Hoy es Jueves 11 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Autoridad política

Por: Juan Sánchez-Mendoza 07/12/2010 | Actualizada a las 23:02h
La Nota se ha leído 1853 Veces

Hernández Flores la tiene acá en su tierra natal
Y cuál fue la clave para asegurar el desarrollo?
México entero mucho requiere nuevos talentos
Hoy, grilla en grande en el corazón tamaulipeco
México es un país de asimetrías en cuanto a su desarrollo económico, político, social y cultural.
 
A lo largo y ancho del territorio nacional coexisten la abundancia y la marginación. La riqueza y la pobreza.
 
En las regiones se observan auge y rezago; e incluso en las propias 32 entidades, en lo particular, se nota claramente este fenómeno.
 
Los estados del norte han sido superiores en prosperidad comparados con entidades del sur como Chiapas, Oaxaca o Guerrero; y acá la gente ha dejado constancia de su carácter emprendedor y ganas de sobresalir.
 
A dicha actitud contribuyen una serie de factores de índole estructural, pero también tiene que ver con aspectos culturales, educativos y, por supuesto, de actitud ante la vida y el progreso.
 
Es evidente que a las entidades fronterizas del norte les beneficia su vecindad con la Unión Americana --que por cierto mantiene la principal economía del orbe--, pues ello propicia que haya inversión de capital extranjero en diversas ramas de la producción --principalmente en la industria--, lo que permite la generación de innumerables fuentes de trabajo y, en consecuencia, que la gente tenga un modo honorable de ganarse la vida, aun cuando otros factores sociales incidan negativamente en el rubro de la seguridad pública.
 
Así los centros de comercio y prestación de servicios crecen en un ambiente de certidumbre; y el mercado interno se expande en beneficio de las familias que de esta forma encuentran alternativas de vida, que es el mejor parámetro para medir la salud colectiva de un conglomerado humano.
 
Resulta obvio que la relación con el exterior no es la vara mágica para que una economía crezca y se desarrolle.
 
La base primordial en el que debe descansar la fortaleza de una entidad o nación, son los factores de producción local.
 
Contribución gubernamental
 
Los poseedores del capital doméstico y una fuerza laboral suficiente y capacitada, que permita alcanzar grados de productividad que marquen la distinción en la elaboración de la cantidad y calidad de los bienes y servicios, significan la clave de cualquier proyecto productivo.
 
Los empresarios sólo disponen de sus recursos una vez que  analizan las ventajas competitivas y se convencen de que existen condiciones favorables a sus intereses; antes de ello no arriesgan en lo mínimo.
 
De ahí que la actividad gubernamental sea clave al facilitar las condiciones para que la clase empresarial desarrolle su actividad en escenarios favorables, tanto de disposición de mano de obra calificada como de insumos, leyes y procesos que simplifiquen el asentamiento de fuentes de generación de empleo y riqueza.
 
Entonces la clave del desarrollo es contar con un buen gobierno que tenga visión de largo alcance y sea capaz de armonizar los factores de la producción en torno a un objetivo común, que en el centro coloque al ser humano.
 
En este sentido, la política es el instrumento por excelencia que es menester privilegiar a fin de sumar fortalezas y encauzarlas en beneficio de la colectividad.
 
Por desgracia pocos son los gobernantes que entienden la dimensión de su encomienda y más que procurar traducir los planes, proyectos y acciones de la administración que encabezan en logros tangibles que impacten de manera efectiva a sus representados, gustan emitir rollos huecos, mensajes propagandísticos y cazar pleitos estériles con adversarios reales e inventados, las más de las ocasiones como elementos de distracción para encubrir los errores y la mediocridad que les distingue.
 
Dignificar la política
 
En el actual contexto, donde se agita la República Mexicana merced al enorme ruido que hacen los grupos de interés y la ineficiencia del titular del Poder Ejecutivo federal --quien no logra colocarse a la altura de las circunstancias, y, muy al contrario, exhibe su proclividad hacia la confrontación con todo aquel factor de poder que no comulgue con su ideología y visión de gobierno--, es cuando se afianza la necesidad de que la política sea dignificada.
 
