Por: Juan Sánchez-Mendoza16/12/2010 | Actualizada a las 22:32h
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Es casi un hecho que habría nuevas secretarías Legislatura saliente está obligada a
consentirlas Morelos Canseco Gómez pudiera ir a la General Llegar al poder es un triunfo pero igual
peligroso Después de Navidad y antes de
que formalmente quede instalada la LXI Legislatura del Congreso local, el
diputado Felipe Garza Narváez habrá de presidir una sesión extraordinaria para
modificar la Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado de
Tamaulipas. Esto quiere decir que la
composición estructural del Poder Ejecutivo sufrirá cambios sustanciales en
algunas dependencias a fin de optimizar recursos, agilizar trámites, hacerlas
más eficientes, adelgazar su padrón laboral y evitar la duplicidad de
funciones. Algunas direcciones generales
podrían ser elevadas a secretarías y, por supuesto, también habría secretarías
degradadas y/o fusionadas; en varios casos sólo se cambiaría su nombre y en
otros su organigrama. Pero lo cierto es que antes de
que Egidio Torre Cantú revele la conformación de su gabinete, la nueva
estructura del Gobierno estatal habrá de definirse, conforme a lo filtrado en
el mismo Poder Legislativo que advierte la sesión extraordinaria para tal
efecto antes del día 28. En los corrillos políticos se
dice que la Agencia Ambiental –que en su función actual ostenta el rango de
secretaría--, sería convertida en dirección igual que las actuales secretarías
de Turismo y de Desarrollo Económico y del Empleo, por ser tres dependencias
que poco aportan y mucho gastan, según estiman los analistas políticos. En el caso de los órganos que
cambiarían de nombre y atribuciones, no creo que ocurra nada extraordinario,
pero en cuanto al nacimiento de las nuevas dependencias hay que verlo minuciosamente
–no ahora, sino en análisis por separado--, pues el gasto corriente podría
sufrir modificaciones sustanciales, ya que al contratar empleados y asignarles
infraestructura y recursos para su operación podría distraerse gran parte del
presupuesto asignado al Gobierno estatal para el ejercicio 2011. Claro que esto ya ha sido
contemplado por el nuevo Gobierno, pero es interesante el tema, si tomamos en
cuenta que para funcionar una dependencia de tal envergadura requeriría, cuando
menos, de centenas de empleados; edificios, vehículos, teléfonos, mobiliario,
equipo y recursos. Esto quiere decir que
tendría que adelgazarse el gasto de otras instancias –tomando en cuenta que no
desaparece ninguna de las instancias actuales--, a menos que el burocratismo
simple y llanamente sea reubicado, lo que, en el fondo, poco garantizaría por
la proclividad que manifiesta a la improductividad. La medida podría ser acertada
–igual--, pero aquí la dejamos, por el momento, hasta que no tengamos mayores
elementos de juicio, a fin de ofrecerle mi más modesta opinión. Morelos, ¿a la General? La especulación no es algo que
distinga al columnista, pero hoy he decidido reproducir la más reciente
conjetura de quienes gustan del análisis y ubican al diputado federal Morelos
Canseco Gómez en la Secretaría General del régimen por venir. Hay lógica en el
planteamiento. Y sobre todo porque en el equipo compacto no se localiza otra
figura con la experiencia jurídica y el temple del otrora consejero de la
Judicatura estatal, aun cuando existan voces que insistan en que en la cartera
se requiere de un político-político, para lidiar con los distintos factores de
poder y los grupos coyunturales. Lección política Reza una sentencia política
que no hay nada más embriagador que el poder, pero tampoco nada más peligroso. Esa es una gran verdad porque
el ejercicio del poder puede llevar a extralimitarse a quien lo alcanza y
obnubilar su capacidad de raciocinio, que es el instrumento por excelencia con
el que se mueven las piezas del ajedrez. De ahí la importancia de
abrevar en los estudiosos de los fenómenos políticos, que recomiendan actuar
con prudencia para aprender a dominar las emociones y no por el contrario, ser presa
fácil de la irreflexión al momento de tomar decisiones. Sin lugar a dudas, cada
situación es diferente y en función de ello la toma de conciencia resulta
fundamental en el desarrollo de un proyecto. Se lo comento porque en
Tamaulipas el futuro político implica nuevas y distintas empresas, que es
menester abordar con los enfoques y la dinámica que el momento y la
circunstancia demandan, si acaso el propósito es seguir caminando hacia
delante; dar continuidad a proyectos y fincar bases sólidas para construir obra
propia en el uso legal de la responsabilidad. Esto quiere decir que los
hombres del poder deben saber dónde hay que detenerse, qué cambios graduales
impulsar, con qué amigos o enemigos jugar y cuándo consolidar lo alcanzado. Comúnmente la euforia de
sentirse influyentes coloca a ciertos políticos en un estado de vulnerabilidad. Y los vuelve hostiles cuando
alguien pone en duda su fortaleza o comete la osadía de desafiarlos. Por tanto, en el ejercicio del
poder hay que confiar más en la sagacidad y estrategia de la gente, considerar
tanto a la suerte como a la circunstancias como elementos cambiantes, y
procurar rodearse de figuras talentosas. También resulta pertinente
reconocer que el poder tiene sus ritmos y pautas, y, a partir de esta base, colocar
a cada individuo en su justa y real dimensión, a efecto de estar en capacidad
de utilizarlos a favor de la misma causa. Quien en verdad ejerce el
poder no debe perder de vista que la esencia de la estrategia consiste en
controlar los pasos subsecuentes, ya que la euforia podría alterar su facultad
de interpretar y dirigir hacia buen puerto los acontecimientos que se avecinan. Lo más común entre los
subordinados es que el influyentismo se les trepe a la cabeza y actúen más
emocionalmente que con razón, al tiempo que muestra proclividad de quedarse en
lo establecido y, en el peor de los escenarios, vivir de la fama ajena. Este tipo de actitudes relajan
la capacidad de análisis objetivo y llevan al conformismo, al considerar en
forma errónea que todo se encuentra bajo control, cuando en cada transición las
formas, métodos y estilos de hacer política varían sustancialmente. De lo anterior se desprende
una lección, que no por sencilla carece de importancia. Los hombres y mujeres que
conocen y manejan con efectividad el poder, varían sus ritmos y pautas,
cambian, se adaptan a las circunstancias y responden, en lo inmediato, a las
contingencias. Es decir, jamás pierden la
dimensión del lugar que ocupan y menos se marean. El símil del manejo del poder,
bien podríamos encontrarlo en una de las primeras recomendaciones que hacen los
instructores de equitación a sus discípulos: “Antes de domar el caballo,
hay que domarse uno mismo”. Ausencia Voy a tomarme algunos días de
asueto –a partir del lunes próximo--, pero amenazo retornar con mis comentarios
en cualquier momento, merced a (1) tanta grilla que tiene lugar en la geografía
tamaulipeca; (2) la toma de posesión de los nuevos alcaldes y diputados
locales; (3) la modificación que habrá de sufrir la Ley Orgánica de la
Administración Pública del Estado de Tamaulipas, (4) la integración del
gabinete de Egidio Torre Cantú, (5) la actividad del Gobernador Eugenio
Hernández Flores y (6) los acontecimientos políticos, sociales y económicos que
surjan cotidianamente en el país. De cualquier forma, a Usted
amable lector le reitero mi apreciación y hago votos porque sigamos
encontrándonos en este mismo espacio en el 2011. ¡Salud! Em@il: jusam_gg@hotmail.comgolpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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