos o los industriales de la masa y la tortilla, de inmediato incrementan el precio de sus productos; el coyote igual aumenta su precio; los expendedores de alimentos para el ganado (que como materia prima utilizan el sorgo) y los tortilleros (que tanto provecho le sacan al maíz), a su vez elevan precios y el consumidor, que no tiene la mínima intención de cargar con el aumento, encarece también las taifas de sus servicios, ocasionando la espiral inflacionaria en comento.
 
Por otra parte, es difícil evitar el acaparamiento y la especulación de los granos, pues no se requieren estudios de escritorio ni planeaciones a control remoto para saber y entender que esta práctica se da en todos los rincones de la geografía nacional.
 
Em@il:
jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326