Por: Juan Sánchez-Mendoza16/01/2011 | Actualizada a las 22:29h
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El regreso a clases, es hoy, pero no para
todos Las instituciones públicas resultan
insuficientes Desilusión ante nueva dirigencia estatal
priísta Egidio arranca su gira estatal en Nuevo
Laredo De acuerdo con el
calendario oficial, hoy inician las actividades escolares de nivel profesional.
Y presumo que la matrícula que registran las aproximadamente 600 universidades
públicas y las cerca de mil privadas, no involucra a todos los aspirantes a continuar
sus estudios merced a la falta de recursos económicos o, simple y llanamente,
por no haber alcanzado cupo en ninguna las escuelas públicas. En torno a ello,
los estudiosos del fenómeno advierten que la falta de oportunidades para
acceder a la educación profesional es un problema potencialmente explosivo para
el país. Esto fortalece la
hipótesis de que lejos de la tan traída y llevada modernización educativa,
prometida por Felipe Calderón Hinojosa, la enseñanza superior en México
continúa dentro de una olla de presión que sepodría destapar en cualquier momento. Ante esa
apreciación resulta válido especular en que a lo largo del ciclo escolar que
este día comienza pudieran contaminarse algunas instituciones públicas ajenas a
la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y al Instituto Politécnico
Nacional (IPN), que hoy enfrentan conflictos serios por su incapacidad para
atender la demanda estudiantil, como las del sureste donde se amenaza con
plantones y marchas por parte de paterfamilias y los aspirantes rechazados para
cursar una cerrera. El problema
también lleva a recordar que, según los cálculos que el señor de Los Pinos hizo
al inicio de su régimen y ha ofertado en los años subsecuentes de su
administración, sí era posible aumentar del 5 al 8 por ciento del Producto
Interno Bruto (PIB) al ramo educativo. Pero en la
práctica a la educación superior sólo se le destina el 1 por ciento del PIB. Supuestamente los
puntos adicionales que se destinarían a la educación saldrían de una reforma
fiscal integral que, de entrada, aumentaría en seis puntos porcentuales del PIB
los ingresos públicos. No obstante el
Presidente fracasó en su intento de imponer la tan mentada reforma fiscal, no
hubo más ingresos y, por tanto, se pospone la modernización educativa y queda
como asignatura pendiente. Igualito que la
reducción de la pobreza. Instituciones
olvidadas Sumida en la
inercia, improvisación y perspectivas a corto plazo, la educación superior
transcurre entre la crisis y la baja calidad derivada de una política de
abandono por parte del Gobierno Federal, que por un lado deja a la inversión
privada toda posibilidad de expansión (al brindarle múltiples facilidades para
ello) y por la otra recorta el financiamiento a las instituciones públicas. La disminución en
la calidad de la enseñanza se ve influenciada por otros aspectos como el
porrismo, la presencia de fósiles y la multiplicación de profesores adjuntos;
además de la creación de virtuales centros operativos de guerrilla dentro de
varias instituciones. Especialmente en
Guerrero, Sinaloa, Puebla y el Distrito Federal. Derivado de ese
sentimiento de orfandad en que se encuentran, las instituciones de educación
superior son campo fértil para que proliferen los grupos estudiantiles que se
dedican a cometer actos vandálicos; existe la presencia de cuando menos 160 mil
estudiantes extemporáneos –son los que debiendo concluir sus estudios en un
plazo normal de cinco años siguen acudiendo “a clases”--, y miles de maestros
adjuntos subempleados viven con la promesa de llegar algún día a ocupar una
plaza titular. Son ellos los que
hacen el trabajo de las eminencias y catedráticos que por estar ocupados en
otras tareas dejan la mayor carga de responsabilidad a sus auxiliares. Así, se estima
que a nivel nacional existen más de 40 mil alumnos-maestros con carácter de
adjuntos, los que con frecuencia imparten la materia, aplican exámenes y llevan
el rol de calificaciones y asistencia. El documento
intitulado “Programa estratégico de desarrollo de la educación superior”
--elaborado por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de
Educación Superior (Anuies)--, revela la trayectoria que ha seguido este rubro
en los últimos 30 años. Ahí se destaca
que el Gobierno ha dejado que la educación privada se desarrolle en medio de
contradicciones, nulo crecimiento e insuficiencia de financiamiento, pero con
un amplio margen para comercializar la educación. Culpables del
fenómeno Para algunas
autoridades universitarias, el responsable de todas estas anomalías es el
Gobierno Federal por no enfrentar y reconocer la crisis; tratar de disimularla
y crear una imagen que no corresponde a la realidad social. Esto quiere decir
que las últimas administraciones presidenciales sí le han restado importancia al
sector educativo a nivel profesional. Incluso existe la
