La deserción de Francisco Javier García Cabeza de Vaca como diputado de la LX Legislatura del Congreso local, para ser jerarca delegacional de la Comisión...
Por: Juan Sánchez-Mendoza30/09/2010 | Actualizada a las 08:31h
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+ Ya sin fuero, Francisco Javier podría ser enjuiciado + Gamundi Rosas con él se ha peleado durante años + Hubo intensa actividad allá en el Congreso estatal + Calderón ya le cobra la factura a su antecesor, Fox La deserción de Francisco
Javier García Cabeza de Vaca como diputado de la LX Legislatura del Congreso
local, para ser jerarca delegacional de la Comisión para la Regularización de
la Tenencia de la Tierra (Corett), a sus propios camaradas de la fracción
albiceleste les da chingos de gusto porque así se despojan de una carga. Igual debe estar feliz el
dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN), Francisco Javier Garza de
Coss, pues su tocayo jamás le permitió maniobrar como el hubo querido hacia el
interior del partido y por eso él mismo animó su destitución como coordinador
legislativo. Por el lado del Partido
Revolucionario Institucional (PRI), el diputado más alegre debe ser Ricardo “El
Negro” Gamundi Rosas, ya que durante más de un lustro midió fuerzas con
Francisco Javier García Cabeza de Vaca –incluso hizo subir al cuadrilátero al
propio gobernador Eugenio Hernández Flores sin tener asunto en el problema--,
sin ocasionarle menoscabo alguno. Por tanto, hay que situar las
cosas en su justa dimensión y admitir que el hoy ex diputado no sólo se burló
de la autoridad gubernamental, sino también del Poder Legislativo al registrar
el mayor número de faltas (46) en toda la historia del Congreso. En lo sucesivo y ya sin el
fuero legislativo, Francisco Javier García Cabeza de Vaca sería candidato al
cadalso –y motivos hay de sobra pa’ enjuiciarlo--, pero quizá él finque su
salvaguardia en el precepto jurídico que advierte que ningún individuo podrá
ser juzgado dos veces por un mismo motivo. En fin, hay que esperar el
desenlace del cobro de facturas. Actividad legislativa Hubo ayer gran actividad en el
Congreso –inusual, dicen quienes lo informan a este periodista--, pues aparte
de sancionar unánimemente la licencia del ex alcalde de Reynosa, se designó
como presidente de la mesa directiva para el mes de octubre a Jesús Eugenio
Zermeño González. Además se presentaron las
siguientes iniciativas: a) Por parte de Diana
Elizabeth Chavira Martínez (PRD), un punto de acuerdo para que al cierre de
actual la administración estatal no se autoricen bonos de fin de años a los
servidores públicos (desechada); y b) Leonor Sarre Navarro
propuso adicionar el artículo 259 bis y el artículo 260 del Código Civil para
el estado de Tamaulipas, cuyo documento fue turnado a la Comisión de Estudios
Legislativos; y c) Dos del ayuntamiento de
Matamoros, proponiendo la donación de predios con fines de impulso a la
educación, que fueron turnadas a la Comisión de Patrimonio Estatal y Municipal para su estudio y
análisis, y que seguramente habrán de aprobarse satisfactoriamente por el
altruismo que ambas representan; En el apartado de
correspondencia, se recibió una iniciativa de parte del jefe del Poder
Ejecutivo estatal, para designar a José Guadalupe Herrera Bustamante como
magistrado del Supremo Tribunal de Justicia en sustitución de Mario Martínez
Velázquez, que fue turnada a la Comisión de Gobernación para su estudio y
análisis. Por descontado se da la
asunción de “Pepe Lupe”, quien según se dice aún tiene cuentas pendientes con
la justicia federal. En fin… Los dictámenes de ayer se
dieron: 1) Para reformar el artículo
78 de la Ley para el Desarrollo Urbano del Estado de Tamaulipas, con el
propósito de garantizar una mejor planeación urbana, seguridad ciudadana y
certidumbre en la forma de su funcionamiento y operación de las gasolineras en
todo el estado, lo que quiere decir que la expedición de licencias para abrir
nuevas estaciones de servicio habrá de ser más drástico; 2) Para eximir del pago de las
placas de circulación vehicular a los discapacitados; y 3) Para designar nuevo regidor
de Victoria, ya que el propietario XIX Mauricio Guerra Martínez pidió licencia
por tiempo indefinido, quedando en su lugar Mirna Sámago Quiroga, quien también
solicitó licencia, por lo cual aún está en veremos quién habrá de ocuparse del
cargo en los tres últimos meses de la administración municipal. Esto sin abordar cuanta
pregunta tuvo que responder el presidente de la Junta de Coordinación Política,
Felipe Garza Narváez, en torno al asunto de las cuentas públicas que en lo
