Hoy es Jueves 11 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Nostálgicos del poder

Por: Juan Sánchez-Mendoza 03/01/2011 | Actualizada a las 22:32h
La Nota se ha leído 1987 Veces

Filtran críticas ¿por no formar parte del gabinete?
Son figuras talentosas, pero les gana la nostalgia
Hay soberbia y prepotencia en nuevos burócratas
Cierto, muy cierto, surgen los “prietitos en el arroz”
 
Una retahíla de nombres va de boca en boca entre quienes gustan del análisis político.
 
Y es que hay figuras talentosas (y otras no tanto) que hoy sufren la calamidad del desempleo. O “la banca”, según el punto de vista de cada cual.
 
Pero a muchos de esos actores la nostalgia por el poder les daña más que cualquier ingreso económico que pudieran lograr incrustados en la administración pública estatal –de la forma que fuere--, y quizá por esa misma razón han dado en “filtrar” supuestos tendenciosos tratando de desacreditar a los colaboradores más cercanos del Gobernador.
 
Cierto, no dan la cara.
 
Pero sus identidades se perciben claramente cuando se tiene un real conocimiento de la política doméstica.
 
De ahí que detectarlos le cueste mucho trabajo a quienes ya forman parte del equipo compacto.
 
Sobre todo a los extraterrestres –es decir, los burócratas venidos de otras latitudes--, por no saber qué terrenos están pisando y malamente suponer que llegan a conquistar lo que erróneamente (ellos) consideran una aldea
 
Esa actitud altanera de algunos nuevos servidores públicos y (sobre todo) el hecho de haber sido relegados en la conformación del gabinete, es precisamente lo que anima la crítica venenosa de los nostálgicos del poder.
 
Así lo entiende el mandatario, ya lo creo, por lo que supongo que guardará silencio ante esa situación y de inmediato tomará cartas en el asunto, a fin de que los unos y los otros no vayan a más en su disputa estéril.
 
 
 
Voto de confianza
 
Este día es el cuarto de la administración gubernamental de Egidio Torre Cantú.
 
Y hasta donde sé hay secretarios que no conocen siquiera la estructura de las dependencias bajo su responsabilidad, por lo que considero ocioso cuestionar (en lo inmediato) su ejercicio vigente.
 
No así sus desplantes actuales ni errores cometidos en el pasado.
 
Por tanto, la pena vale otorgarles un voto de confianza, en el entendido de habremos observar su actuación escrupulosamente para en lo sucesivo, entonces sí, ofrecer un diagnóstico acerca de su desempeño en el servicio público.
 
Prietitos en el arroz
 
De que los hay… los hay.
 
Por eso insisto: sin lugar a dudas el cambio de estafeta para la conducción gubernamental fue terso… como debe ser entre personas responsables y civilizadas.
 
Más cuando los actores estelares pertenecen al mismo partido y comparten una misma visión sobre el proyecto de desarrollo estatal y nacional que más conviene a los tamaulipecos y mexicanos en general, desde el cristal al través del que quiera vérsele.
 
La gracia de ello consistió en que Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre Cantú entienden la dinámica política del momento, aceptaron el mandato popular y no sucumben a la tentación de arrogarse atribuciones ajenas.
 
Así, predicaron con el ejemplo de que no hay como el respeto y tener la sabiduría, como dijo el poeta, de conocer el tiempo.
 
Pero de que hay damnificados (y/o nuevos nostálgicos del poder) con motivo del reacomodo de piezas en el ajedrez político estatal… no le quede la menor duda.
 
Existen estilos, formas y procedimientos de gobernar, de acuerdo a la personalidad que detente el poder.
 
Por ello resulta interesante observar de qué manera habrán de operar los nuevos titulares de las dependencias que alcanzaron niveles de calidad en la pasada gestión gubernamental.
 
Como ejemplos cito a la Coordinación de Comunicación Social y a la Coordinación de Asesores, que fueron entregadas de manera ordenada y sin que asomara la mínima disfunción entre los idos y los llegados.
 
En la administración pública estatal, sin embargo --y ahí están los nuevos burócratas de “altos vuelos” que no me dejan mentir--, existen también dependencias que fueron recibidas por los nuevos titulares en situaciones deplorables, merced a una serie de irregularidades cometidas por quienes las usufructuaron en el pasado inmediato.
 
