En tiempos que requieren máxima prudencia, respeto y el fortalecimiento de las instituciones, la Iglesia Católica emite pronunciamientos que violan...
Por: Juan Sánchez-Mendoza22/08/2010 | Actualizada a las 23:03h
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Amenazan con enjuiciar a ministros de la Suprema
Corte Matrimonios gay y adopciones, condenados en
homilías La autoridad federal, quizá por fanatismo, opta
por callar “Moralmente”, la razón les asiste a cardenales y
obispos
En tiempos que requieren
máxima prudencia, respeto y el fortalecimiento de las instituciones, la Iglesia
Católica emite pronunciamientos que violan flagrantemente el marco legal que la
rige; pero también amenaza con promover juicio político en contra de aquellos
ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que avalaron el
matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción.
En sus homilías algunos
obispos han respaldado públicamente la postura del cardenal Juan Sandoval
Íñiguez, quien a los homosexuales llama maricones y a los ministros del Poder
Judicial Federal los acusa de corruptos, sugiriendo que éstos podrían haber
recibido dádivas por parte del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo
Ebrard Casaubón, para aprobar dicha medida.
Cierto o no, con esta su
actitud los prelados confirman que el único campo excluido a la participación
eclesiástica es el que está reservado a los partidos políticos para ocupar
cargos de representación popular; y por lo que se refiere a su actuar en los ámbitos
de educación, integración familiar y medios de difusión, exhortan a la sociedad
ir dando los mismos pasos que sigue la Iglesia.
Sobre todo en esta lucha
contra la comunidad gay.
Las declaraciones realizadas
por los representantes católicos, sin embargo, son harto irresponsables.
Y tan es así que merecen al
menos una aclaración por parte de la Secretaría de Gobernación, pero ésta no
llega porque el Presidente Felipe Calderón Hinojosa parece temer más a “los
representantes de Dios” que a los cerca de 106 millones de mexicanos
reclamantes de acciones concretas que abatan la pobreza, la marginación y la
inseguridad pública.
¿Acaso por su fanatismo
religioso? Separación con el Estado
Las relaciones Iglesia-Estado,
contra lo que se piensa, son tan frágiles que el Clero político bien haría en
recordar a sus cardenales y obispos “rebeldes” que nadie, bajo ningún
argumento, se encuentra eximido del respeto y la obediencia al régimen de
Derecho.
Igualmente se les debería
refrendar que los ministros de culto religioso no pueden meterse en política, y
que cuando emiten mensajes apartados del quehacer religioso se exponen a ser
interpretados como convocantes a la desunión y a la discordia entre los
mexicanos.
También debe leérseles el
inciso “e” del Artículo 130 constitucional, donde se establece: “Los ministros no podrán
asociarse con fines políticos ni realizar proselitismo a favor o en contra de
candidatos, partido o asociación política alguna. Tampoco podrán en reunión
pública, en actos de culto o de propaganda religiosa, ni en publicaciones de
carácter religioso, oponerse a las leyes del país o a sus instituciones, ni a
agraviar de cualquier forma los símbolos patrios”.
De ahí que la Conferencia del
Episcopado Mexicano (CEM), en pleno, esté obligada a advertir a los obispos que
no quieran volverse políticos, pretendan el poder, ni pontifiquen sobre lo que
es responsabilidad específica de los seglares.
El mensaje de los sacerdotes
católicos debe ser netamente religioso y plenamente humano, como ya lo ha
precisado la Conferencia del Episcopado Mexicano en otras ocasiones, así:
“Debemos ser fuertes y audaces para predicar el Evangelio de Jesucristo a pesar
de la oposición de los enemigos suyos y nuestros, aunque digan que buscamos
poder. Sabemos que no es así, sino fidelidad a una misión divina que hemos
recibido desde los apóstoles”.
Por eso me parece que sería
interesante ver a un representante de la iglesia católica sancionado por la
autoridad.
Pero ésta no aparece por ningún
lado. Presión eclesiástica
Las declaraciones realizadas
por los presbíteros no son gratuitas, pues pretenden presionar de esa manera a
la autoridad para que la ley reglamentaria de cultos favorezca a la iglesia
católica sobre cualquier otra religión, tal y como se los prometiera el señor
de Los Pinos. Esto porque el agua ya le está
llegando a los talones, debido a que las iglesias evangélicas y otro tipo de
cultos crecen rápidamente en el país.
