Hoy es Jueves 11 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Mentiras, sólo mentiras

Por: Juan Sánchez-Mendoza 08/04/2011 | Actualizada a las 09:31h
La Nota se ha leído 1745 Veces


Uno de los más graves problemas que enfrenta el país, sin lugar a dudas es la inseguridad pública, aun cuando se cuenta con reglamentos y órganos policiales avocados a proteger al individuo y a la sociedad en su conjunto.

Hasta hoy la delincuencia organizada le sigue ganando la partida al  Gobierno Federal.

Con ello se evidencia que los planes, programas y acciones no pasan de ser un catálogo de buenas intenciones y un argumento discursivo de los funcionarios públicos mal llamados nacionales.

Habitualmente los medios de comunicación masiva, que sus nichos tienen en la Ciudad de México y en las entidades federativas, dan cuenta de las atrocidades causadas por los maleantes, sin que exista poder alguno capaz frenarlos, pues a todas luces priva la impunidad y la irritación ha llegado a tal límite que la sociedad ya salió de su marasmo y tomado las calles para expresar su descontento ante la indolencia de la autoridad, como bien se puede apreciar en las imágenes recogidas en Cuernavaca (Morelos), la Ciudad de México y aquí, en la capital tamaulipeca.

Como respuesta, la administración de Felipe Calderón Hinojosa se ha dedicado a emitir planes y más proyectos comprometiéndose a profesionalizar las policías; concluir el registro personal de elementos; coordinar esfuerzos con las diversas instancias de gobierno; publicar los datos relativos a la incidencia de delitos federales; incrementar el uso del tiempo de que dispone el estado en los medios, a fin de profundizar en la cultura de prevención y denuncia del delito; depurar a la Procuraduría General de la República (PGR) y a la Secretaría de Seguridad Pública, entre otras medidas.

Sobre los resultados de tantos planes, hace días el señor de Los Pinos informó, públicamente, que “se ha cumplido con lo propuesto”.

Sin embargo otra es la realidad.

Movimientos obsoletos


Desde que Calderón Hinojosa asumió el compromiso de combatir frontalmente al hampa, los delitos federales se han incrementado hasta en un 100 por ciento en relación a los índices registrados anteriormente.

Y hay cosas peores:

Ante el evidente fracaso en el tema que hoy nos ocupa, el Presidente trata de enmascarar su gran mentira aduciendo que el Gobierno Federal, de ninguna manera, considera a la seguridad pública como un asunto terminado, ya que en este rubro ningún avance es suficiente, endosando la responsabilidad de restablecer la armonía social al mismo pueblo mexicano que ya está aterrorizado por tanta violencia.

De cualquier forma la sociedad civil ya no se deja engañar con la verborrea y la simulación a que son proclives los encargados de garantizar la seguridad pública.

De ahí que algunas organizaciones no gubernamentales (ONG’s) cuestionen puntualmente los supuestos logros, al considerar que el régimen federal desarrolla acciones desde el punto de vista virtual y burocrático sólo para “curarse en salud”, ya que en realidad sigue perdiendo la partida.

Quizá el Presidente, su grupo de asesores y los genios en seguridad pública tengan buenas intenciones, pero ocurre que es una asignatura en la que sólo encontramos justificaciones incoherentes, infundadas y por supuesto mediocres.

Lo que sí hay que reconocerle al grupo en el poder, es su gusto por la imagen, la mercadotecnia, las relaciones públicas y la propaganda, aunque, claro, ello resuelve nada.

Soberbia en Palacio

Algunos secretarios del gabinete estatal, presidentes municipales y diputados locales también, andan tan mareados que se niegan a contestar el teléfono a ¿sus todavía amigos periodistas?

Son aquellos que ostentan cargos públicos y de representación popular sin tener el control real y efectivo de las áreas, municipios y distritos en que han sido habilitados, pues hasta para emitir una declaración o informar qué hacen actualmente deben pedir permiso a los que en verdad mandan en Palacio de Gobierno.

