Hoy es Jueves 11 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Comité de enlace

Por: Juan Sánchez-Mendoza 29/11/2010 | Actualizada a las 22:33h
La Nota se ha leído 2317 Veces


Esta semana podría empezar a operar formalmente
Sus integrantes, no necesariamente serían virreyes
La normatividad otorga 30 días para trámite sexenal
Hay ventajas de trabajar con los enemigos y amigos
En el transcurso de esta misma semana, si el gobernador electo Egidio Torre Cantú no dispone lo contrario, quedaría formalmente instalado su Comité de Enlace para agilizar el proceso de entrega-recepción con el régimen que está por concluir su período constitucional.
 
De esta forma algunos actores de tantos que se auto perfilan como parte de su gabinete tendrían tiempo suficiente para conocer las actividades próximas a realizar, y se evitarían retrasos en los asuntos de la administración pública.
 
Lo anterior viene al caso porque mucho se ha especulado en torno al tema, sin tener un real conocimiento de la normatividad; y eso, lector amigo, provoca confusión entre quienes ansían ocupar cargos de primero y segundo niveles en la burocracia estatal, los funcionarios salientes y entre miles de servidores públicos.
 
Más cuando los mismos aspirantes a las secretarías han deslizado sus nombres como supuestos nuevos virreyes --sin que necesariamente éstos formen parte del equipo compacto del mandatario electo--, en un claro afán de salir a la palestra y ser tomados en cuenta en la repartición sexenal de “huesos”, aun cuando el propio Egidio ha reiterado que los nombramientos se darán a conocer hasta el 31 de diciembre.
 
Quizá los acelerados todavía no han asimilado bien las palabras de Torre Cantú, con las que refiere claramente cómo se daría la transición gubernamental. En el aspecto administrativo, aclaro.
 
Y a ellos les recuerdo que los encargados del proceso entrega-recepción no necesariamente van a formar parte del gabinete, pues para la conformación de éste, también, Egidio ha sido muy cuidadoso.
 
Tan es así que a la pregunta de ¿cómo va a nombrar a su equipo de trabajo?, ha respondido:
 
“Con mucha responsabilidad. Lo que queremos es darle resultados a los tamaulipecos; y para ello necesitamos gente muy comprometida con el estado, gente honesta, transparente, gente de bien, personas capaces en cada una de las áreas que les sean asignadas, y, sobre todo, gente que tenga un gran compromiso con Tamaulipas y que lo quiera muchísimo para trabajar intensamente durante los próximos seis años”.
 
Comité de Enlace
 
El Comité de Enlace del Gobernador Electo tiene cerca de un mes, prácticamente, para estudiar la situación de cada área gubernamental; y en ese lapso trabajará de la mano con un equipo del régimen saliente que le dará pormenores del estado que guarda la actual administración.
 
Sobre el mismo tema, el mandatario electo ya adelantó que habrá una excelente coordinación entre ambos cuadros, con el objetivo de estar listos para que el uno de enero él y su equipo tomen las riendas de la administración pública estatal. Y no quita el dedo del renglón, ni anima a los acelerados.
 
Por tanto, para mejor entender el proceso de transición y no hacer caso a las elucubraciones mentales de los “calenturientos”, baste citar lo que dice la Ley para la Entrega-Recepción de los Recursos Asignados a los Poderes y Ayuntamientos del Estado de Tamaulipas, en su capítulo tercero:
 
Artículo IX) Tratándose del acto de entrega-recepción final de cualquiera de los poderes, de los ayuntamientos o de sus entidades, la o las personas legalmente autorizadas para tomar posesión, dentro de los 30 días previos al acto de entrega-recepción, podrán designar un Comité de Enlace, que tendrá por objeto establecer la coordinación necesaria con el o los servidores públicos que concluirán el desempeño de su función, y que sean designados expresamente para este efecto por el titular o representante del poder de que se trate o por el presidente municipal que corresponda, con el fin de conocer, de manera general, los recursos y responsabilidades que serán recibidos y facilitar la continuidad de las funciones públicas con motivo de la renovación de sus titulares.
 
Artículo X) La designación del Comité de Enlace corresponde a la persona que se encuentre legalmente autorizada para tomar posesión del cargo que corresponda, quien le comunicará por escrito al servidor público que concluirá su gestión. El Comité de Enlace estará integrado por un número máximo de siete miembros cuando se trate de la entrega-recepción municipal o de entidades estatales o municipales, y por un máximo de diez si se trata de la entrega-recepción de alguno de los Poderes del Estado.
 
