Hoy es Jueves 11 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Golpe a golpe

De diputados a diputados

En los últimos días la crítica hacia el Poder Legislativo de Tamaulipas ha sido una constante. Sobre todo en lo relacionado con...

Por: Juan Sánchez-Mendoza 03/11/2010 | Actualizada a las 23:29h
La Nota se ha leído 2147 Veces


Sus críticos, a todos miden con el mismo rasero
No es lo mismo ser uninominal que plurinominal
Alcalde compra residencia en Austin pa’ su retiro
El tesorero de Reynosa ‘oculta’ la deuda pública
 
En los últimos días la crítica hacia el Poder Legislativo de Tamaulipas ha sido una constante. Sobre todo en lo relacionado con el salario (integral) que perciben los 32 diputados locales, cuyo monto acaricia los 70 mil pesos mensuales.
 
Quienes promueven esa descalificación, sin embargo, mal se ven aplicando el mismo rasero a quienes lograron una curul a través del voto popular y a los que arribaron a la sesenta legislatura bajo el principio de la representación proporcional.
 
Los primeros --o sea los diputados uninominales que recorrieron en campaña sus distritos, municipios, rancherías y congregaciones; ejidos y colonias agrícolas--, simplonamente son comparados con sus homólogos plurinominales, pues por disposición legal unos y otros cuentan con los mismos derechos.
 
Y de eso se valen, precisamente, los fustigadores para generalizar sus conceptos, a falta de talento para abordar analíticamente el tema de las dietas legislativas.
 
¡Bah! y más ¡bah!, ya que entre los diputados de mayoría relativa y los de representación proporcional hay un mar de diferencia, puesto que los uninominales invirtieron no sólo dinero, sino también su tiempo y sudaron la gota gorda para convencer a lo sufragantes a que por ellos votaran, mientras los plurinominales prácticamente se sacaron la lotería sin comprar boleto.
 
¿O miento?
 
¿Acaso los diputados de representación proporcional pudieran aducir que su presencia en el Congreso (estatal) es necesaria, cuando probado y comprobado está que nada han hecho en beneficio del pueblo?
 
Y enseguida ofrezco sus identidades.
 
Por parte del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Diana Chavira Martínez y Cuitláhuac Ortega Maldonado.
 
En cuanto al Partido Acción Nacional (PAN): Norma Cordero, Raúl de la Garza Gallegos, Rebeca Enríquez Aregullín, Gelasio Márquez Segura, Leonor Sarre Navarro, Guadalupe Soto Reyes, Vicente Verástegui y Jorge Díaz Casillas.
 
Del Partido del Trabajo (PT) ahí está María de la Luz Martínez Covarrubias; y por lo que toca al Partido Revolucionario Institucional (PRI) los plurinominales son Ricardo Gamundi Rosas y Martha Guevara de la Rosa.
 
Como Usted bien lo aprecia, en esta danza legislativa hay actores de diferentes calibres.
 
De ahí que hoy haya decidió dejar establecido que no todos los diputados son lo mismo.
 
Más sustento
 
Hay quienes reprochan (sólo por darse a notar) los ingresos de los diputados locales –más que su incumplimiento al compromiso social que por ley están obligados a acatar puntualmente--, pero desconocen (o quizá deliberadamente pasan por alto) que de su salario los legisladores de mayoría relativa tienen que cubrir la renta de un local que sirve como oficina de gestoría, servicios de teléfono, agua y luz; sueldos, equipo de cómputo, gasolina, medicinas y apoyos para la gente de su respectivo distrito.
 
Además, a los legisladores locales no se les apoya con vehículos ni cuentan con financiamiento para adquirir automotores ni gastos para su arreglo personal u otros rubros, como ocurre en muchas entidades del país.
 
Es decir, los uninominales hacen uso de sus percepciones para sus actividades cotidianas.
 
La diferencia
 
En la LX Legislatura que está por concluir, suman 13 los diputados plurinominales y 19 los de mayoría relativa.
 
Pero son los de representación proporcional, precisamente, quienes se embolsan íntegramente el dinero que se les paga en el Congreso, pues no cubren gastos de representación, no hacen gestoría ni rentan oficinas, ya que suelen despachar en las oficinas de la misma sede.
 
Es más, sólo se la pasan haciendo ruido en el recinto; rompen con el orden establecido –ahí está el caso de Diana Chavira--, presentan como iniciativas proyectos que las más de las veces se van a asuntos generales e incurren en actos de soberbia y franca confrontación.
 
¿Acaso por ignorar que para funcionar efectivamente como diputado se requiere trabajo de investigación, conocimiento de las leyes, gestoría, cabildeo, diálogo, sensatez, buen manejo del lenguaje, presencia, oficio político y además presentar iniciativas que realmente beneficien a la comunidad?
 
 Lamentablemente los diputados plurinominales –y en estricto apego a la verdad, sólo los de oposición, aunque el saco bien podría ponérselo la priísta que está a punto de causar baja como dirigente sindical de los burócratas federales aquí en la entidad--, sólo buscan los reflectores bajo el argumento de así privilegiar la democracia, pero en el fondo con la perversa finalidad de llamar la atención.
 
Por tanto, los legisladores antagónicos al tricolor deben entender que no es el número de iniciativas lo que define la productividad legislativa, pues todos los proyectos son sometidos a un procedimiento y analizados por una comisión plural de diputados.
 
Entonces, si el pleno las desecha, no proceden; es decir, no son susceptibles de ser aplicadas, pero esto también se niegan a entenderlo.
 
Al respecto es pertinente aclarar que las iniciativas resultan improcedentes cuando se pretende modificar la Constitución Política del Estado en contravención a lo establecido en la Constitución General de la República; y crear una ley o modificar un ordenamiento legal que requiere de un gasto económico no contemplado en el Presupuesto de Egresos del Estado.
 
Además, cuando se pretende dotar de facultades a autoridades locales y las mismas son exclusivas de las instancias federales o buscan  abrogar irresponsablemente impuestos estatales, sin proponer medidas alternas de recaudación, mediante las cuales el Estado continúe brindando los servicios necesarios para el desarrollo de Tamaulipas.
 
Pero esto no lo dicen los críticos del Congreso.
 
Se hace camino al andar
 
*** Ahora que está de moda que los alcaldes tamaulipecos pasen varios días de la semana en la Unión Americana, desatendiendo su obligación constitucional, vale la pena comentarle que hay uno de ellos que ya dispuso irse a vivir allende el río Bravo en cuanto concluya su gestión.
 
*** De buena fuente sé que ya hasta compró residencia en uno de los suburbios más exclusivos de Austin (Texas), la amuebló y aquí en su tierra natal contrata servidumbre, pues tan miserable como es se niega a pagar sueldos en dólares y en acato a la legalidad estadounidense.
 
*** Raúl Jiménez Cárdenas, quien todavía despacha como secretario de Finanzas y Tesorería en el ayuntamiento de Reynosa, nada quiere saber de la millonaria deuda que la administración de Óscar Luebbert Gutiérrez legará a su sucesor.
 
*** Y lo peor del caso es que ahora quiere dar “línea” a los reporteros que al respecto lo han cuestionado, al decirles que mejor hablen y le pregunten acerca de lo que la alcaldía ha invertido en obras y servicios.
 
*** ¡Bah!, como si no supiéramos que las obras se han realizado gracias al apoyo gubernamental y que en materia de servicios públicos nada hay qué presumir.
 
*** Lo mejor, por tanto, sería que Raúl cerrara el pico, no vaya a ser que por ahí vayan a aparecer pruebas de su mal manejo del erario.
 
Em@il:
jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326