idea de que el Gobierno Federal no quiere que crezcan las instituciones
públicas, como lo avala el hecho de que en diez años la matrícula se haya
incrementado apenas en un 0.56 por ciento. En cambio las
escuelas privadas ganan terreno, aunque con ello se enfrente el riesgo de
perder calidad en la enseñanza. Al respecto, en
colaboración anterior le he comentado que dejar a las libres fuerzas del
mercado los servicios de educación superior, bien pudo haber sido una
estrategia compensatoria en un contexto de insuficiencia de recursos, pero se
enfrentan claros riesgos de pérdida de calidad. También dije que
“al contrario de esta situación, debiera retomarse la posibilidad de construir
nuevas universidades públicas”. Al parecer no han
sido suficientes los intentos por reorientar el subsistema, por lo que se hace
necesario realizar un mayor esfuerzo porque lo único que se ocasiona con
actitudes como la aquí planteada, es que se deje sin oportunidades educativas
superiores a las nuevas generaciones. Y eso que la
demanda es de 1 millón de espacios anuales, contra los poquito más de 200 mil
creados en el actual ciclo escolar. La disputa Datos de la misma
Anuies, igual revelan que la disputa por los espacios educativos la va ganando
el sector privado. Así, la
información más reciente revela que la matrícula pasó de 2 millones 47 mil
alumnos a 2 millones 236 mil en el anterior ciclo escolar. ¿Pero dónde
estudian esos jóvenes? Hasta hace cinco
años existían 1,292 instituciones de educación profesional, de las cuales 529
pertenecían al sector público y 763 al privado; mientras el subsistema
universitario estaba integrado por 72 universidades públicas y 175
particulares. El estudio cita
que además de las 44 universidades públicas, integran el sector público 78
institutos tecnológicos, 36 universidades tecnológicas, 351 escuelas normales,
21 institutos tecnológicos agropecuarios, 8 institutos tecnológicos del mar y
un instituto tecnológico forestal. Pero esto poco le
importa a la administración presidencial de Felipe Calderón Hinojosa, quien da
la impresión de privilegiar el crecimiento de la educación privada ante la
debacle que sufre la educación pública. La mejor prueba
es que hoy existen cerca de mil universidades privadas donde prácticamente se
cobra un ojo de la cara por cursar cada semestre, en tanto, las instituciones
públicas son obligadas a rechazar a miles de aspirantes por no tener la
capacidad suficiente para darles cabida en sus facultades. Se hace camino al
andar *** Para el
rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), José María Leal
Gutiérrez, resulta harto significativo que el gobernador Egidio Torre Cantú
considere a la educación superior como un eje fundamental para el desarrollo de
Tamaulipas. *** Eso significa
que así como el alma mater tamaulipeca ha tenido apoyo sustantivo en los
regímenes anteriores, seguirá teniéndolo durante el sexenio que está (con hoy)
a 17 días de haber iniciado. *** ¡Vaya
desilusión para la nomenclatura priísta! *** Y es que su
estructura y simpatizantes jamás se imaginaron que llegaran a la dirigencia dos
personajes tan oscuros como Lucino Cervantes Durán y Martha Guevara de la Rosa. *** En el rosario
de nombres que hasta el viernes que nos antecede se manejaron mediáticamente
para asumir tal responsabilidad, ninguno de los dos aparecía. ¡Y cómo!, si en
el quehacer político ninguno de ambos brilló con luz propia. *** Cierto es que
Lucino es un amplio conocedor de los documentos básicos del Partido
Revolucionario Institucional (PRI); un técnico probado en la materia, pero de
ahí a que tenga talento de líder, hay un mar de diferencia. *** Con respecto
a su compañera de aventura, Martha, menos hay que destacar en su actividad
político-partidista, pero sí mucho qué cuestionarle por su anodina función al
frente de la burocracia federal instalada en territorio tamaulipeco. *** Pero en
análisis por separado abordaré el tema, pues por hoy el espacio se ha agotado…
a menos para seguir hablando de eso. *** El gobernador
Egidio Torre Cantú inicia hoy su primera gira de trabajo en Nuevo Laredo;
mañana estará en Austin (Texas) como invitado de honor al informe de su
homólogo Rick Perry; el jueves de nueva cuenta estará en Nuevo Laredo para
encabezar una reunión del Consejo Interinstitucional de Seguridad Pública, en
compañía del secretario de Gobernación José Francisco Blake Mora, y el viernes
está contemplada su presencia en Tampico. *** La ausencia
del jefe del Ejecutivo estatal, acá en Palacio de Gobierno, brinda la
oportunidad a sus colaboradores para zanjar cualquier disputa
político-administrativa. Y hay que aprovechar la ocasión, en aras de la unidad
y el fortalecimiento del aparato burocrático, pues sólo de esta forma se
lograría trabajar en la misma frecuencia que el Gobernador. *** ¿O miento? Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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