sucesivo toca resolver a la Auditoría Superior del estado y dictaminar a la
Comisión Legislativa encargada del rubro. Cobro de facturas Manuel de Jesús Espino
Barrientos ya fue notificado formalmente sobre el proceso de expulsión abierto
en su contra hacia el interior del Partido Acción Nacional (PAN). Y el hecho no le sorprende
–según su propio comentario ofrecido a través de la red social twitter--, como
tampoco impresiona a los analistas políticos, pues su baja como militante del
membrete albiceleste se previó desde el 18 de agosto próximo pasado, cuando él
mismo imputó (en su página electrónica) a José César Nava Vázquez de ser el
verdugo para ejecutar la aviesa intención presidencial. De cualquier forma ha
transcurrido mucho tiempo para concretar la baja y así se lo comente hace días,
en este mismo espacio, pues Espino Barrientos (dentro del PAN) le significa un
embarazoso problema político al señor de Los Pinos. Eso me hace suponer, entonces,
que el proceso de expulsión ahora sí va en serio. Sobre todo ante los embates
que a últimas fechas vertió Vicente Fox Quesada en detrimento de la
administración de Felipe Calderón Hinojosa y por la necedad de Manuel de Jesús
para contender (desde ahora) por la candidatura presidencial. Sin embargo con la expulsión
no acabarían los problemas pa’ Felipe en cuanto al asunto político
interpartidista y su interés de romper de una vez por todas con su antecesor,
pues fuera del PAN Espino Barrientos es más peligroso. Ya ve Usted que el movimiento
ciudadano que encabeza bajo el slogan “Volver a empezar” le ha rendido
fructíferos dividendos, hasta el grado de que se le considera mártir de una
feroz persecución sexenal y eso le permite acrecentar su popularidad que,
seguro estoy, ya una vez expulsado habrá de multiplicar porque el pueblo de
México acostumbra siempre a jugársela con las víctimas. Sean reales o
ficticias, como sería el caso de este personaje. Algunos antecedentes En mi colaboración del 20 de
agosto que nos antecede le comenté que: Manuel de Jesús Espino
Barrientos sabe que sus días como militante albiceleste están contados. Y tan sabe de su expulsión que
divulga severas críticas en contra el grupo instaurador de “la mordaza azul”
–así le llama al nuevo método disciplinario albiceleste--, que acatando una
instrucción presidencial ya inició los trámites para legitimar su baja. Ésta se dará en los próximos
días allá en Hermosillo, (Sonora) –la tierra adoptiva del ex dirigente nacional
panista, nacido en Durango--, pues ahí empezó a crecer políticamente y para sus
verdugos significa el mejor lugar para enterrar también su carrera
interpartidista. Sobre todo en los momentos
actuales, cuando Espino Barrientos se ha puesto otra vez al tú por tú con el
señor de Los Pinos, igual que dos de sus tres promotores y protectores en
materia política: uno es el senador Santiago Creel Miranda (también reclamante
de la candidatura que habrá de resolverse en el ocaso del 2011), y el otro es
Vicente Fox Quesada, quien aprovecha cuanto espacio mediático tiene a su
alcance para entrometerse en asuntos del Poder Ejecutivo Federal que ya no son
de su incumbencia. Lo cierto es que Manuel de
Jesús será echado de Acción Nacional. Por eso su queja pública,
donde acusa: “La libertad de expresión se encuentra amenazada en
diversos ámbitos de la vida nacional. Periodistas, empresarios, gobernadores,
alcaldes, legisladores, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos de todas
las tendencias han sido víctimas de embates desde el poder cuando emiten
opiniones diferentes. Esa ofensiva de intolerancia ha llegado a mi hogar
político, Acción Nacional. “El día de ayer (miércoles 18) la
cúpula de mi partido validó una decisión tomada en Los Pinos e intentará
expulsarme del partido. Se turnó a mi estado adoptivo, Sonora, el proceso a
través del cual se buscará despojarme de una militancia de 33 años al servicio
de México desde las filas del PAN. “En reiteradas ocasiones he dicho que
seguiré siendo panista independientemente de que mi nombre esté inscrito o no
en el padrón de militantes. El panismo se lleva en el corazón, no en una
credencial; se demuestra con congruencia en los hechos, no en el discurso;
también se valida con los actos cotidianos, no se recibe como una herencia
monárquica. “Sin embargo, defenderé mi militancia
no por sí misma, ni por mi persona. Defenderé mi condición de panista porque no
puedo permitir que se expulse de Acción a un militante tan sólo por expresar
opiniones, llamar al debate y hacer críticas. Los panistas estaríamos negando
la propia historia si restringiéramos la libertad de expresión en nuestra casa.
