Hay quienes aseguran que la presencia de Diódoro Guerra Rodríguez en el gabinete gubernamental pende de un hilo, merced al desconocimiento...
Por: Juan Sánchez-Mendoza20/01/2011 | Actualizada a las 08:12h
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+ Un paro escolar,
a estas alturas, sin razón de ser + Conflicto de
maestros es político, no por derecho + Edgar Melhem y
Everardo Villarreal hacen equipo + Sin desencanto
aprueban comisiones legislativas Hay quienes aseguran que la presencia de Diódoro Guerra
Rodríguez en el gabinete gubernamental pende de un hilo, merced al
desconocimiento que de su investidura (como secretario de Educación) proclama
Arnulfo Rodríguez Treviño, a nombre de los cerca de 45 mil maestros afiliados
al sindicato magisterial. Pero legalmente la atribución de sostenerlo en el cargo o
removerlo, sólo corresponde al gobernador Egidio Torre Cantú. A nadie más. Esto me lleva a suponer que si el mandatario cediera a la
presión de quienes descontentos están por los nombramientos extendidos allá en
la SET –tanto el de Diódoro como los de Lucía Aimé Castillo Pastor, Benjamín
Gómez Guerra y Bladimir Martínez Ruiz (los tres últimos como subsecretarios de
Planeación, Administración y de Educación Básica, respectivamente)--, en toda
lectura política mostraría debilidad, pues las posiciones de los servidores
públicos de primer nivel no se concursan y menos se resuelven al gusto de la
burocracia, sino que forman parte de sus facultades en el ejercicio del poder. Lamentablemente este conflicto ya entró en el terreno
político, como se observa con la posición de la fracción parlamentaria (local)
del Partido Acción Nacional (PAN), ofrecida en la víspera por el diputado
Rolando González Tejeda, quien asegura respaldar la demanda (aunque ilegítima)
del magisterio para negociar las carteras de primer nivel en la Secretaría de
Educación. Y no pudo haber sido de otra forma, ya que visto está que
la cacique del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba
Esther Gordillo Morales, está echada en brazos de Felipe Calderón Hinojosa y
por supuesto en contra de todo lo que huela al Partido Revolucionario
Institucional (PRI). Por tanto, considero que la conjura contra el sistema
educativo de Tamaulipas, más que obedecer a un reclamo justo de los maestros es
un intento de monopolizar el sector y, sobre todo, de medir fuerzas con el
Gobernador. Lo afirmo porque sé, igual que Usted, que Arnulfo ni sus
huestes tienen razón en su conjura, pero si harta responsabilidad en el atraso
educativo de nuestros hijos, ya que todo movimiento magisterial sólo ha traído
consigo problemas en el aprendizaje. ¿O miento? Disposición para avanzar En su toma de posesión como Gobernador Constitucional de
Tamaulipas, Egidio Torre Cantú estableció que la educación sería una prioridad
de su régimen. Y del dicho pasó a los hechos, porque inmediatamente convocó a
los maestros, padres de familia y especialistas en la materia, a sumarse a su
proyecto de erradicar (en tierra cueruda) el espectro del analfabetismo; del
ocio, de la ignorancia y del desinterés académico, pues sólo agarrando al toro
por los cuernos es posible cumplir con la tarea. La continuidad Ahora bien, en materia educativa, la sociedad tamaulipeca
no puede ni debe estar supeditada a los cambios político-administrativos que
provoque ninguna transición de poderes. Por ello, más que preocuparme la permanencia de Guerra
Rodríguez en el cargo, atrapa mi atención la incógnita de quienes serían
propuestos para el relevo por parte del magisterio. En principio por saber que los proyectos del actual
régimen ya están encaminados; y luego porque sé, también, que es decisión del
jefe del Ejecutivo estatal consolidar todos y cada uno de los programas en
materia educativa. Gira en Mier El secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora,
decidió no viajar a Mier a presidir una reunión sobre seguridad pública
–programada para llevarse a cabo este día--, pero de cualquier forma el
gobernador Egidio Torre Cantú hoy va a ese municipio como parte de su primera
gira de trabajo por la geografía estatal. En cuanto al tema que quizá sin razón eludió el
funcionario federal, es pertinente decir que la disposición del mandatario
estatal para hacer frente al fenómeno de la inseguridad, ha impactado de tal
forma a la Federación que el mismo Presidente, en su primer encuentro, le
ofreció todo su apoyo para restablecer el orden y la tranquilidad en el estado. A ello obedece que en los últimos días la Policía Federal
Preventiva (PFP) y el Ejército Mexicano hayan enviado más elementos a la
frontera con la Unión Americana –principalmente a la llamada frontera chica--,
y que para Tamaulipas el señor de Los Pinos haya refrendado su disposición a
redoblar esfuerzos contra el crimen organizado, sin escatimar de ningún modo la
presencia de efectivos federales ni castrenses. Gobernador receptivo La percepción que en el centro del país se tiene sobre el
