Por: Juan Sánchez-Mendoza22/11/2010 | Actualizada a las 22:52h
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Eugenio
participa hoy en reunión de la Conago Diría adiós
al organismo. No a sus homólogos Tersa
transición del poder, aquí en Tamaulipas Hay
inquietud entre busca chambas sexenales En su última participación como integrante de la Conferencia Nacional de
Gobernadores (Conago) –que hoy en Boca del Río (Veracruz) celebra su
cuadragésima sesión ordinaria--, Eugenio Hernández Flores dirá adiós a unos
cuantos de sus homólogos, pero no a la mayoría. Y no porque ésta es priísta. De tal suerte que cuando menos una veintena de mandatarios tenga
contemplado estar en Ciudad Victoria el ocho de diciembre próximo, para
acompañar a Eugenio durante el evento en que puntualmente éste habrá de referir
lo realizado por su administración en los seis años de ejercicio
constitucional. Por tanto, la intervención que este día tenga Hernández Flores en la
Conago, su mensaje político y despedida formal ante quienes (como él) todavía
son parte del organismo, despierta mucho interés, ya que en la sesión aludida
también habrán de participar Humberto Moreira Valdés (gobernador de Coahuila),
quien está dispuesto a separarse del cargo en enero del 2011 para buscar la
presidencia nacional del PRI, y Enrique Peña Nieto (mandatario del Estado de
México), al que la cargada priísta considera su mejor “gallo” para
retornar a la residencia oficial de Los Pinos. Lo cierto es que Eugenio atiende estrictamente cada paso que da en su
larga despedida. Congruencia relevista El relevo gubernamental ya está en todo su apogeo. Más si consideramos el hecho de que entre los mandatarios saliente y
entrante existe pleno entendimiento. Pero igual hay que destacar que ambos están decididos a dar cabal cumplimiento
a lo establecido por la ley, en cuanto se refiere al proceso formal de
entrega-recepción. Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre Cantú, sin embargo, cuidan hasta
el mínimo detalle para que no haya imprevistos durante el cambio de estafeta en
la administración pública estatal, que, por cierto, habrá de formalizarse el
uno de enero del 2011, según lo acordado por la LX Legislatura del Congreso
local. Y desde ahora se augura que habrá continuidad en muchos de los proyectos
que impulsó la actual administración, en virtud de que se inscriben en una
visión de largo alcance y han mostrado efectividad en beneficio de los
tamaulipecos. Obvio es que Egidio habrá de imprimir su sello personal en la ejecución
de programas y enfatizar en aquellas áreas que resulte necesario fortalecer
–sobre todo en las corporaciones encargadas de la seguridad pública y en las
dependencia de procurar empleo y procurar y hacer justicia--, pero igual
resulta conveniente comentar que Eugenio no le hereda problemas, salvo en materia
de seguridad pública, aunque el asunto no es inherente a la administración
estatal, sino a la batalla que libra la Federación en contra de la delincuencia
organizada. Capacidad probada Hay coincidencia en que el futuro se vislumbra promisorio, toda vez que
el próximo gobernante ha demostrado probada capacidad en el manejo de los
asuntos públicos y con antelación ha establecido la ruta por la cual habrá de
transitar a lo largo de seis años. El grueso de sus propuestas y compromisos obra en manos de miles de
ciudadanos cuerudos, quienes durante la pasada elección avalaron con su voto
las ideas y documentos presentados por Egidio. De esta forma no hay lugar para pensar en que el nuevo gobierno vaya a
enfrentar el menor sobresalto a la hora de tomar las riendas del poder y
empiece a operar en la vasta geografía estatal. Hay, también, un profundo conocimiento de los aspectos políticos locales
y regionales y, a la par, de la problemática que hay que abordar de manera
sistemática. La improvisación es una actitud que no existe en el esquema de
referencia mental y práctico de Torre Cantú, como ya lo ha demostrado en otros
momentos de su vida como profesionista y a manera de alcalde. En ese sentido, existe la plena certeza de que Tamaulipas llegará al
