Por: Juan Sánchez-Mendoza15/03/2011 | Actualizada a las 09:56h
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Hay bancos que arremeten contra miles de sus clientes No están dispuestos a perder ni un solo peso de capital Delegados federales electoreros, maniobran libremente Diputados, obligados a legislar contra casas de empeño Ante la insolvencia económica que padecen miles de
tarjetahabientes y la incertidumbre provocada por la crisis financiera que se
vive en todo el país, hay bancos que instrumentan nuevos programas para
recuperar la cartera vencida y ejecutan una contracción crediticia. Sin embargo ninguna de estas medidas es la panacea que
alivie el grave problema que padecen las instituciones bancarias. Y menos aún quienes gustan utilizar el llamado “dinero de
plástico”. De ahí que diversos bancos, en los últimos días, hayan
dado en enviar citatorios a sus clientes para exigirles que en lo inmediato
liquiden totalmente los intereses generados por sus adeudos, ofreciéndoles “la
oportunidad” de pagar en mensualidades el crédito total. Claro, siempre y cuando cumplan con la liquidación
puntual de los nuevos recargos. Tal es el caso de Banamex, que en escaso un mes trasladó
a cerca del 50 por ciento de sus “clientes problema” (que cayeron en la cartera
vencida) a bufetes especialistas en cobros extrajudiciales, para que mediante
el terror traten de recuperar al menos el capital y una parte de intereses
moratorios (que obviamente son ganancia para esas firmas recuperadoras de
pasivos), so pena de boletinarlos en el Buró de Crédito, que, por cierto, en
breve podría iniciar una recapitulación en su sistema operativo, según lo
anunciado por sus altos ejecutivos. La misma táctica, aunque a menor escala, la practican
Bancomer, HSBC (antes Bital), Banorte, Santander-Serfín y otros, que no están
dispuestos a perdonarle la vida a la “gallina de los huevos de oro”. O sea, a sus tarjetahabientes. Por esa misma causa la emisión de nuevas tarjetas de
crédito se ha desplomado. Y es decisión de los principales bancos desincentivar a
los usuarios comunes, castigando el uso de este servicio con la aplicación de
tasas de interés onerosas. Esto de acuerdo con informes que celosamente guardan el
Banco de México y la Comisión Nacional Bancaria. Motivos del endeudamiento La necesidad de contar con recursos líquidos es
apremiante para los particulares. Y de ahí se han agarrado las instituciones bancarias que
tan sólo por el servicio de disposición en efectivo llegan a cobrar una
comisión promedio que muchas veces rebasa el nueve por ciento; y al mismo
tiempo ejercen una política más agresiva para contrarrestar la cartera vencida
al limitar el otorgamiento de tarjetas a solamente los cuentahabientes ricos. Otro de los efectos que resienten las personas que
pretenden obtener tarjetas de crédito, es la condicionante del ingreso. Hasta diciembre próximo pasado, quien percibía un ingreso
mensual de dos salarios mínimos era sujeto de crédito. Pero actualmente sólo la gente que compruebe percibir
entradas mayores a los doce salarios mínimos puede aspirar a una tarjeta. Es aberrante esa disposición de la usura
institucionalizada. Y así lo reconoce la Asociación Mexicana de
Tarjetahabientes, a quien le resulta paradójico que mientras las autoridades de
los organismos crediticios (expresamente las del Banco de México y de la
Comisión Nacional Bancaria) realizan encuentros emergentes para ofrecer una
serie de mecanismos que permitan a los bancos mantener sus niveles de
capitalización y reestructurar su deuda, estos se nieguen a bajar sus tasas de
interés y a la emisión de nuevos créditos. En el primer caso --según advierte la Asociación Mexicana
de Tarjetahabientes--, los bancos han ofrecido congelar los pagos mensuales,
disminuir la amortización del capital e incrementar el pago de intereses de
acuerdo con los niveles que alcancen los rendimientos. Pero ninguna de estas tres medidas garantiza ningún
beneficio adicional para los usuarios. Por el contrario, con este tipo de programas la banca
sólo busca mantener “amarrados” a los clientes por mucho más tiempo del
estipulado en los contratos --cuando existen--, a fin de obligarlos mediante
todos los recursos legales y extrajudiciales a pagar elevadas tasas de interés. Tan es así que actualmente algunas instituciones, al
negociar con sus deudores, se muestran harto “generosas”, hasta el grado de
ofrecerles un año más de plazo para el pago del capital, siempre y cuando en
tiempo y forma liquiden los intereses. O sea, inmediatamente. Más se nota la embestida contra los tarjetahabientes
cuando éstos rehúsan firmar tratos leoninos –les llaman contratos de
renegociación de la deuda--, pues a cambio las instituciones bancarias, a
través de abogados externos, promueven juicios ejecutivos mercantiles para
recuperar el dinero y en su acometida muchas veces dejan en la calle a quienes
otrora contrataron créditos. Alerta máxima En los próximos días usted, como usuario del “dinero de
plástico” o aspirante a convertirse en tarjetahabiente, podría recibir la
visita de algún representante bancario, quien haría todo lo posible porque le
firmara documentos en blanco u otros redactados con letra tan, pero tan
diminuta, que quizá no lograría leer. Pero niéguese a escuchar el canto de las sirenas. No estampe su rúbrica sin consultar previamente con un
abogado y/o un contador público (de los que sí conozcan el tema), pues de lo
contrario --no se lo deseo, que conste--, estaría casi firmando su acta de
defunción. Prestamistas abusivos El abuso contra el patrimonio familiar que cotidianamente
realizan las empresas prestamistas instaladas en los 43 municipios de la
entidad, es un asunto que el Congreso del Estado debe atender en lo inmediato y
no relegarlo, como lo hicieron los diputados de legislaturas anteriores, a un
simple punto de acuerdo, simple y llanamente para evadir su responsabilidad. Más cuando su operación y funcionamiento no acata lo
dispuesto en la Ley de Ahorro y Crédito Popular --publicada en el Diario
Oficial en junio del 2001--, que regula, promueve y facilita el servicio de las
incontables promotoras de créditos que han aparecido en toda la geografía
estatal. Por tanto, las llamadas casas de empeño están incurriendo
en el delito de usura, según lo establece el Código Penal para el Estado de
Tamaulipas. ¿Acaso éste no es un buen tema para debatir en el
Congreso local? Eso acarrearía credibilidad a los diputados. Y más si sancionaran tanto abuso. Delegados electoreros En reiteradas ocasiones los delegados federales han sido
acusados de atender más la estrategia político-electoral del Partido Acción
Nacional (PAN), que cumplir con su labor administrativa. Incluso de esa anomalía bien que está enterado Felipe
Calderón Hinojosa, pues personalmente los gobernadores y coordinadores
legislativos de extracción priísta se lo han comentado. Sin embargo hasta hoy nada ha hecho el señor de Los Pinos
y no creo que tenga voluntad para frenarlos en lo inmediato, ya que en juego
están cinco gubernaturas durante lo que resta al 2011, y, por supuesto, los
preparativos de la contienda presidencial del 2012. Em@il: jusam_gg@hotmail.com y golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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