La frase que la señora María del Pilar González García pronunciara ante las futuras presidentas del Sistema (municipal) para el...
Por: Juan Sánchez-Mendoza28/10/2010 | Actualizada a las 23:08h
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Esposa de Egidio mucho
entiende sabiduría popular Sin rebuscar palabras externa
lo que haría en el DIF Silva Santos se somete a la
calificación de su pueblo Ante sus gobernados habla de
adversidades y logros La
frase que la señora María del Pilar González García pronunciara ante las
futuras presidentas del Sistema (municipal) para el Desarrollo Integral de la
Familia –“corazón con corazón”--, en lo que adecuadamente podría interpretarse
como su aparición oficial para jugársela con su esposo (Egidio Torre Cantú) en
la travesía que viene – la gubernatura estatal--, alienta el interés de
interpretar esa (su) alocución. He buscado (y
rebuscado) entre los textos literarios a mi alcance; he consultado libros de
poetas que en el corazón hayan inspirado su mejor oda, pero ninguno arroja la
ponderación literal de “corazón con corazón”, salvo una letra musical (sin
autoría), que acá en el noreste mucho canta el pueblo. Se intitula
“Eslabón por eslabón”. Usted
seguramente la conoce y quizá en alguna ocasión hasta la ha tarareado o
vocalizado, canturreado o coreado, por ser esa melodía parte de nuestra
cultura. Y, por cierto,
¿qué es la cultura? Simple y llanamente
el conjunto de todas las formas, los modelos o los patrones, explícitos o
implícitos, a través de los cuales una sociedad regula el comportamiento de las
personas que la conforman. Como tal incluye
costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser,
vestimenta, religión, rituales, modelos de comportamiento y sistemas de
creencias, según lo establecen estudios sociológicos. Desde otro punto
de vista (acorde a lo rescatado en la Wikipedia), se puede decir que la cultura
es toda la información y habilidades que posee el ser humano. Y la misma
fuente establece que el concepto de cultura es fundamental para las disciplinas
que se encargan del estudio de la sociedad. En especial para
la antropología y la sociología. Cantares del pueblo Hago referencia
al tema porque la señora María del Pilar González García (de Torre Cantú)
rescata hoy una frase que el noreste de México es (casi) un himno popular
–“Corazón con corazón”--, consignada en una canción sin autoría (repito), pero
largamente acariciada y hartamente conocida en Coahuila, Nuevo León y
Tamaulipas, tanto como en toda la República Mexicana. Dice esa melodía
que a todos quienes poblamos esta tierra tanto nos gusta: Tú naciste para mí yo nací para ti como eslabón de cadena para unirnos entre sí. Qué cadena tan hermosa nos mandó Dios por amor unidos como cadena eslabón por eslabón. Con qué placer te comparto éste pobre corazón unidos toda la vida corazón con corazón. Hablemos claro La profundidad del mensaje hay que tomarlo mucho en
cuenta. Y de eso nada hablan los glúteos expeditos que al
ingeniero quieren marear con supuestos acerca de su divulgación política, ya
que en el oportunismo fincan sus anhelos de retornar a los pináculos del poder
(otra vez), pero incapaces son de presentarle proyectos viables que a los más
jodidos del Estado les haga justicias la revolución social. En una estrofa de la melodía anterior, así se
canta: “Tú naciste ara mí, yo nací para ti, como eslabón
de cadena, para unirnos entre sí.”. Hermosa frase. Sólo hay que concretarla en los hechos. Calificación en puerta Matamoros es el
segundo municipio más poblado de Tamaulipas –según la medición que en el año
2005 fue levantada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi)--, pero esa localidad llamada también “La gran puerta de
México”, en el último trienio ha sido la más golpeada por fenómenos
meteorológicos, una epidemia, crisis financiera y recortes presupuestales,
además de la inseguridad pública generada por el combate a la delincuencia que
el Gobierno Federal libra en todo el país. Sin embargo sus
aproximadamente 425 mil habitantes no se rajan y le apuestan al trabajo
conjunto, por considerar que esto significa la única fuente legítima para hacer
realidad todo sueño de progreso. Tampoco se
arredra Erick Silva Santos –su alcalde, que ha resistido la adversidad
como no lo hiciera ninguno de sus antecesores--, y por eso insisto en que sólo
la comunión gobierno-pueblo podría sortear cualquier crisis por más severa que
se presentara. Se lo comento
sin mayor afán que dejar establecido que los tiempos difíciles igual son
tiempos de oportunidad y para la reflexión, ya que está probado y comprobado
que los buenos gobiernos se construyen en base a pueblos organizados,
responsables y con alto sentido de credibilidad hacia su autoridad inmediata –o
sea, el ayuntamiento--, so pena de caer (el pueblo) en el conformismo y (los
