Hoy es Jueves 11 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Entendimiento legislativo

Por: Juan Sánchez-Mendoza 10/03/2011 | Actualizada a las 08:48h
La Nota se ha leído 1831 Veces


Los grupos parlamentarios hacen política de altura
 
En mucho contribuye el quehacer de Lupita Flores
 
Necesario regular prestación de transporte público
 
Intriga contra periodistas carentes de títulos ‘patito’
 
Fuera de los exabruptos de Beatriz Collado Lara –la coordinadora de la fracción parlamentaria albiceleste--, en el Congreso local se percibe un ambiente de cordialidad política entre los 36 diputados (uninominales y de representación proporcional).
 
Y esto pude confirmarlo (ayer) durante la sesión ordinaria en que el pleno eligió a tres nuevos consejeros electorales --quienes de inmediato rindieron protesta –sus nombres hoy se consigan en notas periodísticas elaboradas al respecto--, dando entrada y trámite al dictamen elaborado por la Comisión Plural, que, por cierto (y así debe reconocerse), propuso a nueve ciudadanos para ocupar las vacantes en juego
 
Por tanto, el desenlace de esta competencia es responsabilidad de todos (los diputados, obviamente).
 
Para bien o para mal.
 
Según resultare su desempeño en el Instituto Electoral de Tamaulipas (Ietam), que inicia el día 16 del mes en curso.
 
Sin embargo la elección de los tres nuevos consejeros no es lo más trascendente del quehacer legislativo –al menos para mí--, ya que en el fondo tiene mayor mérito el ejercicio desarrollado por la Comisión Plural presidida por José Antonio Martínez Torres (PRI) –en la que convergen los diputados también priistas Rosa María Alvarado Monroy, Rosa María Muela Morales y Reynaldo Javier Garza Elizondo; por el PAN, Manglio Murillo Sánchez y Rolando González Tejeda; Jesús González Macías (PVEM), Rosa Icela Arizoca (Nueva Alianza), Juan Manuel Rodríguez Nieto (PRD) y Alejandro Ceniceros Martínez (PT)--, al dejar constancia de que en la diversidad político-ideológica, cuando existe voluntad, es posible construir y alcanzarse acuerdos que privilegien la democracia que todos los partidos políticos, sin distinción alguna, tanto cacarean pero no atienden puntualmente.
 
De ahí que el liderazgo legislativo de Anastacia Guadalupe Flores Valdez crezca cotidianamente, pues ella, en su carácter de presidenta de la Junta de Coordinación Política, es la responsable directa de que en el Congreso local se practique un debate de altura, sensato, profundo y claro, porque sólo de esta forma el Congreso local puede contribuir al desarrollo estatal.
 
Atrás han quedado las escaramuzas.
 
Y las confrontaciones sin razón de ser en el recinto.
 
Las reyertas mediáticas, para en esta LXI Legislatura dar paso al diálogo y la concertación, que son los ingredientes que más se requieren en todo ejercicio democrático.
 
Y en cuanto al tema Lupita mucho sabe.
 
 
Problemática citadina
 
El desarrollo demográfico en los centros urbanos trae consigo problemas que al no ser atendidos adecuadamente provocan conflictos recurrentes que, tarde o temprano, hacen crisis y rebasan el control de la autoridad.
 
Entre las disfunciones más comunes sobresalen el desempleo, la inseguridad y la carencia de servicios públicos adecuados.
 
Cotidianamente somos testigos de las críticas fundadas hacia la alta burocracia de parte de la ciudadanía o sus representantes, al comprobar cómo le sacan la vuelta a los problemas.
 
Drenaje, pavimentación, agua potable, alumbrado y transporte público, son algunas asignaturas que siempre han estado pendientes de resolver a plenitud, en tanto que las ciudades crecen a ritmos vertiginosos y los presupuestos se achican de un régimen a otro.
 
En este contexto se acarrean verdaderos lastres y, con todo y la promulgación de leyes que tratan de regular el desarrollo urbano, las dificultades siguen al alza porque no existe una adecuada planeación estratégica, mediante la cual se visualice el crecimiento de las ciudades a 20, 30 ó 50 años.
 
Sólo se da respuesta a las contingencias.
 
De esta manera las autoridades continúan ceñidas a la tradición de generar grandes expectativas cuando asumen un puesto, pero terminan sus períodos arguyendo que no alcanzó el tiempo, que los recursos fueron insuficientes, que las leyes son imprecisas y obsoletas, o que simple y llanamente los involucrados mostraron poca disposición para superar la problemática.
 
Así hasta la saciedad y el cinismo.
 
 
Transporte público
 
La Ley de Transporte del Estado de Tamaulipas, permite a los particulares operar y prestar el servicio público vía concesión en las principales ciudades. Estamos hablando de cerca de 10,000 unidades entre taxis, autobuses, microbuses y minibuses, que diariamente trasportan a cientos de miles de pasajeros.
 