Sobre el mismo tenor, de nuevo
hay que recordar el caso de Samuel Ruiz García, quien en Chiapas fue
precisamente uno de los presbíteros que mayor injerencia protestante tuvo en su
actividad evangelizadora. Y todo por dedicarse a cuestiones del César y no de
Dios. El ejemplo debe servir a todos
aquellos que creyeron que los tiempos anteriores a la reforma del Artículo 130
habían sido superados y que la iglesia católica podría ser una institución más.
Por eso hoy vemos que sus
intenciones de intervenir en política son claras, con la consecuente
manipulación de conciencias.
¿Acaso no es esta una nueva
versión del mensaje de Jesús sobre el César y Dios? Los gobernadores, legisladores
locales y federales, alcaldes, síndicos y regidores del Partido Acción Nacional
(PAN), ya apoyan la decisión de la jerarquía católica de oponerse a las uniones
entre desviados sexuales y la adopción por parte suya, tomando el concepto como
lo define el cardenal Sandoval Íñiguez, pero igual advierten que
abiertamente sólo habrán de actuar dentro del marco estrictamente legal.
Otros líderes sociales, por su
parte, califican de imprudentes e irresponsables a los purpurados Norberto
Rivera Carrera y Juan Sandoval Íñiguez, así como a los obispos que tanto
cacarean su condena, porque oponerse desde el púlpito a una ley que ya está en
vigor es tanto como exhortar a la desobediencia, y eso en el estricto sentido
de la palabra se llama sedición.
El secretaría de Gobernación,
Francisco Blake Mora, en este sentido ya no puede seguir actuando débilmente,
en la penumbra, como si no existiera, y frenar los excesos de algunos miembros
de la jerarquía católica que gustan entrometerse en la vida política de México,
porque son peligrosos y constituyen una trasgresión al Artículo 130
constitucional al emitir mensajes que incitan a la desobediencia civil.
La evangelización verdadera
¿Hasta cuándo podremos
encontrar una iglesia católica que deje de lado sus intereses terrenales y se
dedique a una verdadera evangelización?
Pregunto esto porque tengo la
impresión de que la jerarquía eclesiástica se encuentra ansiosa de construir
una nueva Edad Media.
De ahí mi sugerencia: es
importante que los poderes de la Unión no se presten al juego de las
provocaciones lanzadas por los clérigos, pues de lo contrario sólo estarían
contribuyendo a darle notoriedad y facultades de interlocución a unos actores
constitucionalmente inhabilitados para entrometerse en la vida política de
México, aun cuando las leyes muchas veces resulten absurdas, como esa de
permitir la unión legal entre homosexuales. Cuestión de valores
En lo personal creo que al
asunto del matrimonio entre maricones o lesbianas se le ha dado más importancia
de la que amerita, pues cada persona es libre de hacer con su cuerpo o su
dignidad lo que mejor le plazca.
El verdadero problema, también
creo, es la falta de valores y la miserable educación recibida en los propios
hogares, ya que los seres que nacieron, crecieron, se desarrollaron y formaron
en un ambiente familiar lleno de amor, buenas costumbres y atención,
difícilmente avalarían las relaciones maritales entre desviados.
Pero serían los menos.
De cualquier forma en el
aspecto moral comparto la protesta de la Iglesia Católica, aunque como laico
también soy obediente del estado de Derecho que rige la vida de nuestro país,
pues las leyes y reglamentos se hicieron, precisamente, para acatarse y no
violentarlos por temor al qué dirán.
Se hace camino al andar
*** El cuarto informe de
Felipe Calderón Hinojosa se entregará por escrito en el Palacio Legislativo de
San Lázaro, y luego el señor de Los Pinos dará un mensaje televisivo al pueblo
que ya nada quiere saber de él.
*** Hoy inicia el ciclo
escolar 2010-1011 en todo el país. Y en el caso específico de Tamaulipas hay
una matrícula de 835 mil 263 alumnos de educación básica, media superior y
superior.
*** Lo malo del asunto, en el
ámbito nacional, es que no todos los aspirantes a continuar sus estudios
lograron inscribirse por falta de recursos económicos y/o sobrecupo en los
planteles, como ya lo han denunciado las mismas autoridades educativas.
*** Por eso Calderón Hinojosa
no debiera referir que durante su mandato se ha garantizado la educación a
todos sus gobernados. Em@il:
jusam_gg@hotmail.com
golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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