ediles) en la omisión, indolencia o, en el peor de los escenarios, la ingobernabilidad. De ahí que
atrape mi atención el hecho de que en Matamoros sí se trabaje en armonía y
tanto sus pobladores como la autoridad municipal se mantengan unidos, como una
sola familia, para enfrentar las más grandes dificultades, como se ha hecho en
los últimos tres años en que Erick claramente interpreta a su pueblo y su
pueblo con él se la juega. Juicio popular Al presidente
municipal de Matamoros le restan exactamente (con hoy) 64 días para entregarle
la estafeta a su sucesor (Alfonso Sánchez Garza), pero ha decidido someterse al
veredicto popular, por lo que en la víspera ofreció un informe de su quehacer
político-administrativo, de cara a sus gobernados que, según me informa el
corresponsal de Golpe a golpe, fueron más de diez mil los que se
juntaron en la Plaza Hidalgo pa’ escucharlo. Erick habló
principalmente de las acciones emprendidas en materia de política social –es
decir, de lo que su administración ha hecho en cuanto al rubro de asistencia--,
pues por norma ha establecido que su gestión privilegia el aspecto humano; que
es sensible ante la necesidad del pueblo y que durante su régimen se han
atendido las necesidades y problemas, anteponiendo el diálogo y la concertación. Al respecto, no
me queda más que reconocer que Silva Santos ha cumplido a cabalidad su oferta
política, pues por algo se le considera el alcalde más sobresaliente del
trienio que está por concluir. Y de ello deja
constancia para antes de rendir su tercero y último informe de labores
someterse al juicio popular. Él dice con todo
conocimiento de causa que cinco huracanes duro le han pegado a Matamoros
–Dolly, Ike, Alex, Hermine y Karl--, afectando el patrimonio de los
matamorenses al provocar inundaciones en casi 140 colonias y ocasionaron
severos daños materiales en la carpeta asfáltica, luminarias, escuelas,
semáforos y revestimientos de acceso a ejidos. Esos daños
ascienden a más de 600 millones de pesos. Pero hay que sumarle los destrozos
ocasionados por el desbordamiento del Río Bravo que inundó ejidos y acabó con
sembradíos, ganados y hasta con casas-habitación. También se
refiere a la crisis económica que padecemos, pues eso se tradujo (en Matamoros como
en todo Tamaulipas) en desempleo, en aumento a los precios de la canasta básica
e incrementos en todo tipo de accesorios y servicios, pero lo peor es que esa
crisis igual le pegó duro a la prestación de servicios, ya que los recortes al
presupuesto de los estados y municipios, impuestos por la Federación, negaron a
Matamoros la recepción de 70 millones de pesos (a los que por ley tenía
derecho), que estaban destinados a obras y servicios. Habló también de
la epidemia de la influenza, pues ésta provocó un paro generalizado en las
áreas comerciales, turísticas y de servicios; de la marea roja estacionaria,
que afectó la economía municipal y la salud de cientos de familias de
pescadores que habitan la Playa Bagdad y el Puerto del Mezquital. Alcalde agradecido Durante el
trance adverso, Erick no ha quedado solo. Y tan bien lo sabe y acepta, que hizo
un reconocimiento público al gobernador Eugenio Hernández Flores, su amigo,
porque personalmente sorteó con los matamorenses toda contingencia en los
últimos tres años y se la jugó aún a costa de su integridad física. Los hechos A (casi) dos
meses de concluir su administración –para Erick a mil días de haber asumido el
cargo--, hizo un recuento de lo realizado por el ayuntamiento a su cargo: la
edificación de 250 aulas escolares; cerca de 30 mil becas a estudiantes de
excelencia; la construcción de 50 techumbres y el establecimiento de 20
subestaciones eléctricas y 100 accesos a escuelas. También hizo
referencia a las obras de agua potable, drenaje sanitario, electrificación y el
revestimiento de caminos rurales; la pavimentación de calles en 250 colonias;
la rehabilitación de brechas en el campo, el programa de apoyo para el consumo
de tortillas y el apoyo para acrecentar la infraestructura de espacios deportivos. Habló también de
la repartición de despensas a quienes menos tienen y del apoyo de láminas
galvanizadas para reparar viviendas de la gente más humilde; de los programa de
desayunos escolares, lentes; de lo que se ha hecho por los adultos de la
tercera edad y de la rehabilitación integral que contempla servicios para todo
tipo de discapacidad. En fin, el
discurso de Silva Santos fue harto elocuente para mostrar lo que ha hecho en
beneficio de su tierra y por su gente. Y eso hay que
reconocerlo. Sobre todo
cuando en el resto de los municipios y aquí en nuestra propia casa la población
se siente como hijos malqueridos. Em@il: jusam_gg@hotmail.comgolpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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