No es posible que se continúe promoviendo un clima de confrontación desde los poderes de la Unión, principalmente desde la Presidencia de la República que encabeza Felipe Calderón Hinojosa, en virtud a que estamos llegando a límites peligrosos; y ya en algunos rincones de la patria empieza a enseñar su rostro la ingobernabilidad, cuya presencia perjudica a todo el sistema.
 
De ahí que resulte propicio distender el ambiente y dar paso a los buenos oficios de personajes que antepongan el interés del país por encima de camarillas y grupúsculos, que con su actitud dañan al tejido social de manera torpe e irresponsable.
 
Por ello hacen falta auténticos líderes o promotores de la paz y la reconciliación nacional.
 
Entiéndase bien: políticos de nuevo tipo que liguen la palabra con la acción y den resultados; a la par que generen un clima de confianza y sana convivencia en un marco de pluralidad.
 
Sólo así se podría avanzar en la consolidación de la democracia y lograr que tentaciones anarquistas y autoritarias sean desactivadas en bien de los millones de mexicanos que aún creemos en la posibilidad de un país más justo y equitativo, donde se acabe con los grandes rezagos sociales que, por desgracia, aún persisten.
 
Liderazgo vigente
 
Precisamente es aquí, en este escenario de incertidumbre nacional, donde cobran plena vigencia las palabras del gobernador Eugenio Hernández Flores, cuando habla sobre la necesidad de dignificar la política y cumplir con la deuda democrática que se tiene con la sociedad.
 
Él ha dicho que su generación cree que es la hora de que la democracia, que tantos esfuerzos y recursos ha costado, se traduzca en prosperidad para todos los mexicanos.
 
Y es que al mandatario tamaulipeco, de acuerdo a los resultados que dio en la entidad a lo largo de seis años, le asiste la suficiente autoridad política para ser escuchado con la atención que merece un personaje que predica con el ejemplo.
 
De esta manera y a pocos días de que ceda la estafeta gubernamental, le puedo asegurar que a Geño le aguarda un futuro promisorio.
 
Más cuando sé que el país requiere políticos de su talla que operen desde las altas esferas del poder, donde se marca el rumbo de la nación…
 
Hoy, el mensaje
 
En el mensaje que hoy ofrece a su pueblo, con motivo de su sexto y último informe gubernamental, Eugenio Hernández Flores seguramente dirá que cuando inició su administración la población tamaulipeca superaba apenas los 2 millones 700 mil habitantes, y que en la actualidad rebasa los 3 millones 500 mil.
 
Este crecimiento acelerado, por obvias razones, ha requerido que las instituciones se tornen más eficaces y eficientes.
 
La referencia es suficiente para contextualizar lo que este día habrá de exponer el mismo jefe del Ejecutivo estatal, sobre el desarrollo de Tamaulipas en lo económico, político y social.
 
Discreción de Sánchez Garza
 
La presencia de Alfonso Sánchez Garza en la ceremonia alusiva al sexto y último informe gubernamental, se prevé discreta, aun cuando en el (pasado) proceso electoral le tocó enfrentar a un monstruo político de la oposición, como lo es Ramón Antonio Sampayo Ortiz; y en ningún momento ha hecho alarde de su superioridad en las urnas.
 
Durante la justa ambos candidatos se mantuvieron prácticamente empatados, pero en la recta final Sánchez Garza ganó la carrera a Sampayo y dejó constancia de que cuando se trabaja sin grillas estériles ni distracciones, en una competencia de altura, el triunfo es más meritorio.
 
Comento lo anterior porque Alfonso, fiel a su costumbre, se maneja con discreción y no hace leña del árbol caído, como quisieran escucharlo hablar los detractores de Sampayo, quien, por cierto, sabe que en su tercera participación electoral en Matamoros le tocó perder ante un político de grandes vuelos.
 
Se hace camino al andar
 
*** Hoy, también la grilla estará en todo su apogeo. Y los ojos de la clase política nacional habrán de escudriñar los intercambios de miradas y gesticulaciones de Eugenio con Beatriz Paredes Rangel, Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones Rivera y Humberto Moreira Valdés, en busca de una señal futurista.
 
*** Lo cierto es la percepción que ya es del dominio público: que Geño es visto con buenos ojos por los otros actores aludidos.
 
Em@il:
jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326