Aquí, en la entidad, el fenómeno empezó a crecer en la década de los 70as y de ahí en adelante no hubo poder humano que le pusiera remedio.
 
Surgieron organizaciones de trabajadores del volante, se repartieron las rutas, abrieron otras más y terminaron obligando a las autoridades a reconocer su necesaria presencia.
 
A raíz de la confrontación que se dio al término de la administración gubernamental anterior, hubo la necesidad de establecer reglas claras para enmarcar la existencia y el desarrollo del transporte público.
 
Así fue promulgada la ley en la materia por el Congreso local, con la cual, en apariencia, se lograría ordenar esta actividad y modernizarla en beneficio del usuario.
 
Pero con la transición de poderes se tornó inoperante esa misma ley, dado que casi el 50 % de las unidades no han sido renovadas.
 
El mandato legal establece que serían decomisadas todas aquellas unidades que no reunieran los requisitos fijados.
 
Sin embargo no ha pasado nada.
 
Sólo una disculpa: “Ahí será la próxima administración la que se encargue de llevar el proceso a plenitud”.
 
 
La problemática
 
1) Aun cuando se hace un esfuerzo por ordenar y delimitar las rutas existentes, todavía se da la invasión de las mismas y, en ocasiones, se presentan conatos de enfrentamientos entre los chóferes con los riesgos que ello conlleva para los usuarios.
 
2) Se dice que personas ligadas al poder propiciaron la aparición de unidades ilegales, denominadas “piratas”; que éstas operan en las principales ciudades de la entidad; y que funcionan con desparpajo ante la impotencia e inoperancia de los encargados de regular la actividad.
 
3) Existe la presunción de que los vehículos “piratas” de alguna manera son controlados por autoridades del ramo, pero la interrelación tiene lugar en la clandestinidad y en base al soborno y la corrupción.
 
4) Es “normal” oír comentarios de algunos supervisores encargados de verificar que los prestatarios del servicio cumplan la normatividad establecida, en el sentido de que sus esfuerzos son insuficientes por la carencia de personal; ellos se trasladan un par de días a las ciudades y normalmente no localizan a los dueños del llamado transporte “pirata”.
 
5) Es evidente que contrario a lo que establece la ley, es prohijado el monopolio; operan en el ramo verdaderos “pulpos” que tienen bajo sueldo a prestanombres y empleados que se encargan de disimular el ilícito.
 
6) Se dice que tanto en el área conurbana Tampico-Madero-Altamira como en el llamado “Corazón de Tamaulipas” y en la zona fronteriza de la entidad, hay “malosos” que continúan acaparando las concesiones y los permisos.
 
Aunado a todo ello, nos encontramos con que los prestatarios del servicio no han cumplido con el ordenamiento legal para modernizar sus unidades, argumentando falta de liquidez y poco tiempo para cambiarlas. Además consideran que las unidades que utilizan todavía tienen mucho que dar…
 
¿Y qué hace la autoridad? Escucha y calla, todavía.
 
Al fin de cuentas los funcionarios públicos no se transportan en “chatarra”, sino en carruajes disfrazados de automóviles y camionetas último modelo.
 
 
Se hace camino al andar
 
*** En Palacio de Gobierno, el Congreso Estatal, el PRI y en cuanta oficina tenga qué ver con los medios de comunicación masiva –incluso en los restaurantes donde confluyen periodistas y políticos, empresarios y la sociedad civil que nada tienen qué ver con los unos y los otros--, una dama muy entrada en años –así lo deduzco por sus arrugas que quiere disfrazar con kilos de maquillaje--, se ha dado a la tarea de denostar el trabajo periodístico de los profesionales de la tecla.
 
*** Y sólo porque considera que su título profesional, obtenido en la Universidad estatal durante el tiempo del porrismo –es decir, cuando sin ir a clases, haber estudiado en forma  y menos saber con cuántas gordas llena--, le da derecho a medirse con los profesionales de la pluma.
 
*** “Están desfasados”, espeta en contra de los periodistas con un real reconocimiento en Tamaulipas, en su afán de ser considerada como “líder de opinión”.
 
*** Lamentablemente para ella el ejercicio periodístico se ejerce día tras día –y no con simulaciones ni ocupándonos de la vida privada de la gente--, como lo demuestra Hoy Tamaulipas, gracias a la sensibilidad periodística de Marco Esquivel.
 
*** Por tanto, hay que reconocer que los años pesan.
 
*** Y más cuando en el pasado se dieron complicidades en el saqueo del erario, que hicieron huir del municipio, el estado y de la Patria a un villano.
 
*** Pa’ concretar, ¿acaso más del chisme podría responder cuánto vale el uno sin que existieran los otros ocho dígitos ajenos al cero?
 
*** Ahí se lo dejo de tarea.
 
 
Em@il:
 
jusam_gg@hotmail.com y golpeagolpe@prodigy.net.mx 

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326