quehacer público ejecutado por Egidio Torre Cantú para restablecer la seguridad
pública en Tamaulipas, también es fortalecida por su tesis de que una sociedad
segura es aquella en que las personas, familias y (sus) bienes se encuentren
protegidos por las instancias gubernamentales encargadas de prevenir el delito
y aplicar la ley. Y es en esa asignatura, precisamente, donde podría
generase mayor confianza ciudadana o perder su credibilidad, por ser ésta una
tarea que la población (en general) pide se atienda de manera efectiva. Por tanto, los encargados de garantizar la seguridad
pública están obligados a cumplir cabalmente la encomienda conferida sin
atentar contra las garantías individuales ni los derechos humanos, como otrora
fue notorio. Me explico más a fondo: Para acceder a nuevas y mejores
etapas de desarrollo social, resulta imperativo garantizar la seguridad pública
en un marco de armonía y respeto, donde se privilegie la promoción de una
cultura de la legalidad tanto por parte del Gobierno como de la población en su
conjunto, que, por cierto, sólo trabajando de la mano podrían ver frutos en lo
inmediato. No alcanzar esa finalidad provocaría rupturas entre los
integrantes del conglomerado social, y, por consiguiente, se ahondaría el grado
de incertidumbre y descomposición que hasta hoy existe. Entonces sí sentaría sus reales el delito; y la impunidad
sería la constante junto al autoritarismo, la injusticia y la pérdida del
respeto hacia las autoridades e instituciones. Acierto gubernamental Por lo anteriormente expuesto, considero acertado que el
gobernador haya dispuesto depurar las corporaciones policiales, pues ello
demuestra que ha sabido dimensionar en su justa magnitud el problema de la
seguridad pública, basado en la preocupación expresada por la sociedad civil y
en su firme voluntad de encabezar un gobierno que dé respuestas concretas y
pertinentes, más que explicaciones y disculpas. Así Egidio reitera su disposición a trabajar en busca de
una auténtica seguridad pública, donde el respeto y la aplicación de la ley
sean la base fundamental. Por cierto, los funcionarios encargados de la seguridad
pública tendrán que hacer realidad el compromiso del mandatario, quien se ha
comprometido con el pueblo tamaulipeco a impulsar una cultura de la legalidad;
promover la profesionalización de los diversos elementos que integran las
corporaciones policíacas; brindar equipamiento, infraestructura y moderna
tecnología a los cuerpos de seguridad; y desarrollar una serie de estrategias
encaminadas a prevenir el delito de manera integral. La línea ya fue claramente trazada por el gobernador,
cuando expresó estar convencido de que la seguridad pública nos convoca a
todos… y para lograr confianza y eficacia en materia de seguridad y justicia,
es necesaria una mayor participación ciudadana. También ha dicho que es necesaria una mayor y mejor
coordinación entre los tres órdenes de Gobierno, y colocar en el centro de la
administración pública, con la jerarquía que merece, las atribuciones y los
recursos necesarios para hacerla efectiva. En esta tarea corresponde a los servidores públicos ser
los primeros en cumplir la norma. La autoridad moral del Gobierno es indispensable para
hacer valer la ley, por lo que debe ser intolerante con la impunidad y
combatirla en todos los frentes. Por ello y por mucho más el Presidente reconoce cuanto
Torre Cantú pretende realizar para enfrentar al hampa. Y sin embargo Francisco Blake Mora canceló su visita a
Mier. Se hace camino al andar *** Clara muestra de
civilidad política mostraron Edgar Melhem Salinas y el presidente municipal de Reynosa,
Everardo Villarreal, al reunirse para sellar un pacto de trabajo conjunto. *** Ahí quedó de manifiesto el quehacer
legislativo que a nivel federal realiza Edgar, quien logró para Reynosa más
recursos federales –independientemente del presupuesto anual autorizado--, por
lo que se prevé que haya recursos suficientes para la pavimentación, la
ampliación del Programa Hábitat y el rescate de espacios públicos que tanto
requiere esa localidad fronteriza, así como para hacer valer su importancia en
la actividad petrolera para atraer más recursos de beneficio social. *** La sesión ordinaria de la LXI
Legislatura local, desarrollada en la víspera, fue tan ordenada que en poco
tiempo se aprobó la integración de las comisiones. *** Eso habla (y bien) del conocimiento que
del Poder Legislativo tiene la presidenta de la Junta de Coordinación Política,
Guadalupe Flores Valdez. *** ¿Y los nombramientos de coordinadores,
subcoordinadores, directores, subdirectores y jefes de departamento, hasta
cuándo? *** De su ausencia se derivan las
habladurías. *** Y pa’ acallar las voces discordantes es
necesario dar a conocer sus identidades. Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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