2011 antecedido de una etapa de logros y realizaciones que le permitirán
continuar destacando en el contexto nacional, teniendo como base el trabajo
eficiente y eficaz de un gobierno dinámico y moderno, integrado por un equipo
de servidores públicos profesionales. Todos comprometidos con la entidad y alineados al proyecto de Egidio. El (hoy) mandatario electo, estoy plenamente convencido, sabrá ejercer
un liderazgo democrático en el que el común denominador sea cumplir con las
expectativas generadas entre los diversos segmentos sociales. Y es que la congruencia es uno de los valores que lo distinguen --aparte
de generar confianza--, tanto en su vida personal como en el ámbito público. Algo que muchos políticos han olvidado y que en el pecado llevan la
penitencia, al caer de la gracia ciudadana y ganarse el repudio generalizado de
la población. Sólo es cuestión de fijar la vista en los acontecimientos que ocurren en
el ámbito nacional para comprobar cómo muchos personajes que mueven los hilos
del poder se han convertido en verdaderas piltrafas humanas, al perder toda la
credibilidad dada su enfermiza manía de pretender jugar con la inteligencia de
millones de compatriotas. Aquí la lectura arroja que entonces no estaban preparados para asumir un
cargo como el siguen ostentando. Y conste que hablamos de varios secretarios de Estado, legisladores y
hasta del propio presidente de la República. En el caso de Egidio, bien sabemos que su desarrollo político es
excepcional, por lo que la gobernabilidad del estado está garantizada, ya que
su equipo habrán de componerlo profesionales en cada materia y no los
improvisados, amigos, compadres ni parentela. Y sobre todo porque Torre Cantú sigue mostrándose como un hombre
sensato, ecuánime, inteligente; y como un ser que repudia la simulación, pero
que privilegia el pragmatismo en aras de dar lo mejor de sí mismo a su querida
tierra: Tamaulipas. La diferencia entre ser y estar De mucha serenidad y paciencia tendrán que armarse los aspirantes a
formar parte del equipo del Gobernador Electo, Egidio Torre Cantú, si quieren
llegar a la recta final y tener la posibilidad de que sean llamados a
colaborar. A estas alturas un titubeo o desliz puede ser la diferencia entre estar
y no, entre los ya “palomeados”. Lo más recomendable, por tanto, es que consideren los días por venir
como auténticos espacios para la reflexión y momentos de guardar. Es decir, tendrían que olvidarse de su protagonismo y si no fuera mucho
pedir, cerrar la gran boca, que siempre tienen presta a efecto de orientar la
patria grande y chica. Hoy como nunca deben esconder la cabeza y estratégicamente medir cada
evento al que decidan asistir, incluidas las carnes asadas. Y es que al calor de los tequilas pueden aflojar prenda, aún cuando no
hay nada para nadie, exceptuando, como bien lo sabe el propio Gobernador
Electo, sólo él y su esposa. Entonces, lo más sensato es cuidar las formas y no hacer tanta alharaca;
menos generar expectativas entre seguidores, mozos y caprichos, ya que la
decepción puede ser contundente y traumática. Una lección de prudencia es la vertida por el creador del “nuevo
Tamaulipas” y vendedor de sueños milenarios, el ex gobernador Manuel Cavazos
Lerma, quien a pregunta expresa de un reportero, antes de alcanzar la gubernatura,
aseguraba que los proyectos políticos se acarician en privado, lo que sin
fobias, traumas, dogmatismos ni cerrazón arroja una enseñanza. Por tanto, en el caso que nos ocupa, no está de más atender la
recomendación del “Chaparrito bailarín”, como lo bautizó Isabel Arvide, durante
una estancia en tierra cueruda, ante la clase política local. De modo que es pertinente aprender en cabeza ajena y guardar la
compostura. Aquellos sujetos que sientan que la virgen les habló y son por tanto los
elegidos, deben tomar con mesura las cosas, porque las decepciones en épocas
decembrinas calan hondo y pueden llevar a cometer tonterías. Entonces, no se me calienten planchas… E-m@il jusam@infosel.net.mx golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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