Lo peor del asunto es que no alcanzan a entender que los profesionales de la tecla no buscamos chamba y que la soberbia, esa sí, es su principal enemigo en el quehacer político-administrativo que les ha sido conferido.

En fin, como reza otra sentencia popular: “rodando se encuentran las piedras…”

Victoria, ciudad limpia

Miguel González Salum no ceja en su empeño de conservar limpia la ciudad, pues consciente está que el rostro de cualquier localidad es la mejor carta de presentación ante los inversionistas; y es, también, reflejo del trabajo que realiza el ayuntamiento en la prestación de servicios públicos.

Hay otras aristas que igual merecen atención prioritaria en cualquier administración municipal --la seguridad pública y el ordenamiento urbano, por ejemplo--, pero hoy concretémonos al tema de la cultura a favor del medio ambiente.

La extensión territorial de Victoria –1 mil 634.08 kilómetros cuadrados, que representan el 2.05 por ciento de la geografía tamaulipeca--; sus aproximadamente 350 mil habitantes; las cerca de 300 colonias asentadas en esta capital –en porcentaje mínimo las hay irregulares--; y el hecho de que por aquí crucen miles de vehículos cotidianamente cuyo destino es el vecino país del norte o las entidades del centro y sur de la República Mexicana, por su misma naturaleza contribuyen a ensuciar con casi 300 toneladas diarias de desechos sólidos las calles, avenidas, parques, jardines, plazas públicas, solares, carreteras interejidales y cuanto espacio transitan.

¿Cómo evitarlo? Alentando la cultura de la limpieza.

Y esto es, precisamente, lo que hace el alcalde.

Hace días abordó el tema del relleno sanitario que tiene capacidad para albergar 400 mil metros cúbicos de desechos – equivale a 300 mil toneladas de basura--, que es suficiente para solucionar el problema de confinamiento durante los próximos años.

Y sé que proyecta invertir en el equipamiento del Departamento de Limpieza Pública, para adquirir camiones recolectores, barredoras y tractores chapoleadores.

Este esfuerzo ya tiene su recompensa, pues Victoria ahora luce limpia, aun cuando apenas se alienta la cultura en la materia.

Andrés Manuel a la baja

El discurso de Andrés Manuel López Obrador empieza a sufrir tal desgaste, que de no renovarse a tiempo podría ocasionarle serios dolores de cabeza en su pretensión de ser nuevamente candidato presidencial.

Al inicio de su peregrinar proselitista con miras al 2012 –que por cierto arrancó el mismo día en que Felipe Calderón Hinojosa fue decretado jefe del Ejecutivo Federal--, el mentado “Peje” era visto con harta simpatía –incluso cuando tuvo la ocurrencia de desafiar la disciplina arcaica de su (¿todavía?) “establo”, el Partido de la Revolución Democrática (PRD)--, y se erigió como el aspirante más fortalecido a la Presidencia de la República, pero hoy la adversidad toca a su puerta y amenaza con echar por la borda todo lo avanzado.

Esto a raíz de que empezó a involucrar en su proyecto a “cartuchos quemados” del imperialismo salinista y a otros ex priístas indeseables.

Por si fuera poco, a López Obrador se le atribuye una agresiva campaña de golpeteo en contra del señor de Los Pinos; el divisionismo que padece el membrete del Sol Azteca; y hasta los males que sufre el PRI, donde Humberto Moreira Valdez pretende implantar un nuevo cacicazgo.

Por cierto, hace días López Obrador, al anunciar la nueva etapa de su campaña proselitista, desaprovechó de nueva cuenta los espacios informativos.

No se le escuchó externar ninguna propuesta concreta; ningún análisis objetivo sobre el proceso electoral del 2012; nada que atrapara la atención de sus interlocutores, a menos que haya quien considere noticia relevante su añejo anhelo de convertirse en “El sucesor”.

Por ello insisto, Andrés Manuel va de más a menos en este juego, que, para fortuna suya, apenas está en la etapa de calentamiento.

Em@il:

jusam_gg@hotmail.com
golpeagolpe@prodigy.net.mx

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326