Secretarías como la de Desarrollo Rural, Turismo y la Procuraduría de Justicia del Estado, quedaron desechas tanto por la ineficiencia de quienes en ellas despacharon como por el mar de corrupción incubado en su seno.
 
Personajes como Víctor de León Orti, Javier Villarreal Terán y Jaime Rodríguez Inurrigaro, a ojos vistos dejaron muchos pendientes que tendrán que ser subsanados, a la brevedad posible, antes de que hagan crisis.
 
Es secreto a voces que De León Orti hereda a su relevo un verdadero desgarriate al interior de la secretaría, donde funcionarios sobre todo de la contraloría y del área administrativa se sirvieron con la cuchara grande.
 
Se comenta que de ahí Víctor empezó a llenar el cochinito que le sirvió y bien para hacer productivo el rancho familiar..
 
Por tanto, el trabajo que deberá llevar a cabo el nuevo secretario del ramo se antoja titánico. Y más cuando el asunto de las cabalgatas no aparece en la agenda del Gobernador.
 
Soberbia en Palacio
 
Algunos integrantes del nuevo gabinete estatal andan tan mareados que se niegan a contestar el teléfono a sus todavía amigos periodistas.
 
Son aquellos que ostentan cargos sin tener el control real y efectivo de las áreas donde fueron habilitados, pues hasta para emitir una declaración o informar qué hacen sus patrones deben pedir permiso a los que en verdad mandan en Palacio de Gobierno.
 
Lo peor del asunto es que no alcanzan a entender que los profesionales de la tecla no buscamos chamba, y que la soberbia, esa sí, es su principal enemigo.
 
En fin, como reza la sentencia popular, rodando se encuentran las piedras…
 
Seguridad pública
 
En materia de seguridad pública, la oferta de Egidio Torre Cantú es harto atractiva.
 
Lo avala el hecho de que ante los tamaulipecos el jefe del Ejecutivo estatal haya reconocido que una sociedad segura es aquella en que las personas, familias y (sus) bienes se encuentren protegidos por las instancias gubernamentales encargadas de prevenir el delito y aplicar la ley.
 
Y es en esa asignatura, precisamente, donde podría generase mayor confianza ciudadana o perder su credibilidad, por ser ésta una tarea que la población (en general) pide se atienda de manera efectiva.
 
Por tanto, los nuevos encargados de garantizar la seguridad pública tendrán que cumplir a cabalidad la encomienda conferida sin atentar contra las garantías individuales ni los derechos humanos.
 
Me explico más a fondo:
 
Para acceder a nuevas y mejores etapas de desarrollo social, resulta imperativo garantizar la seguridad pública en un marco de armonía y respeto, donde se privilegie la promoción de una cultura de la legalidad tanto por parte del Gobierno como de la población en su conjunto, que, por cierto, sólo trabajando de la mano podrían ver frutos en lo inmediato.
 
No alcanzar esa finalidad provocaría rupturas entre los integrantes del conglomerado social, y, por consiguiente, se ahondaría el grado de incertidumbre y descomposición que hasta hoy existe.
 
Entonces sí sentaría sus reales el delito; y la impunidad sería la constante junto al autoritarismo, la injusticia y la pérdida del respeto hacia las autoridades e instituciones.
 
Se hace camino al andar
 
*** Humberto Moreira Valdés ya está fuera. Como gobernador de Coahuila, es obvio, y esta misma semana habrá de iniciar su campaña como candidato único a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI.
 
*** Ricardo Gamundi Rosas, en lo inmediato, también habrá de renunciar a la dirigencia estatal del tricolor, pues se supone que el viernes próximo debe causar alta como “carga maletas” de Moreira en su campaña interpartidista.
 
*** Hasta la víspera como sucesora de “El Negro” se perfilaba Guadalupe Anastasia Flores Valdez, quien difícilmente podría atender el liderazgo partidista y la presidencia de la Junta de Coordinación Política de la LXI Legislatura del Congreso local.
 
*** Y lo afirmo con todo conocimiento de causa, pues durante la sesión legislativa para la transición del Poder Ejecutivo se refirió a Egidio Torre Cantú como Gobernador Constitucional, cuando éste ni siquiera había rendido protesta.
 
*** ¡Vaya, laguna mental! ¿O lo hizo para incomodar a Geño?
 
Em@il:
 
jusam_gg@hotmail.com
  golpeagolpe@prodigy.net.mx

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326