Una vez hecha la designación del Comité de Enlace, las personas señaladas en el párrafo anterior de este precepto acordarán la forma en que se habrán de coordinar para el fin señalado en el artículo precedente.
 
Los integrantes del Comité de Enlace podrán conocer las oficinas, el mobiliario y equipo con el cual cuentan y su estado físico, los almacenes, los archivos, los sistemas de nóminas e inventario, el avance de la complementación de la información a que se refiere el artículo séptimo de esta ley y la identificación y localización de los bienes y documentos que serán materia de la entrega-recepción.
 
Artículo XI) Las actividades que desarrollen los integrantes del Comité de Enlace, serán únicamente con el objeto de conocer de manera general los recursos y las responsabilidades que habrán de recibirse, por lo que no podrán interferir en el desarrollo normal de las funciones oficiales, sustraer información, ni tomar posesión de bienes antes de la entrega-recepción formal. En todo caso en el desarrollo de sus actividades no podrán ocupar más de cuatro horas hábiles diarias.
 
El texto es harto elocuente, por lo que no vale la pena distraerse en los juegos malabares de quienes ya se sienten parte del nuevo gabinete.
 
Los que suspiran
 
Ahora bien, en cuanto a los hombres y mujeres que suspiran por incorporarse al equipo de primer nivel de Egidio Torre Cantú, ya se ha desatado una serie de especulaciones.
 
Los analistas políticos, teóricos de café, grillos despistados y hasta los “chamanes”, sugieren que por vía de mientras quienes a partir de hoy se pavoneen por las oficinas públicas --enviados como elementos de transición--, ya están más que “amarrados”, dado que así lo establece la tradición.
 
Sin embargo esto no es regla infalible, en tanto que los verdaderos nuevos apóstoles podrían estar perfilando manuales y programas de trabajo en relación a las carteras que les serían encomendadas --en la tranquilidad de sus oficinas, negocios o ranchos--, junto a un reducido grupo de colaboradores que no escatiman esfuerzos ni horarios, pues cada día, creen, están más cerca de disfrutar las delicias y encantos de la nómina burocrática.
 
Hasta la fecha, al menos para ocupar los principales puestos de la administración pública estatal, se han mencionado con insistencia diversos nombres; y aunque son simples presunciones, no por eso dejan de ser viables algunas ternas para los cargos de mayor relevancia.
 
Por otro lado se coincide en que el equipo ésta vez no saldrá de las afinidades personales, negociaciones políticas, compromisos morales y encargos de última hora; sino que lo conformarían profesionistas y técnicos altamente calificados.
 
En fin, sólo Egidio sabe cuándo, cómo y con quiénes formar su Comité de Enlace que, insisto, no por ello necesariamente estarían considerados como secretarios de su gabinete.
 
Amigos y enemigos
 
El libro intitulado “Las 48 leyes del poder” --de Robert Greene--, nos ilustra sobre diversos temas de política práctica; y uno de ellos, en especial, se recomienda a la nueva clase política. Leamos:
 
“Nunca confíe demasiado en sus amigos; aprenda a utilizar a sus enemigos.
 
“Desconfíe de los amigos; suelen ser los primeros en traicionarlo, ya que caen fácilmente presa de la envidia. También suelen convertirse en irrespetuosos y tiranos.
 
“En cambio, emplee a quien haya sido su enemigo, y le será más leal que un amigo, ya que deberá hacer mayores esfuerzos para demostrar su adhesión. Lo cierto es que usted debe temer más a sus amigos que a sus enemigos.
 
“Si no tiene enemigos, busque la forma de creárselos”.
 
Al respecto, Voltaire plasmó: “Señor, protégeme de mis amigos, que de mis enemigos me protejo yo mismo”.
 
Recomendación
 
A quienes pretenden subirse al nuevo “carro revolucionario”, dedico un pensamiento de Thomas Hubbard:
 
“Si usted trabaja para un hombre, por Dios, trabaje por él; hable bien de él y sea fiel a la institución que él representa.
 
“Si usted quiere murmurar, condenar o encontrar faltas constantes, entonces es mejor que renuncie a su puesto, y cuando esté fuera dé rienda suelta a la maldad de su corazón.
 
“Pero mientras sea parte de la institución, ¡no censure!, si lo hace la primera ráfaga de viento que pase se lo llevará, y probablemente usted nunca sabrá por qué”.
 
Em@il:
jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326