No debo permitir que el poder imponga la mordaza azul, pues con ello abriríamos
la puerta para que en otras instituciones de la sociedad mexicana comenzara a
hacerse lo mismo. “Si se niega a un ex presidente
nacional el derecho a hablar con libertad, ningún militante podrá estar seguro
al expresar una crítica. Sobre la discusión, el debate y el libre intercambio
de ideas, pesará la amenaza de expulsión a cualquiera, como una espada de
Damocles. “No defender mis derechos sería tanto
como validar las purgas internas, la cacería de brujas y la imposición del
pensamiento único. Además, mandaría el mensaje de que es aceptable que un
panista sea expulsado por mostrar su desacuerdo. “Condeno la campaña de desinformación
que en las anteriores semanas intentó posicionar la idea de que yo sería
expulsado ayer. Como se demostró, era imposible expulsarme este martes. Sin
embargo, se incentivó ese rumor para golpearme políticamente, manipular a la
opinión pública y los sentimientos de los militantes. “Hay que recordar que coartar la
libertad de expresión no sólo consiste en imponer silencio. Por el contrario, la forma más perversa
de limitarla es acallar la verdad con el estruendo de la desinformación. Hago
un llamado a nuestra dirigencia para que cese en el uso de estas aviesas
tácticas de propaganda negra. “Por todo lo anterior, anuncio que haré
valer mis derechos y me defenderé con base en los Estatutos de Acción Nacional
y en las leyes de nuestra República. Espero salir airoso de esta batalla, para
dejar asentado que Acción Nacional sigue siendo un espacio de diálogo y
libertades. Espero, también, que los panistas brindemos a México entero un vivo
testimonio de nuestro apego a la libertad de expresión, esencia de nuestra vida
democrática”. Pájaro de cuenta Para mejor ubicar a Manuel de
Jesús Espino Barrientos, baste recordar que éste recibió adoctrinamiento en “El
Yunque” y formó parte del llamado grupo Desarrollo Humano Integral de Acción
Ciudadana (Dhiac) –inventado por el “nazi de guarache” Luis Felipe Coello,
autor del curso “Teoría del Empresario”--, que fue el membrete donde
(“legalmente”) confluyeron las desaparecidas organizaciones de ultraderecha
como “Guia” y el “Muro”, tras distanciarse de otros grupos reaccionarios. Maestros de Espino Barrientos,
fueron Luis Pazos de la Torre –ex director nacional de Banobras--, Fernando
Baños Urquijo –el director de un mamotreto doctrinario llamado “Diario de
Diarios” que se imprime en la Ciudad de México--, y Manuel de Jesús Clouthier. Las enseñanzas abrevadas en
esos adoradores de Adolfo Hitler y Benito Mussolini, cuando menos, son lo que
marcaron el destino de lo que sería el nuevo PAN bajo la conducción de Manuel
de Jesús, quien se propuso rediseñar el sistema operativo del membrete
soportado en sus mismos principios y filosofía política –según dijo--, a fin de
conservar la Presidencia de la República y acceder a otros gobiernos estatales y
al control del Congreso de la Unión. Lamentablemente para Manuel de
Jesús, los anales de la historia ubican a cada cual en su lugar, y aún cuando
él como jerarca del partido albiceleste ofreció el oro y el moro a cambio de su
reelección y promoción política, en la actual cúpula partidista los neopanistas
han optado por írsele a la yugular. ¿Y acaso quien sigue es
Vicente Fox Quesada, Martha María Sahagún Jiménez o Santiago Creel Miranda? Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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